Las Últimas Navidades de Hitler









Hitler pasó el 31 de Diciembre de 1944 en el Cuartel General Occidental, desde donde dirigió la ofensiva de las Ardenas, en un valle solitario cubierto de prados en Bad Nauheim. Estaba situado en el bosque y camuflados con casas prefabricadas y búnkers bien protegidos. Hitler pasó aquella noche entre asistentes, médicos, secretarias y, como no, su inseparable Bormann. Todos bebieron champaña menos Hitler. Según las memorias de Albert Speer Hitler hizo pronósticos optimistas para el nuevo año. Seguía conservando su mágico poder.

Durante esos días Hitler procuró irradiar entre sus colaboradores optimismo. Sin embargo, el Führer se encontraba envejecido, a pesar de tener solo 55 años. Tenía la espalda encorvada, su cara era macilenta por estar siempre expuesto a la luz artificial, su cabello se había encanecido. Después de las reuniones del mediodía Hitler tenía que dormir tres horas por prescripción de sus médicos. Solía dar paseos por la nieve alrededor de su búnker. A pesar de que fue operado de la garganta semanas antes, el Führer quiso grabar un discurso de Nochevieja a la nación. 


Las Navidades más tristes de Hitler


Como es sabido, Hitler sintió verdadera adoración hacia su madre. Hasta el final de su vida siempre le acompañó un retrato de ella, del que no se separaba. A Hitler nunca le gustaron las Navidades porque le recordaban uno de los episodios más tristes de su vida: la muerte de su querida madre, en diciembre de 1907. El 21 de diciembre Hitler, que se encontraba en Viena, volvió a Linz porque su madre se encontraba gravemente enferma. Como era habitual en esa época, la ciudad estaba totalmente cubierta de nieve. El único amigo de Hitler, August Kubizek fue a visitar a la familia Hitler. Clara Hitler se encontraba en el lecho de muerte y le dijo al chico:

- Sea usted el buen amigo de mi hijo, aun cuando yo no esté ya. No tiene a nadie más.



La escena era realmente triste. Kubizek se lo prometió con lágrimas en los ojos. Bastaba ver el rostro de Hitler para saber que su madre había fallecido al día siguiente. A pesar de todo el joven Hitler supo conservar la serenidad aunque su rostro reflejaba todo lo que sufría.  Con el fallecimiento de su madre, Hitler perdió todo lo que la palabra amor significaba en su vida. Durante el entierro Hitler caminaba detrás del ataúd vistiendo un abrigo largo y negro de invierno, guantes negros y un sombrero.

Al día siguiente era Navidad y Hitler fue a casa de los Kubizek. Estaba muy abatido. "Todo en él parecía vacío y sin consuelo, sin la menor chispa de vida". Confesó a la madre de Kubizek que no había dormido en varias noches. Ésta le preguntó dónde se proponía pasar la velada de Navidad. Hitler respondió que había sido invitado en casa de su hermana, los Raubal, pero que aun no se había decidido. Finalmente se decidió a no ir. La Nochebuena de 1907 Hitler la pasó caminando durante muchas horas. Cuando Hitler, ya convertido en Canciller, recibió a su amigo Kubizek, recordaba perfectamente aquella Navidad triste. Finalmente, Hitler volvió a casa de su madre y se durmió.

Así pues, a Hitler nunca le gustaron las Navidades. Siempre procuró estar en compañía puesto que no le gustaba estar solo. 

El Enigma Hess



Desde el famoso vuelo a Inglaterra de Rudolf Hess se ha especulado mucho sobre su comportamiento. ¿Actuó el lugarteniente del Führer con su consentimiento? ¿Actuó solo? ¿estaba loco? ¿alguna misión secreta todavía no desvelada? Como en muchos aspectos de la guerra, sobre este se han vertido ríos de tinta y de imaginación. A pesar de que hay aspectos sin aclarar y documentos sin desclasificar aún, lo que sí sabemos es la reacción de Hitler ante el famoso vuelo de Hess. El 11 de mayo de 1941 Hitler se encontraba en el Berghof. MArtin Allen, en su libro "El Enigma Hess", asegura que cuando Hitler recibió la noticia, en contra de lo que se ha escrito, no estaba furioso ni mucho menos. Según Allen cuando el ayudante de Hess le entregó un sobre a Hitler informándole del vuelo, éste ya sabía dónde se encontraba Hess. Al parecer Hess mantuvo una entrevista con Hitler la semana anterior en la que le dijo que si el asunto salía mal siempre podía decir que Hess se había vuelto loco... como efectivamente sucedió. Martin Allen expone una serie de pruebas en las que pretende demostrar que Hitler estaba perfectamente al corriente del vuelo de su lugarteniente.

Vamos a repasar lo que han escrito los grandes biógrafos de Hitler. David Irving nos dice que Hitler se negaba a creer que Hess le hubiera sido desleal. Según Irving, Hitler expresó su temor de que si Hess llegara a Inglaterra fuera drogado por Churchill para que confesara lo que quisiera. También dice Irving que inmediatamente Hitler ordenó una investigación y se dieron cuenta que hacía tiempo que Hess había caído en manos de curanderos y astrólogos. Finalmente Hitler se decidió por dar un comunicado en el que insistió en que Hess actuó de manera enajenada. Además, Hitler debió de sentir mucho pánico ante la idea de que los ingleses tuvieran apresado a Hess. Según muchos testigos, Hitler se encontraba tan alterado como cuando se suicidó Geli Raubal. No en vano, Hess fue amigo y compañero de lucha desde hacía muchos años. Una vez pasada la tempestad, Hitler en raras ocasiones volvió a mencionar el asunto.

Ian Kershaw dice que Hitler tras conocer la noticia se puso furioso. Como se aprecia, nada que ver con lo que dice Martin Allen. Kershaw considera que el comportamiento de Hitler aleja toda posibilidad de que éste tuviera conocimiento de los planes de Hess. Considera a Hitler capaz de interpretar cualquier cosa, pero si realmente estaba fingiendo con Hess sería un actor "del calibre de un actor de Hollywood". Después, dice Kershaw que debido al comportamiento de Hitler con anterioridad al famoso vuelo, aleja toda posibilidad de que Hess y Hitler actuaran juntos.

Curiosamente, el biógrafo Joachim Fest prácticamente no menciona el asunto más que de pasada. Albert Speer, que se encontraba en el Berghof con Hitler cuando ocurrió el incidente menciona en sus Memorias que Hitler cuando se enteró de la noticia dio un grito "casi animal" pero que pronto recuperó su compostura habitual. Según Speer, Hitler dijo:

- ¿Quién va a creer que Hess no ha actuado en mi nombre? ¿Que todo lo ocurrido no es sino un juego pactado a espaldas de mis aliados? ¡Ojalá se ahogue en el mar del Norte! Así desaparecería sin dejar rastro y podríamos tomarnos un tiempo para pensar una explicación.

Speer corrobora también que a partir de entonces Hitler prácticamente no mencionó a Hess. Sin embargo eso no significa en absoluto que Hitler se olvidara de su querido lugarteniente. Desde que Geli Raubal se suicidara, el Führer tampoco la mencionó prácticamente.

Por los testimonios que tenemos, se puede afirmar que Hitler no estaba enterado del plan de Hess. Por su comportamiento, saltaba a la vista que el incidente le cogió totalmente por sorpresa. De lo que no cabe duda es de que Rudolf Hess fue no solo un compañero leal de Hitler desde los primeros tiempos sino que fue también un gran amigo del Führer. En el III Reich estaba considerado el número 3 del Régimen, después de Göring.

A partir de su encarcelamiento, Hess tuvo un extraño comportamiento. Al parecer, los ingleses no pudieron sacarle mucha información y a partir de entonces Hess tuvo un comportamiento que rozaba la esquizofrenia y la amnesia.  Ese comportamiento fue siempre fingido. Junto a Göring, fue el único jerarca nazi que no se arrepintió de nada y que siguió comportándose con lealtad hacia Hitler. Esa lealtad la mantuvo durante toda su larga vida. Su caso fue especialmente triste porque, como se sabe, fue el único recluso que los aliados mantuvieron hasta su muerte en extrañas circunstancias en 1987. Durante muchos años hubo muchos personajes y asociaciones que solicitaron su excarcelación por motivos humanitarios. Pero los rusos siempre se negaron. Al fin y al cabo ellos interpretaron el vuelo de Hess como un aviso a los ingleses del inminente ataque alemán a Rusia.

Tengo un libro de la editorial Arndt que contiene muy buenas fotografías, como todo lo que editan. Esta es la portada del libro, otra foto de cuando Hess compartió celda con Hitler y otra de cuando estaba en Spandau, observándo con melancolía sus uniformes:




Cuando Hess murió guardé algún recorte de prensa, incluidos artículos y una curiosa esquela que un grupo nacionalsocialista le puso en un periódico:






Link: Yo miré a sus asesinos a los ojos:

Abdallah Melaouhi


Dresde

























La revista Historia y Vida publica una noticia en la que se asegura que el bombardeo de Dresde fue menos letal de lo que se pensaba. Una comisión de expertos ha revisado a la baja el número de víctimas mortales causadas en el famoso bombardeo de Dresde. Como se sabe, existe un baile de número de víctimas muy importante. Se ha estimado que en el bombardeo aliado murieron más de 200.000 personas, las cifras más altas, unas 135.000 hasta esta comisión que asegura que murieron "sólo" 18.000. Existen muchos estudios al respecto así que la moda ahora es que cada uno elija el que quiera.  Me alegro mucho cuando se asegura que hubo menos víctimas en cualquier contienda. Pero  resulta muy sospechoso que las cifras a la baja en el número de víctimas siempre se den dentro de los propios alemanes. Si otros expertos aseguraran que el número de víctimas aliadas fueron mucho menores el escándalo estaría organizado. Yo creo que ya va siendo hora de dejar rencores y dejar de tomar el pelo a los lectores y a la historia en general. Ojalá se asegure mañana que en Dresde murieron en realidad 10 personas. 

A Hitler le intrigó que los bombarderos ingleses, en vez de atacar a Dresde, no hubieran atacado los ejércitos de Himmler, que se disponían a lanzar un contraataque en Pomerania (David Irving). Hitler juró vengarse. Hasta ese momento el Führer había prohibido  el uso  de gases paralizantes Tarin y Sabun, capaces de atravesar cualquier máscara antigás aliada. Entonces empezó a pensar si no había llegado el momento de que ellos también practicaran la guerra sucia. Al parecer, fueron Ribbentrop y Dönitz quienes se mostraron en contra. Ya a finales de 1942 Hitler declaró:

- Son los ingleses quienes tomaron la iniciativa de los bombardeos. Tuvimos la paciencia de aguantar cuatro meses antes de contestar, lo cual tal vez fue un error por nuestra parte. 


La Guerra de Hitler


El 12 de Diciembre de 1944 Hitler dio un discurso ante los comandantes de división y, entre otras cosas, dijo lo siguiente:


- Yo estaba convencido de que en Alemania, en los próximos diez, veinte, treinta o quizá cincuenta años, no nacería nadie con más autoridad, más posibilidades de influencia sobre la nación y más capacidad de resolución que las que yo poseo. También creía que el tiempo terminaría por dar la razón a mis estimaciones. Por esto entendí también, personalmente, que era correcto llevar a cabo –lo más pronto posible- cuantas declaraciones resultaran necesarias , después de evaluar la situación, no para provocar la guerra, sino para asentar las garantías que protegieran a Alemania en el caso de resultar atacada. Estas garantías eran:

1) Introducción inmediata del servicio militar universal y armamento total de la nación.


2) Restauración de la soberanía alemana con miras a ocupar la Renania y recuperación de la soberanía en el oeste, incluyendo la construcción de fortines.


3) Anexión inmediata de Austria, liquidación de Checoslovaquia y, finalmente, liquidación paralela de Polonia, para poner al territorio del imperio alemán en un estado de capacidad defensiva. Esos eran los requisitos previos para un futuro mantenimiento de la paz. Porque incluso la paz sólo se puede mantener si uno esta armado.

- El entusiasmo y la disponibilidad de sacrificio no son cosas que uno pueda meter en una serie de botellas para guardarlas almacenadas; es algo que surge una única vez en el transcurso de una revolución y que luego, poco a poco, se va volviendo a apagar. Los que tenemos por enemigos son los mayores extremos que imaginarse puedan en este mundo: por un lado, estados ultracapitalistas; y por el otro lado, estados ultramarxistas; por un lado, un imperio mundial que está dando las últimas boqueadas, Gran Bretaña, y por el otro una colonia que busca quedarse con la herencia, Estados Unidos.

Hitler estratega






















El libro “Hitler y sus Generales” contiene las transcripciones de las reuniones de Hitler con sus militares.

 Aunque no se tengan conocimientos militares, resulta muy interesante, porque nos da una idea de lo que fueron aquellas reuniones y del comportamiento de Hitler durante la guerra. Nuevamente nos llevamos una sorpresa en cuando al carácter de Hitler. En la introducción tienen la deferencia de admitir que “no se puede negar la perspicacia y el instinto de Hitler para las cuestiones y oportunidades operativas, al igual que una determinada serie de condiciones positivas, capaces por sí solas de llevar su liderazgo a la victoria como mínimo en las situaciones menos complicadas: era tenaz y poseía una energía arrolladora. Además de eso, poseía una fenomenal capacidad de memorizar la literatura técnico-militar y de dominar la teoría y la historia de la guerra; su excelente inteligencia técnica lo capacitaba para ver nuevas posibilidades de aplicación práctica del armamento moderno. En más de una ocasión, todo eso logró dejar atónitos y perplejos a los expertos. En suma: probablemente se puede decir, sin faltar a la verdad, que Hitler era uno de los más informados y versátiles especialistas técnicos del ejército de su momento; y demostró con creces que sus capacidades iban mucho más allá de la simple memorización de los manuales de instrucciones, anuarios navales, etc.”

No es habitual que un historiador se “moje” tanto con Hitler. Por supuesto también se mencionan los aspectos negativos de las decisiones del Führer y que ya conocemos puesto que siempre se trata de resaltarlos al máximo, obviando sus logros. Así pues en la misma introducción Helmut Heiber dice “hay que reconocer que la mayoría de las decisiones propiamente militares de Hitler fueron, hasta casi las postrimerías de la contienda y en un sentido técnico y científico, perfectamente razonables: o en cualquier caso, más razonables de lo que la actual versión estándar de los acontecimientos nos llevaría a creer, de forma interesada.

A menudo opinamos sobre las decisiones militares de la II Guerra Mundial justo porque hemos leído tal o cual libro. Existen miles de foros en los que los participantes se creen expertos militares. Incluso discuten las grandes batallas con mucho apasionamiento. Yo nunca he osado hacerlo porque no soy un experto militar. Sin embargo la conclusión que puedo sacar es que fueron necesarios muchos años, muchos millones, muchos países y muchas vidas humanas para derrotar a un hombre que, como dicen muchos historiadores, era un aficionado militar. No debe de ser nada fácil conducir una guerra de aquellas características durante tantos años. Y menos aun si tenemos en cuenta que incluso en su propio país Hitler estaba rodeado de enemigos. El jefe del espionaje, Canaris, conspiró contra él durante muchos años. 

Las ejecuciones del 20 de Julio











A menudo se ha escrito que las ejecuciones a los conspiradores por el complot del 20 de Julio de 1944 no solo fueron filmadas sino que las vio Hitler con gran deleite. En "El Informe Hitler" se dice que los fotógrafos de Hoffmann se trasladaron a la Guarida del Lobo exclusivamente para fotografiar a los condenados y que las fotos fueron enviadas a Hitler. Joachim Fest va más lejos y dice que Hitler ordenó que se le proyectasen las grabaciones, "con el fin de ver hasta los últimos estremecimientos" pero no resulta muy convincente porque en la nota de la fuente nos dice que es "basándose en una encuesta entre testigos oculares".

 Ian Kershaw nos dice que "no es seguro que Hitler viese la película de las ejecuciones. Los testimonios son contradictorios a ese respecto." Albert Speer en sus memorias dice que una noche se proyectaron las películas de las ejecuciones. Dice que vio entrar a gente de las SS, pero a nadie de la Wehrmacht. Tampoco nos aclara si vio entrar a Hitler. Por otra parte Speer dice que él mismo tampoco entró, así que no le podemos considerar testigo directo.

David Irving, en su famoso libro "La Guerra de Hitler" nos dice que a Hitler le indignó la cinta en la que se recogía el juicio presidido por Roland Freisler. Estas grabaciones del juicio sí existen y yo mismo las he visto. Hitler reprendió a Freisler por su "melodramático e insultante comportamiento" durante el juicio. Esto debe de ser cierto puesto que Kershaw también lo admite. Hitler dijo a su ayudante Schaub respecto a Freisler:

- Se está comportando como un mal actor en vez de dar fin lo antes posible a este juicio contra estos delincuentes comunes.

David Irving dice que los ahorcamientos fueron filmados pero que Hitler se negó a ver las películas. Dice que Fegelein le entregó también las fotografías de los cuerpos pero que Hitler las echó a un lado irritado. También nos dice Irving que Hitler dio la orden a Himmler de que se asignara una pensión mensual suficiente a los más próximos familiares de los ahorcados, lo que contradice esa famosa orden en la que se instaba a exterminar a todos los familiares de los conjurados.

Como se ve, nuevamente versiones muy diferentes en torno a un acontecimiento en la vida de Hitler. Yo tengo la impresión de que Hitler no vio esas películas puesto que colaboradores muy cercanos a él, que convivían a diario con el Führer, no nos dicen nada al respecto.

En todo caso, no entiendo cómo se puede criticar a Hitler por eso (aún cuando estoy casi seguro de que no vio las filmaciones) cuando medio mundo hemos visto por televisión muchas ejecuciones y después nos hemos ido a comer tranquilamente. Recuerdo la ejecución de Sadam Hussein, por ejemplo. A la hora de criticar a Hitler en muchas ocasiones empleamos un cinismo absurdo.

Fotos Curiosas



Para relajar un poco, publico dos fotos  poco conocidas. La verdad es que esta primera en color es ciertamente extraña. Vemos a Hitler y a varios colaboradores a la luz de las velas y en actitud meditativa. Estoy seguro de que la foto hará las delicias de quienes opinan que existe una relación entre el nazismo y el ocultismo. Por cierto que, a pesar de que se ha escrito mucho sobre ello, Hitler siempre lo negó. Incluso existen declaraciones de él contra las ciencias ocultas. 

Esta fotografía también resulta muy curiosa, no solo por la vestimenta del Führer, sino por la cara tan seria con la que posó. Por su aspecto, la foto parece estar hecha en los alrededores del Berghof antes de la toma del poder. Porque Hitler después se negó a vestirse con el típico traje bávaro.

Frase atribuida a Hitler




Una lectora me pasó una frase supuestamente atribuida a Hitler:



- Si el pueblo alemán nos defrauda, no merece que luchemos por su futuro; en ese caso podríamos prescindir de él con toda justicia



Este tipo de frases se han popularizado en boca de Hitler, más aún desde la película El Hundimiento. De hecho, en la película se incluye la frase,  "Podemos hundirnos. Pero nos llevaremos un mundo con nosotros". Naturalmente las palabras de Hitler o, mejor dicho, sus supuestas frases, siempre son descontextualizadas y malinterpretadas. He estado investigando un poco este tipo de frases apocalípticas de Hitler y creo que son falsas. Además, existe un caos con respecto a su fecha exacta. No obstante, existe un consenso en afirmar que fueron pronunciadas al final de la guerra cuando Hitler supuestamente echaba pestes sobre todo el mundo, incluido el pueblo alemán. Me extraña mucho, puesto que Hitler habló muy a menudo, prácticamente todos los días, sobre lo mucho que amaba al pueblo alemán. Incluso en su testamento, escrito solo horas antes de morir, Hitler agradecía al pueblo alemán su heroísmo. En el testamento dijo:



- Muero con el corazón tranquilo gracias al conocimiento que tengo de las grandes empresas y servicios de nuestros soldados en el frente, de nuestras mujeres en casa, del trabajo de nuestros campesinos y obreros y de la contribución, sin precedentes en la historia, de la juventud que lleva mi nombre.



- Los esfuerzos y los sacrificios del pueblo alemán han sido tan grandes en esta guerra que yo no puedo creer pudiesen resultar inútiles.



No parece pues lógico que quien pronuncia esa frase precisamente en el momento de su muerte opine que el pueblo alemán le haya fallado y que es mejor que se pudra por ello.



Por otra parte, he visto que en las Memorias de Rommel, el hijo de este, Manfred, aseguró que Hitler dijo:



- Si el pueblo alemán es incapaz de obtener la victoria, no importa que se pudra.



Según el hijo de Rommel, la frase la pronunció Hitler en una fecha tan temprana como finales de julio de 1943. Teniendo en cuenta que Manfred tuvo sobrados motivos para detestar a Hitler, tampoco se le debería atribuir mucho crédito.




El autor de la Imagen


Finalmente, el autor de la imagen que utilizó la televisión belga VTR para promocionar un programa de viajes, ha salido a la luz. Se trata de Ismael Álvarez, quien hizo el dibujo hace un año para mofarse de los ataques que recibía de neonazis, puesto que Ismael Álvarez es un dibujante homosexual. Lo cierto es que le robaron la imagen de Hitler y ahora dice que va a tomar medidas. Lo mejor del caso es que ni él, ni los que hicieron la campaña publicitaria van a poder seguir usando la imagen puesto que, como ya dije en un anterior post, el anuncio tuvo que ser retirado. Pongo aquí uno de los dibujos del creador pero omito otro en el que aparece Hitler desnudo. El que lo quiera ver, que entre en la web del dibujante. Como podemos observar, no hay semana en la que Hitler no se vea envuelto en una nueva polémica.


El Desencadenamiento de la guerra



- Esta palabrería eterna sobre la guerra no es más que una locura y vuelve locos a los pueblos. ¿Cuál es la pregunta? Sólo que necesitamos trigo y madera. Para el trigo preciso espacio en el Este, pera la madera sólo necesito na colonia, sólo una. Podemos vivir. Nuestras cosechas han sido en el año 1938 y en éste realmente muy buenas... Pero un día determinado el suelo se hallará exhausto y holgará como un cuerpo al que siempre se le han dado estimulantes. ¿Qué sucederá entonces? Yo no puedo aceptar, tranquilamente, que mi pueblo pase hambre. ¿No es mejor entonces dejar sobre el campo de batalla a dos millones de hombres que perder muchos más mediante el hambre? Nosotros sabemos qué significa morir de hambre...

- No poseo objetivos románticos. No tengo el menor deseo de dominar. Sobre todo, de Occidente no quiero nada, ni hoy ni mañana tampoco. Yo no deseo nada de las regiones fuertemente pobladas de este mundo. Aquí no busco nada, y de una vez para siempre: nada de nada. Todas esas ideas que le gente me imputa no son más que invenciones. Pero tengo que tener libertad de acción en el Este.

Hitler dirigiéndose al comisario de la Sociedad de Naciones de Danzig, Jacob Burckhardt.

Fuente: Hitler, una biografía de Joachim Fest

Un poco de humor


Entre tanta seriedad que es esto de hablar sobre Hitler, voy a poner un poquito de humor con estas fotografías. La verdad es que existen multitud de fotos en las que vemos al Führer en actitudes simpáticas y graciosas. En esta primera foto vemos a Hitler señalando a alguien en actitud de sorpresa.

En esta foto tan curiosa vemos al Führer en los alrededores del Berghof lanzando lo que parece una botella. Lo cierto es que Hitler no era nada aficionado a ningún tipo de juego y menos en los que había que tener destreza. No le gustaba nada jugar porque no quería exponerse a perder o a quedar en ridículo. A tener en cuenta el hombre de detrás que tampoco dudó en fotografiar al Führer. 

En esta instantánea parece que Hitler fue inmortalizado mientras dirigía una orquesta sinfónica. La imagen es ciertamente curiosa. Da la impresión de que se encuentra delante de alguna maqueta arquitectónica, que tanto le gustaban.


Hitler y la aviación


Ahora que se va a cerrar el histórico aeropuerto de Berlín Tempelhof, orgullo de Hitler, es buen momento para hablar de Hitler y la aviación. Desde el principio Hitler dio mucha importancia a la aviación, no solo como objetivo militar, sino también como civil. Él mismo, antes de la subida al poder, utilizó el avión para poder viajar de forma rápida y eficaz. Eso le permitió poder dar mitines en ciudades diferentes en el mismo día. En ese sentido Hitler también fue un pionero porque en aquella época muy poca gente se atrevía a viajar en avión. Antes de la subida al poder alquiló para sí mismo y para sus íntimos un avión. Esos vuelos le dieron una omnipresencia por Alemania increíble. De hecho, un lema utilizado por aquella época fue "Hitler sobre Alemania". Ese efecto, como muchos otros utilizados por los nazis, fue espectacular. Años después la cineasta Leni Riefensthal comenzó su mítico "El Triunfo de la Voluntad" con un avión en donde viajaba Hitler y descendía hacia las masas enfervorizadas. Fue no solo un efecto cinematográfico nuevo, también fue un efecto psicológico sobre las masas.
A lo largo de su vida Hitler tuvo vuelos difíciles, con aterrizajes forzosos. Pero ello nunca le restó valor para seguir viajando en avión.

- Subsiste siempre un elemento de peligro en el vuelo. Se depende únicamente de un hombre. Basta que éste falle en algo para que todo se acabe, manifestó Hitler.

- En otra época yo volaba con cualquier tiempo. Hoy tengo la preocupación de que me pase algo. Cuando la situación se normalice, no afinaré tanto.

Su piloto fue Han Baur. Hitler confiaba mucho en él y le tenía en gran estima. En dos ocasiones tuvieron que aterrizar con niebla y no sabían si se iban a chocar contra algo. Sin embargo Baur siempre le sacaba al Führer intacto en semejantes situaciones. En otro descenso de emergencia estuvieron a punto de impactar contra un rebaño de ovejas. Aterrizajes forzosos debido a tormentas tuvieron muchos.

En ocasiones Hitler llamaba a su piloto en el último momento para viajar a alguna ciudad. Sin embargo no estaban equipados para volar de noche hacia Múnich. Hitler recordaba que cuando llegó sentía vértigo y creyó desvanecerse. Recordaba hablar en un mitin incluso a las 3 de la madrugada. A veces se acostaba a las 5 de la mañana y a las 8 ya estaba en el campo de aviación de nuevo.

Cuando comenzó la guerra Baur tuvo que estar a disposición de Hitler en todo momento. Estuvo con Hitler hasta el final. Hitler solía hablar del futuro de la aviación civil y le gustaba imaginar a grandes aviones trasladando a los ciudadanos de un lugar a otro, como se hace hoy en día.

Marcapáginas de Oro de Hitler


















Un supuesto marcapáginas de oro que supuestamente fue regalado a Hitler por Eva Braun en 1943 ha sido recuperado en la ciudad americana de Seattle. Un ciudadano rumano intentó venderlo en esa ciudad. El objeto formaba parte de varias antigüedades robadas en una casa de subastas de Madrid hace ahora 6 años. El marcapáginas era de oro de 18 kilates y en la parte superior tenía un retrato de Hitler. Existen dudas sobre su autenticidad. En la historia de ese objeto se dice que Eva Braun se lo regaló al Führer para consolarle por la derrota de Stalingrado.  Jamás se había oído hablar en ningún libro de historia de ese objeto. La mayor parte de los objetos personales de Hitler fueron pasto del saqueo o perdidos para siempre. Es muy difícil hoy en día catalogarlos como auténticos. Hitler nunca fue una persona amante del lujo o de objetos preciosos, como lo fue Göring. Por otra parte un objeto de semejantes características debería aparecer en los comentarios de Hitler, de Eva Braun o de alguno de sus personajes más cercanos. Y nunca se ha hablado de semejante objeto. Mucho me temo que nos encontremos ante otra estafa.

Retiro de un anuncio con Hitler













Las autoridades del canal belga VRT han retirado un anuncio en el que se veía a Hitler haciendo publicidad como stripper promocionando un viaje a Berlín. Ya es la segunda vez que en Bélgica retiran en poco tiempo algo relacionado con Hitler. Hace no mucho lo hicieron con los platos favoritos de Hitler. En realidad, siempre que ponen a Hitler en cualquier anuncio publicitario se suele retirar a los pocos días. Pero el efecto que consiguen es aun mayor que si el anuncio continuara discretamente porque la noticia suele dar la vuelta al mundo. Así que me temo que esto se está convirtiendo en una nueva forma de publicidad barata. Nuevamente Hitler es representado como un ser odioso pero no existen escrúpulos para ganar dinero a su costa. En la imagen, una de las múltiples parodias de Hitler.

Hitler mordedor de alfombras


Una imagen que se tiene de Hitler es la de una persona histérica que perdía los nervios con facilidad y gritaba siempre a sus colaboradores. Se hizo famoso el bulo de que cuando algo no le salía bien, se tiraba al suelo y se dedicaba a morder las alfombras. Incluso le llamaron mordedor de alfombras. Nada más lejos de la realidad. Hitler siempre puso mucho interés en cuidar su imagen y ponía mucho cuidado en no caer en ridículo. Se negaba a montar a caballo o a nadar en público por miedo al ridículo. Sabía que Mussolini era muy dado a esos números pero a él no le gustaban en absoluto. Así que no era partidario de hacer esos numeritos en público como para pensar que era capaz de lanzarse como un histérico a morder alfombras. Albert Speer, que le trató mucho, dijo:

- En general Hitler destacaba precisamente por su autodominio. En mi presencia perdió los estribos raras veces.

En una ocasión el Führer dijo:

- Siempre me las arreglo de la forma mejor en todo y de manera tal que siempre estoy preparado para afrontar lo peor. 

En esta frase encontramos el carácter de Hitler. Incluso en los peores momentos supo mantener la compostura. Prácticamente todos sus colaboradores nos lo han corroborado. La imagen del Hitler histérico es una de las muchas mentiras que se extendieron ya antes de la guerra. 

El Aguila de Hitler






























A Hitler, en el Berghof, le gustaba contemplar a dos águilas mientras hacían círculos en el cielo. Las contemplaba con sus prismáticos durante varias semanas. Sin embargo cierto día Hitler no vio a sus águilas. El Führer parecía angustiado con la ausencia de las aves. Durante varios días no se hablaba de otra cosa. Hitler estaba muy preocupado.

Tiempo después viajando en coche Hitler observó una gran ave disecada , con las alas abiertas, que estaba en la parte de atrás de otro coche que se cruzó con el de Hitler. Inmediatamente hizo parar la comitiva.

- Creo que es mi águila, gritó.

Un miembro de la escolta tuvo que dar la vuelta y alcanzar al coche.

- Si estoy en lo cierto, dijo Hitler, les prometo que esos miserables van a sufrir un castigo ejemplar, lo mismo que el destinatario del regalo.

Una hora después el escolta regresó y le comunicó al Führer que efectivamente era su águila. Hitler se interesó por el comprador. Se quedó de piedra cuando le comunicaron que el regalo iba destinado a él. Por supuesto, quien hizo el encargo de semejante regalo, ignoraba por completo que Hitler era un amante de los animales y detestaba la caza.

Fuente: Yo fui amigo de Hitler, Heinrich Hoffmann

El Testiculo de Hitler


Hitler suele ser noticia cada poco tiempo. La prensa internacional siempre acoge con agrado una noticia sobre él, sea verídica o no. Normalmente los rumores más absurdos suelen circular sobre su persona y siempre se publican aspectos de su vida que no tienen ningún fundamento, incluso aspectos carentes totalmente de interés histórico. Pero ocurre que el personaje de Hitler es tan atractivo que cualquier noticia es expandida como la pólvora. Y como con Hitler todo vale, al final los rumores sobre el Führer se convierten en cotilleos generalizados que el público tiende a creer. Porque no es lo mismo lanzar un rumor sobre personajes políticamente correctos que sobre Hitler. Siempre lo he dicho, Hitler es una diana en la que todo el mundo puede lanzar sus dardos. Nadie te lo va a recriminar. Es más, cuantas más difamaciones lances sobre su persona, mejor quedas. En el fondo me recuerda un poco a los aplausos fáciles en los platós de televisión.

Aparece en prensa estos días la noticia de que Hitler tenía solo un testiculo. No es una noticia nueva. Ya durante la II Guerra Mundial los soldados ingleses cantaban canciones tipo "Hitler has only one Ball". Pero esto es normal durante un conflicto bélico. No se si el rumor se originó en este tipo de mofas. Los soviéticos ya advirtieron de ese detalle en las autopsias a los restos del cadáver de Hitler. Otra cuestión que deberían explicar es cómo diablos se puede saber si un cuerpo humano, absolutamente calcinado y en el que solo encuentras huesos, si solo tiene un testículo, dos o cuatro.... pero bueno, yo no soy un experto en huesos humanos. 

El médico alemán Johan Jambor, confesó a su sacerdote  Franciszek Pawlar, en secreto de confesión que atendió a Hitler en 1916 por unas heridas de guerra durante la batalla de Somme. En aquella batalla hubo miles de heridos. Cómo este médico, entre tantos heridos pudo recordar para el resto de su vida a un hombre como Hitler, que era un perfecto anónimo por entonces, no lo sabemos. Según él como Hitler no paraba de gritar por su dolor le apodó "El Gritón". A mi esto no me parece serio. Que un médico, en plena Guerra Mundial, recuerde a UN soldado que gritaba me parece como una broma porque entiendo que miles y miles de soldados heridos griten de dolor cuando estén heridos, incluido Hitler. Pero el médico parece creer tener ahí su coartada. 

Veamos qué le ocurrió a Hitler en 1916, durante la batalla de Somme. Según el biógrafo Joachim Fest "a principios de octubre de 1916, Hitler fue LIGERAMENTE herido en el muslo izquierdo" ("Hitler, Una Biografía", página 111). Ian Kershaw, en "Hitler 1889-1936" nos dice que "Hitler resultó herido en el muslo izquierdo al explotar un obús en el refugio subterráneo de los correos, que mató e hirió a varios de ellos". Kershaw dice que Hitler pasó dos meses de baja.  Yo dudo mucho que si las heridas fueron tan graves como para arrancarle un solo testiculo Hitler pasara solo dos meses de baja y no le dejaran de por vida huellas visibles de semejante impacto, como una cojera o molestias en la zona. Hitler no solo se reincorporó a la guerra perfectamente sino que jamás tuvo ninguna molestia fisica desde entonces. 

A mi todo esto me suena nuevamente a explotar la gallina de los huevos de oro (nunca mejor dicho claro) que es Hitler. Es ganar dinero fácil a costa de su personaje, explotado ya hasta la saciedad. Yo me pregunto, ¿qué importancia tienen éstas noticias? ¿qué sentido tienen ? 

Hoy existe una obsesión por hacer pública la vida sexual, algo que contrastaba con la moral y las costumbres de la época, que aun  cuando librasen al sexo de la esfera pecaminosa de la religión, no por ello dejaban de mantener a éste en la más estricta intimidad. De ahí que no podemos sino conjeturar, y la verdad es que conjeturar sobre algo que en principio tampoco es muy relevante, por mucho que hoy se pretenda dar al sexo un protagonismo inusitado, no merece la pena, sobretodo por el riesgo de caer en un espacio que va del mal gusto a lo ridículo, pasando por lo cotilla.

Hitler y Franco



Garzón ha abandonado la causa abierta por los crímenes del franquismo, que él mismo abrió. No voy a entrar en la polémica pero Garzón ha hecho una especie de tesina en la que compara al régimen de Franco con el régimen de Hitler. Para mi eso es lo mismo que compararlo al régimen de Fidel Castro. Según Garzón, la procedencia del régimen de Franco está en los regímenes de Hitler y Mussolini. Esta declaración es vulgar y manida. Que venga de boca del juez más famoso de todos los tiempos le deja a la altura de un ignorante en cuestiones de historia. El caso es grave porque este juez se atreve a juzgar casos históricos así que se le debe presuponer un conocimiento de historia mínimo. Hitler se arrepintió de haber apoyado al régimen de Franco. Lo dijo en numerosas ocasiones. Dijo que le parecían mejores los republicanos porque al final hubieran sido más fáciles de convencer para su causa. El régimen de Franco poco tenía que ver con el de Hitler. El Führer fue un revolucionario que quiso cambiar una sociedad. Hitler tuvo siempre un ideario, escrito incluso en un famoso libro, tuvo un programa político y tuvo un movimiento y a todo un pueblo detrás suyo. Sus ideas, cuanto menos, pueden calificarse de revolucionarias. Sin embargo Franco no fue un revolucionario. Hitler nunca sintió simpatía por Franco, a pesar de que le regaló uno de sus coches.

El sueño de Baltasar era crear un gran Nüremberg en España. Ése es el juicio con el que sueña Garzón ser el juez. Sin embargo no ha pasado de intentar juicios mediáticos que han terminado en nada.

Desde el régimen franquista se ha tendido a magnificar la postura franquista en la II Guerra Mundial. Sin embargo Franco se arrimó siempre al más fuerte. Lo hizo con Mussolini y Hitler cuando éstos eran fuertes y lo hizo al final con Estados Unidos, recibiendo a Eisenhower como a un héroe.

Hitler siempre habló bien del soldado español. Incluso tenía en muy buena estima a España. Decía que El Quijote era uno de los mejores libros de todos los tiempos. Pero nunca habló bien ni de Franco ni de su famoso Régimen.

In Fraganti




En un momento de descuido Hitler se mira las uñas y cuando se da cuenta de que le están fotografiando, le entra la risa. Sin duda, ese día estaba de buen humor.

Hitler y la Justicia

































Con ocasión del atentado del 20 de Julio de 1944 se dijo que Hitler pensó más aún que era una especie de elegido por los dioses. Pero, a pesar de que Hitler mencionaba a menudo a la Providencia (nunca directamente a Dios, pues Hitler no era muy creyente) en una ocasión dijo:

- No soy, indudablemente, un hombre brutal por temperamento. y por ello me comporto únicamente como un hombre guiado por su razón. He arriesgado mil veces mi vida y si hasta ahora he salido bien librado, se lo debo a mi suerte.

Con respecto a la guerra, en la misma conversación dijo:

- Puede apenarme personalmente, e incluso puede conducirme a errores que se reconocerán más tarde, pero es absolutamente imposible actuar de distinta manera.

 Hitler en más de una ocasión dijo que era contrario a la pena de muerte:

- Cuando los jueces condenan a muerte y me incitan a usar mi derecho de gracia, me ponen en un gran aprieto.

Sin embargo, cuando se trataba de juzgar a un asesino Hitler lo tenía más claro. En una ocasión le pidieron que interviniera en un juicio contra unos jóvenes que violaron y después asesinaron a una mujer. Hitler le dijo:

- ¿Está usted loco solicitándome gracias en casos semejantes? Se lo ruego, en tales ocasiones no me consulte. Solo cabe una cosa: ejecutar la sentencia.

El mismo día dijo también:

- Admito que sea indulgente con los jóvenes que cometen accidentalmente una tontería.

A Hitler le gustaba a menudo hablar sobre la justicia. Es curioso que un hombre como Hitler no soportara en absoluto el sufrimiento ajeno. Ciertamente la siguiente frase resulta muy curiosa para ser pronunciada por Hitler:

- Se sabe de jueces del tribunal de la Inquisición que tenían a gloria haber hecho quemar veinte o treinta mil hechiceras. La larga experiencia de tales horrores tiene que dejar huellas indelebles en un pueblo.

Una frase que quizá puede resumir su forma de actuar con respecto a la justicia pueda ser esta:

- En la misma medida en que soy partidario de que haya un máximo de equidad en el orden social establecido, siento el derecho de juzgar con un rigor despiadado al que pretenda socavar este orden.

Más frases de Hitler que resultan curiosas:

- No pienso que un hombre debe morirse de hambre porque ha sido adversario mío.

- Gracias a Dios, siempre he evitado el perseguir a mis enemigos.

- Estoy en contra de la pena de muerte porque es irreversible.

Como vemos, son frases que bien pudieran ser pronunciadas por cualquier activista actual de Aministia Internacional. ¿Contradicciones de Hitler ? Probablemente. Pero también es cierto que Hitler no está entre nosotros para defenderse.

La última foto de Hitler























Se han publicado las últimas fotografías de una serie de personajes famosos. Se pueden ver aquí. La de Hitler es esta de la izquierda. Es una foto muy conocida y parece existir un consenso en que se trata de su última fotografía. En ella aparece el Führer observando las ruinas desde su bunker. No podemos saber con certeza de qué día se trata. Quizá estudiando hora a hora lo que hizo Hitler durante los últimos días y mirando cuándo salió al exterior. De todas formas, existe otra foto menos conocida del mismo día y esta sí que pudiera ser su última foto porque esta tomada unos metros más hacía fuera del búnker, lo que indica que la foto es posterior a esta. Esta es la imagen:


Parece lógico que esta sí pudiera ser la última foto de Hitler. Sin embargo, es menos conocida que la anterior.

Hitler y los coches


El medio de transporte favorito de Hitler fue siempre el coche. Nunca condujo uno pero se preocupaba mucho de conocer los detalles de los coches y, por sus conversaciones, sabemos que entendía hasta de mecánica. Tuvo varios chóferes a lo largo de su vida y con todos ellos tuvo una relación muy estrecha, tanto que varias etapas cruciales de su vida transcurrieron junto a sus chóferes. Emil Maurice, su chófer antes de la subida al poder, parece que flirteó con su sobrina Geli Raubal. Es conocida la adoración de Hitler hacia su sobrina y parece ser que el Führer toleró esa relación. Pero el chófer con el que mejor se sintió Hitler fue Erich Kempka y fue a éste a quien el Führer le pidió incinerar su cadaver. Años después Kempka escribió un libro titulado "Yo quemé a Hitler". Como sabemos, una de las primeras medidas del gobierno Hitler fue la creación de las famosas autopistas. Hitler estaba realmente orgulloso de ellas y en una ocasión dijo:

- He querido construir algo perdurable. Las propias bombas no han ocasionado grandes daños en nuestras autopistas. Pero la guerra desgraciadamente nos ha obligado a modificar su aspecto. Hemos tenido que pintarlas de negro para hacerlas invisibles a la aviación enemiga. 

- Los que saben hasta qué punto estoy encariñado  con las autopistas pueden imaginarse lo doloroso que es para mi no poder circular por aquellas hermosas y amplias superficies blancas. 

Hitler solo se fiaba de sus chóferes pero en una ocasión Adolf Müller le pidió que viajara con él en su coche. En un primer momento el Führer no quiso saber nada pero después accedió. Y quedó absolutamente encantado por la forma de conducir de Muller. "Al contrario que la mayor parte de la gente, estoy siempre dispuesto a recibir lecciones" dijo Hitler tras el viaje. Dijo que Müller "le abrió los ojos sobre infinidad de pequeños detalles que se escapan a la mayor parte de los conductores." Hitler se dio cuenta de que debía enseñar a conducir a sus chóferes. Sin embargo confiaba ciegamente en Kempka. Decía que todos sus conductores habían sido muy divertidos y pasó con ellos muchos momentos emocionantes antes de la subida al poder, como cuando iba junto a su chófer Schreck y se toparon con un grupo de comunistas en bicicleta y al chófer no se le ocurrió otra cosa que pasar por encima de las bicicletas que acababan de dejar en la carretera. A menudo se topaban con muchos enemigos por las carreteras. Hitler apreciaba tanto a sus chóferes que  no los miraba como tales, sino como camaradas.
 

Fuente: Conversaciones sobre la Guerra y la Paz
Imágenes: detalle de las Autobhan.

Tarantino ya tiene a su Hitler


El actor alemán Martin Wuttke ha sido elegido por Tarantino para interpretar a Hitler en su nueva película 'Inglourious Basterds' que se estrenará el próximo año 2009. La película está ambientada en la Francia ocupada y trata sobre un grupo de soldados judíos americanos a quienes se envía a una misión suicida contra los nazis. Tarantino ha elegido al actor Wuttke después de que le viera en una obra en la que ya interpretara al Führer.

La película está protagonizada por Brad Pitt, quien ya se encuentra con su familia en Berlín. El actor se ha instalado en un palacio de 2750 metros y 12000 de jardín en Potsdam. Para que luego critiquen a los nazis en cuanto a lujo. Se ve que cuando los americanos van a Alemania, también buscan el lujo.
En general nunca me han gustado las interpretaciones de Hitler en el cine. Nunca se ha presentado al verdadero Hitler, o por lo menos, todas las facetas de Hitler. Siempre prima una imagen de Hitler de histerismo y de encarnación del diablo. Todas las interpretaciones que sobre él he visto me parecen muy grotescas. Así que tampoco espero nada de esta de Tarantino.

Hitler y la Nueva Cocina












A propósito de lo famosos que se han convertido los cocineros, o restauradores, en nuestros días he aquí lo que opinaba Hitler al respecto:

- Hay algo degradante, a mis ojos, en el hecho de conceder tanta importancia a la comida. Lo más desagradable de todo es que la cosa dura horas, y que generalmente no tiene uno por vecinos de mesa a personas que se hubieran podido elegir por razones de afinidad. Y lo que es trágico para mi, desde que soy el Jefe de Estado, es que me pongan por vecinas a las damas más respetables de la reunión. Prefiero hallarme a bordo del Robert Ley y departir con una encantadora secretaria o con una linda dependienta de grandes almacenes. Estos asuntos de comida no tienen interés más que para quienes los inventaron: la innoble mafia de los cocineros. Por otra parte, esos maestros de la cocina son todos unos perfectos idiotas. Encantan a sus víctimas y se embriagan ellos mismos con palabras de significado y fórmulas vacuas, todo ello para hacer una presentación de engañabobos. Ya no sabe uno lo que come. El plato más sencillo es presentado como una adivinanza.

Fuente: Conversaciones sobre la Guerra y la Paz
Foto: Hitler de Picnic.

Hitler, las mujeres y la educación













Es conocido que la Alemania de Hitler promovió la familia y los hijos. Él dijo que cada madre debía de tener un mínimo de cuatro hijos. En la Alemania nazi se crearon a su vez Escuelas del Reich en donde también tenían acogida niños en cuyas casas reinaba la discordia. Según Hitler "es mejor para ellos huir de la atmósfera de esos hogares desunidos y de esas impresiones negativas que marcan el espíritu de un hombre para toda la vida." Hitler también se adelantó a su época conociendo el maltrato hacia las mujeres, tan de moda en nuestros días por parte de la prensa y dijo:

- Puedo decir que no experimento simpatía alguna por los esposos que maltratan a sus mujeres, que les infligen torturas morales y las confinan al exclusivo desempeño de los quehaceres materiales.
Sin embargo, a pesar del fomento de la familia, Hitler opinaba también de otra forma:

- Mientras tengamos en Alemania dos millones y medio de mujeres destinadas al celibato, nos está prohibido despreciar al hijo nacido fuera del matrimonio. Los prejuicios sociales van borrándose. Siento mucha más estima por la mujer que tiene un hijo ilegítimo que por una solterona. Las mujeres que no tienen hijos terminan por volverse neuróticas.

Otra declaración que no parece sacada del líder de la Alemania Nazi:

- El matrimonio, tal como se practica en el medio burgués, es generalmente algo que va contra la naturaleza. Pero admito que el hallazgo de dos seres que se completan, que están hechos el uno para el otro, limita ya con el milagro.

Así que no es cierto que Hitler fuera un machista. Según el Führer una buena educación consiste en esto:

- Formar el carácter del niño infundiéndole el concepto del bien.
- Proporcionarle sólidos conocimientos.
- Debe ser rigurosa en lo que se refiere al objetivo a alcanzar y firme en cuanto a los medios utilizados.

También opinaba Hitler que "el padre que posea mucho dinero debe procurar darle a su hijo el menos posible."

Sin embargo, Hitler tenía malos recuerdos de su época escolar. En una ocasión dijo:

- Cuando pienso en mis profesores me doy cuenta de que buena parte de ellos eran unos anormales. Cuanto más tiempo pasa, más me convenzo de ello.

- No puedo soportar a los maestros de escuela. Como siempre, las excepciones confirman la regla y esto explica por qué la juventud se apega tanto a los que forman la excepción.

- ¿Creen ustedes que hay necesidad de enseñar geometría, física y química a un muchacho que ha decidido consagrarse a la música?

- No hay por que atiborrar de cosas inútiles la cabeza de los niños. Cuando se les interroga dos o tres años después de haber dejado la escuela, uno se da cuenta de que, prácticamente, lo han olvidado todo. Es pues una necesidad enseñarles únicamente aquello que ha de serles útil en la vida práctica.
Fuente: Conversaciones sobre la Guerra y la Paz

Hitler y Nefertiti










Existen muchos regalos que se hicieron en nombre de Hitler de los que el Führer no tenía la menor idea. El 6 de Abril de 1944 durante una reunión Keitel le informó de que se habían encontrado  en Francia unos viejos cañones españoles y que se habían puesto a disposición de Franco en nombre de Hitler.  El Führer le dijo:

- Es la primera noticia que tengo. Esa gente va haciendo regalos en mi nombre de los que yo no se nada. Ni siquiera he pensado en ello.

Entonces Hitler ordenó que todos los objetos históricos que se encontraran en los países ocupados se llevaran a Alemania. Hitler dijo:

- No tengo por costumbre regalar nada histórico. Yo como regalo ofrezco coches. 

Hitler dijo que en una ocasión tuvo que regalar el busto de Nefertiti para poder establecer conexiones con Egipto.  Pero al final se negó. El Führer se enteró de que el famoso busto fue llevado a Alemania por un judío mediante una serie de engaños. Así que Hitler pensó que era mejor ofrecer a Egipto al propio judío que a Nefertiti.  Y dijo:

- No se pueden regalar tesoros artísticos de ese calibre. 

Lo cierto es que el busto de Nefertiti fue reclamado por Egipto durante años. Solo con la llegada de Hitler al poder se comunicó a Egipto una negativa rotunda. Después de la Segunda Guerra Mundial el busto se hizo mundialmente famoso y aún hoy se sigue mostrando en Berlín. Gracias a Hitler. 

Fuente: Hitler y sus Generales.

El Informe Hitler



Acabo de terminar El Informe Hitler. Como se sabe, el libro fue escrito solo para un lector: Stalin. Con ese dato ya se debe leer con muchas reservas. Además el informe se confeccionó prácticamente a través de los interrogatorios a Otto Günsche, ayudante de Hitler y de Heinz Linge, su ayuda de cámara. Nos podemos imaginar de qué forma "arrancaron" las declaraciones a los dos prisioneros, a través de la tortura. Con semejantes premisas cogí el libro lleno de reservas. El libro está repleto de frases que Hitler no dijo. Basta con conocer un poco su personalidad para darse cuenta. Por ejemplo, me cuesta mucho creer que Hitler dijera esto:

- De mi no se ríe nadie. Yo no soy canciller a la antigua usanza. ¡Yo soy Hitler! ¡En el partido y en el Estado sólo hay un amo y soy yo!

También se habla del lujo que rodeaba a Hitler cuando se sabe perfectamente que Hitler nunca fue un amante ni de las posesiones ni del lujo. Todo el mundo que le rodeaba sabía de la austeridad en la que vivía. Además, en tiempos de guerra Hitler quiso llevar una vida muy sencilla, alejada totalmente de lujos. Decía que no le parecía justo que mientras los soldados sufrían penalidades él llevara una vida de lujos. Pero en el informe se dice que "las habitaciones de Hitler están decoradas con oro, bronce y tapices de un valor fabuloso."

Todo esto supongo que buscaba complacer a Stalin, que siempre estuvo obsesionado con Hitler. De hecho, a Stalin le interesaba más la vida personal de Hitler que sus decisiones políticas.

Sin embargo el Informe contiene declaraciones que considero auténticas y muy importantes. Una gran parte del libro está dedicada a los últimos días de Hitler. La imagen que se tiene de Hitler en sus últimos días es de un Hitler histérico que grita sin parar a sus generales y da órdenes absurdas. Pero según se desprende del Informe Hitler, en ningún momento el Führer perdió los estribos. Historiadores como Joachimsthaler han demostrado que aun se pueden conocer aspectos nuevos de la vida de Hitler. Es muy probable que el Hitler que ha pasado a la historia histérico y que pierde los estribos sea un mito. Ese Hitler que aparece en la película "El Hundimiento" es muy probable que sea un Hitler falso. Según este informe, las supuestas explosiones de cólera jamás ocurrieron. Los mismos editores tratan este asunto en el epílogo. Todos recordamos a un Hitler fuera de sí gritando "Fegelin, Fegelin, Fegelin!!" en la película El Hundimiento. Lo más seguro es que no ocurriera. Tampoco parece ser cierto que fuera Hitler quien condenara a la muerte a su cuñado Fegelin.

Tengo la impresión de que sabemos mucho en torno a Hitler y a la vez no sabemos nada puesto que muchos libros fueron escritos de forma tendenciosa y teniendo en cuenta la situación política del momento. En todo caso, recomiendo El Informe Hitler siempre y cuando sea leído con muchas reservas. No es precisamente el libro que recomendaría a un novato en el tema. Contiene información muy importante pero también contiene muchas mentiras.

Fotos Falsas



Soy muy observador con las fotografías de Hitler y a menudo veo errores y fotomontajes. La primera foto se editó como si se tratara del nacimiento de un redentor nazi, Hitler como un Jesucristo. Ciertamente a Hitler no le gustaba verse como a un salvador ni como a un redentor. La segunda foto es la auténtica.... como se puede ver, nada que ver, je je... Así que a partir de ahora, ojo también con las imágenes que vemos. Muchas son falsas.

Las secretarias del Führer



Ya se sabe que Hitler fue teniendo más y más confianza con sus secretarias a medida que pasaba el tiempo, invitándolas a sus cenas, tertulias y su vida íntima. Hitler las adoraba y ellas también a él. Al final, cuando se estrechaba el círculo en Berlín, Hitler las quiso poner a salvo en el Berghof. Dos de ellas, Johanna Wolf y Christa Schroeder, partieron hacia el refugio alpino de Hitler para trabajar allí y por si el Führer se decidía a ir. Quedaron dos junto a él Traudl y Gerda. El 22 de Abril de 1945 Hitler les da también la orden de marcharse. Les dice:

- Vístanse inmediatamente, señoras. Dentro de una hora despega una avión que las llevará al Sur. Todo está perdido, irremediablemente perdido.

También se lo pide a Eva Braun, que le dice:

- Tú sabes que me quedo contigo. ¿Por qué entonces deseas que me vaya?

Entonces Hitler le besó en los labios. Nunca lo había hecho en público.

Las secretarias y la cocinera contestaron:

- Nos quedamos aquí.

Hitler las miró e insistió:

- Les ordeno que se marchen.

Sin embargo, las mujeres movieron la cabeza negativamente. Al final Hitler les estrechó la mano y les dijo:


- Ah, si mis generales fuesen tan valientes como ustedes...

El relato de Traudl Junge lo conocemos de sus memorias, que inspiraron en parte la película "El Hundimiento".  Christa Schroeder tuvo un destino amargo. Al final de la guerra tuvo que colaborar con un oficial francés en la redacción de un libro, "Doce años junto a Hitler". Christa se lamentaría de por vida. Pidió perdón a sus antiguas compañeras y amigas porque "me hicieron decir lo que querían. Estaba sola, intimidada." Los editores recogieron testimonios inventados acerca de Hitler y lo reunieron en ese libro inventado acerca de Hitler. Lo curioso es que ese libro se reeditó hace bien poco, aun a sabiendas de que mucho texto esta inventado por los editores. Schroeder estuvo en un campo de concentración y, tras su colaboración con los editores, se revisó su condena y le permitieron salir del campo. La secretaria sí escribió un libro en alemán titulado "Él fue mi Jefe" pero el libro "Doce años junto a Hitler" se publicó primero en francés, de donde partieron el resto de traducciones, incluida la alemana. Christa se pasó el resto de su vida advirtiendo que ella no había dicho todo lo que se imprimió en el libro. Así pues, hay que coger el libro con mucho cuidado. Yo lo he leído y ciertamente me sorprendieron muchos pasajes. Me sorprendió mucho que se hablara de exterminios, abonos  hechos a partir de cenizas humanas y otros asuntos que sabemos Hitler nunca hablaría con sus secretarias. 

Las verdaderas memorias de Christa Schroeder las dejó ella misma al historiador Anton Joachimsthaler, que las publicó con muchos comentarios y aclaraciones. Lamentablemente no tenemos traducción al español, por lo que solo se puede conseguir en idioma alemán. Ciertamente la bibliografía sobre Hitler en español, a pesar de ser numerosa, es muy comercial y tiene numerosos errores. Gran culpa de la imagen que tenemos de Hitler la tienen esas traducciones e inventos sobre su figura. Quizá lo que podemos hacer es comparar los libros que tenemos y observar dónde están las contradicciones y errores. 

Primera imagen: Hitler con sus secretarias Daranowki y Wolf. Segunda Imagen: Christa Schroeder
Parte de la información sacada del libro Hitler y Eva Braun, de Nerin E. Gun