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22 de agosto de 2011

De vuelta de Berlín

Ya estoy de vuelta de Berlín. Como es sabido, el Berlín que uno se encuentra en la actualidad es una ciudad que poco tiene que ver con su pasado. De hecho, a uno siempre se le recalca que la ciudad que visita se ha ido reconstruyendo totalmente, de forma que casi ningún edificio que contempla es el original. En toda la ciudad se venden postales con imágenes del Berlín completamente arrasado por las bombas. No se hasta qué punto los turistas son conscientes de eso. El Berlín más prusiano, como la famosa avenida Unter den Linden, es una reconstrucción. Yo diría que los únicos vestigios de ese pasado son el parlamento (aunque su cúpula acristalada deja claro que se trata ya de un edificio moderno), la famosa puerta de Brandenburgo y la avenida Unter den Linden. El resto queda para tu imaginación. Lo cierto es que los alemanes casi ni consideran a Berlín como alemana, ya que ni los precios ni la situación social de la ciudad tienen nada que ver con el resto de Alemania. De hecho, Berlín es una ciudad relativamente barata. Tiene más tasa de paro que otras ciudades aunque eso se debe a que mucha gente va allí a vivir, animada por su calidad de vida. Al haber sido una ciudad dividida durante décadas, al quedar abierta uno se encuentra con muchas ciudades diferentes. Es bien notoria la diferencia entre el Berlín occidental y el oriental. A título personal, me gusta más el Berlín oriental ya que se respetaron más las construcciones típicas. Con todo, el distintivo de Berlín es que es una ciudad con mucha libertad para hacer lo que a uno le venga en gana. Uno puede imaginarse que si Hitler la viera volvería a pegarse un tiro ya que es habitual ver policías de otras razas, por no hablar de la mezcla de culturas que existe. Con todo, es una ciudad relativamente segura, también hay que decirlo. En una ocasión hablé con una chica alemana y me dijo que cuando viajaba al extranjero siempre le recordaban a Hitler.

La famosa catedral destruida se encuentra tapada por obras

El muro. Se acaba de celebrar el 50 aniversario.


Con todo, parece que este año los alemanes se han atrevido a hablar sobre Hitler y el nacionalsocialismo. A lo largo de este año han sido numerosas las exposiciones. Nuevamente estuve en el museo de historia, situado en la Unter den Linden. Existe allí una exposición permanente en donde podemos ver numerosas imágenes y objetos de Hitler. Ya lo expuse el año pasado. En el mismo museo había una exposición sobre la policía bajo el nacionalsocialismo. Se podían ver muchas fichas policiales, maquinas de escribir, vehículos... el problema es que no permitían sacar fotos. Había una fotografía de Hitler muy bonita. Le hice una foto, aunque me llevé una reprimenda de los vigilantes. La foto no quedó muy bien, pero es esta:

En la exposición permanente se pueden sacar fotos sin problemas. El año pasado ya publiqué unas cuantas. Publico las que he hecho este año:













En el mismo museo había aún folletos de la exposición Hitler and crime The Germans. Sin embargo esa exposición estuvo hasta febrero, así que no pude verla. Aún y todo, el folleto es bastante ilustrativo:



Este año como novedad he visitado los búnkeres antiaéreos. Se organizan visitas guiadas en español. Impresiona un poco, ya que hay que bajar provisto de linterna y botas de agua porque en algunas zonas el agua llega casi hasta las rodillas. Para la primera visita basta con ir en metro y desde allí mismo te abren una puerta que te conduce directamente a los subterráneos. En realidad, uno ve los entresijos del metro y su historia, que sirvieron también como refugio durante la guerra




Saliendo a la calle y un poco más adelante, se encuentra un refugio antiaéreo para alemanes.



Uno puede imaginarse la angustia de la guerra bajo estas circunstancias terribles. El guía habló durante un buen rato sobre el hecho de que los alemanes al término de la guerra optaron por callar y no hablar de su sufrimiento. La gente se queda con la idea de que los alemanes son muy fríos y ni siquiera son capaces de hablar de algo tan terrible. Sin embargo mi opinión es que los alemanes no hablaron de ello sencillamente porque no les dejaron. Porque el nacionalsocialismo era y sigue siendo tabú. Nada más. Conocemos perfectamente los sufrimientos de los judíos, de los polacos, de los rusos, de los prisioneros de guerra. Tenemos una exagerada información al respecto sobre los crímenes alemanes. Si los alemanes no han hablado sobre sus sufrimientos ha sido única y exclusivamente porque perdieron la guerra.

Aún y todo, Hitler sigue estando absolutamente prohibido en Alemania. Yo mismo tuve problemas para acceder a mis cuentas, incluso recibí un correo de "material inadecuado" en mi Youtube, ya que dispongo de varios vídeos de Hitler en mi cuenta. Sin embargo, en los rastros es posible encontrar algo de material. Yo suelo ser muy despistado para esas cosas, pero un amigo localizó algo de material, además de algún sello:
Postal del antiguo Ministerio del Aire

Estaría bien que lo tradujera del alemán alguien que sepa. Yo lo he intentado  con un traductor pero las letras son complicadas de entender también.


























13 de agosto de 2010

Berlín y el III Reich turístico


Puerta de Brandenburgo
Ya estoy de regreso de Berlín. Cuando uno aterriza por primera vez en la capital y está un poco despistado lo mejor que se puede hacer es acercarse lo primero a la Puerta de Brandeburgo, que todos conocemos perfectamente y que es el centro más turístico de la ciudad. Es uno de los puntos más visitados y en la actualidad es una atracción turística para hacerse múltiples fotografías. En la actualidad es más un lugar americano que alemán. La gran embajada americana situada justo al lado y un museo dedicado a Kennedy nos hacen recordar quién manda en el mundo hoy, lo que a mi gusto desluce un poco la visita, pero nuestra imaginación puede borrar eso perfectamente si lo obviamos. Y es que para visitar Berlín queriendo ver el Berlín de Hitler hay que tener una cierta imaginación, pero ese es otro cantar. Allí se ofrecen tour más o menos gratuitos de la ciudad. Un grupo de chicos con camiseta roja los ofrecen en diferentes idiomas. En concreto hay un tour del III Reich así que me apunté por curiosidad.  En mi caso un chico español ofreció el recorrido a pie durante unas cuatro horas. Comienza con un esbozo biográfico de Hitler justo en la misma Puerta de Brandeburgo. La verdad es casi no tuve ninguna objeción a lo que dijo. Se notaba que el chico conocía la biografía de Hitler.
Hotel Adlon
Reichstag
Estaba muy influenciado por el historiador Kershaw, de hecho le pregunté por sus lecturas y me dijo que era la biografía que había leído. Justo al lado de la Puerta de Brandeburgo se encuentra el hotel Adlon, escenario de importantes acontecimientos del III Reich. Esta reformado hace no mucho. Después nos dirigimos hacia el Reichstag. El guía dijo, por supuesto, que su incendio no está del todo aclarado, dejando al visitante la idea de que fueron los nazis quienes lo hicieron. Todos sabemos que, a pesar de ser un símbolo de Berlín, a Hitler nunca le gustó mucho y que apenas lo utilizó. A pesar de todo, es un edificio histórico que hemos visto en muchas fotografías de la época y resulta emocionante encontrarse allí. A todos nos vienen a la mente los últimos días de la guerra, con los soviéticos izando la bandera allí. Justo después, el guía nos dirigió hacia un monumento soviético que simboliza su victoria en la guerra. No es el único que hay en Berlín, pero si el más céntrico. El guía insistió en el esfuerzo soviético durante la guerra, lo que no deja de ser cierto. Lo que no se le plantea al visitante es el por qué, una vez derribado el imperio soviético, de la existencia de esos vestigios de la dictadura comunista. Hay una gran escultura dedicado al soldado desconocido soviético que los alemanes llamaron "monumento dedicado al violador desconocido", por la gran cantidad de mujeres alemanas violadas por soldados rusos. 
Monumento soviético

Antiguo Ministerio del Aire
Después se continua por la calle en donde estaba situada la Nueva Cancillería, ocupada en la actualidad por unos edificios ciertamente no muy bonitos. No es un lugar que recuerde en absoluto a lo que fue pero el hecho de saber que allí mismo tuvieron lugar los acontecimientos finales en la vida de Hitler le confieren al lugar un halo especial. Quizá sea el lugar de Berlín donde más imaginación haya que echar ya que se ha querido borrar para siempre todo recuerdo de Hitler. Justo al lado se encuentra el antiguo edificio del Ministerio del Aire de Hermann Göring. Es el edificio del III Reich mejor conservado de Berlín, casi intacto, y en la actualidad lo ocupa el Ministerio de Finanzas. Uno se pregunta qué milagro ocurrió para que en medio de la destrucción más absoluta se mantuviera en pie ese edificio. El edificio es impresionante y yo creo que es uno de los lugares en donde uno puede imaginarse estar en una calle del III Reich.

Ruinas Edificio Gestapo
En general, el tour del III Reich me parece, lógicamente, muy básico. Apenas se sale del centro de la ciudad y yo creo que lo podrían ampliar un poco más. Otro defecto que le veo es que el guía incide especialmente en la destrucción de Alemania y en su derrota, y apenas en los éxitos de Hitler y, mucho menos aun, en los logros sociales alcanzados por el III Reich. No en vano, la empresa que gestiona este tipo de tours es americana. Así que con eso esta todo dicho. Al final, como es obvio, la gente se va del tour con la idea de los horrores del nazismo. De hecho acaba en una exposición llamada "Topografía del Terror", en donde se encontraba un edificio de la Gestapo.

Una de las calles que más nos pueden recordar al Berlín de Hitler es, sin duda, Unter den Liden. Se encuentra reconstruida casi por completo, pero se ha respetado bastante el original. Impresiona ver las imágenes apocalípticas del fin de la guerra y compararlas con la actualidad. Con todo, paseando por esta amplia avenida podemos detenernos en varios puntos relacionados con Hitler y el III Reich. Por ejemplo, tenemos la Catedral en donde se casó Hermann Göring y a la que asistió Hitler.

Muy cerca de la Catedral, llegamos al Museo Histórico Alemán. Si solo estás interesado en la época nacionalsocialista, te puedes saltar directamente todos los siglos de historia, aunque personalmente creo que merece la pena observarlo todo. Personalmente es el museo que más me ha gustado. Bien, una vez situados en las salas que más nos interesan, nos podemos encontrar con uniformes de las SA y de las SS, carteles electorales de la época etc. Saqué todas las fotos que pude así que os voy a poner unas cuantas:

Uniforme de las SA


Uniforme de las SA







Uniforme de las SA

Este museo es quizá el único lugar de la ciudad en donde se exhiben banderas con la cruz gamada, ya que como sabemos, en la actualidad están absolutamente prohibidas en Alemania. 

Cartel de Propaganda


Uniformes de las SA









Uniforme de las SS



Batería antiaérea
El famoso Coche del Pueblo

Busto de Hitler








Perfil del busto de Hitler



Este busto de Hitler es lo más emocionante sobre Hitler que se puede ver en el museo. Al parecer, de este molde se encargaron  varias copias y es original de la época. Hitler nunca posó personalmente para la obra, así que el artista tuvo que hacerlo a partir de fotografías.

Otro lugar que se encuentra en la Unter den Liden es la Biblioteca Nacional. Allí es donde se quemaron 20.000 libros por orden de Goebbels. Justamente en el suelo en donde ardieron las obras se encuentra un homenaje que consiste en unas estanterías vacías que se pueden ver desde el mismo suelo:

Otro museo que creo que merece la pena visitar es el Museo de la Técnica, de reciente apertura. Básicamente solo está dedicado a barcos y aviación, pero hay varios aviones de la época nacionalsocialista:


Una de las calles más animadas de Berlín es la Friedrichstrasse. Cerca de allí  hay un búnker conservado perfectamente en donde durante la guerra se guardaban las obras de arte. Es este:


Hice la fotografía con los nombres de las calles en la que se encuentra ubicado por si alguien quiere visitarlo.




Muy cerca de allí se encuentra el teatro Admiralspalast, uno de los teatros frecuentados por Hitler. En la actualidad se encuentra reformado, pero conserva su aspecto original. Recientemente se estrenó una parodia sobre Hitler. Este es el teatro:
Admiralspalast Berlín
 Uno de los "platos fuertes" de la visita al Berlín nacionalsocialista y de Hitler, es el Estadio Olímpico, no solo por su perfecto estado de conservación sino porque a todos nos vienen a la mente las imágenes perfectamente captadas por Leni Riefensthal. Es toda una delicia visitarlo, recomendando alquilar una audio-guía. Ciertamente ahí me explayé tomando fotografías. Os muestro algunas:






Detalle de antigua esvástica. 

Para terminar, una curiosidad. Al termino de la guerra y durante la reconstrucción de la ciudad, en el lado este de la ciudad se construyeron unos barrios para obreros. A la larga avenida se le llamó Stalin Allee. Cuando finalizaron las obras los arquitectos se dieron cuenta de que esas construcciones guardaban un gran parecido con las maquetas realizadas por Hitler y Speer. Así que nos encontramos ante una de las ironías de la historia.  Personalmente es una de las calles que más me gustan de Berlín:
Ah! y otra cuestión, si visitáis la ciudad con amigos no aficionados a la historia del III Reich y de Hitler, deberéis tener mucha paciencia. Nunca van a entender por qué te quieres parar en determinado lugar, por qué no quieres visitar otros y por qué te emocionan tanto algunos rincones de la ciudad. Por supuesto, tus amigos siempre te considerarán una especie de "loco". Lo mejor es no discutir el asunto con ellos. Los aficionados al III Reich y a la II Guerra Mundial somos como una especie diferente, muy difícil de entender para el resto de los mortales. ¿Verdad?