Marcapáginas de Oro de Hitler


















Un supuesto marca páginas de oro que supuestamente fue regalado a Hitler por Eva Braun en 1943 ha sido recuperado en la ciudad americana de Seattle. Un ciudadano rumano intentó venderlo en esa ciudad. El objeto formaba parte de varias antigüedades robadas en una casa de subastas de Madrid hace ahora 6 años. El marca páginas era de oro de 18 quilates y en la parte superior tenía un retrato de Hitler. Existen dudas sobre su autenticidad. En la historia de ese objeto se dice que Eva Braun se lo regaló al Führer para consolarle por la derrota de Stalingrado.  Jamás se había oído hablar en ningún libro de historia de ese objeto. La mayor parte de los objetos personales de Hitler fueron pasto del saqueo o perdidos para siempre. Es muy difícil hoy en día catalogarlos como auténticos. Hitler nunca fue una persona amante del lujo o de objetos preciosos, como lo fue Göring. Por otra parte un objeto de semejantes características debería aparecer en los comentarios de Hitler, de Eva Braun o de alguno de sus personajes más cercanos. Y nunca se ha hablado de semejante objeto. Mucho me temo que nos encontremos ante otra estafa.

Retiro de un anuncio con Hitler













Las autoridades del canal belga VRT han retirado un anuncio en el que se veía a Hitler haciendo publicidad como stripper promocionando un viaje a Berlín. Ya es la segunda vez que en Bélgica retiran en poco tiempo algo relacionado con Hitler. Hace no mucho lo hicieron con los platos favoritos de Hitler. En realidad, siempre que ponen a Hitler en cualquier anuncio publicitario se suele retirar a los pocos días. Pero el efecto que consiguen es aun mayor que si el anuncio continuara discretamente porque la noticia suele dar la vuelta al mundo. Así que me temo que esto se está convirtiendo en una nueva forma de publicidad barata. Nuevamente Hitler es representado como un ser odioso pero no existen escrúpulos para ganar dinero a su costa. En la imagen, una de las múltiples parodias de Hitler.

Hitler mordedor de alfombras


Una imagen que se tiene de Hitler es la de una persona histérica que perdía los nervios con facilidad y gritaba siempre a sus colaboradores. Se hizo famoso el bulo de que cuando algo no le salía bien, se tiraba al suelo y se dedicaba a morder las alfombras. Incluso le llamaron mordedor de alfombras. Nada más lejos de la realidad. Hitler siempre puso mucho interés en cuidar su imagen y ponía mucho cuidado en no caer en ridículo. Se negaba a montar a caballo o a nadar en público por miedo al ridículo. Sabía que Mussolini era muy dado a esos números pero a él no le gustaban en absoluto. Así que no era partidario de hacer esos numeritos en público como para pensar que era capaz de lanzarse como un histérico a morder alfombras. Albert Speer, que le trató mucho, dijo:

- En general Hitler destacaba precisamente por su autodominio. En mi presencia perdió los estribos raras veces.

En una ocasión el Führer dijo:

- Siempre me las arreglo de la forma mejor en todo y de manera tal que siempre estoy preparado para afrontar lo peor. 

En esta frase encontramos el carácter de Hitler. Incluso en los peores momentos supo mantener la compostura. Prácticamente todos sus colaboradores nos lo han corroborado. La imagen del Hitler histérico es una de las muchas mentiras que se extendieron ya antes de la guerra. 

El Aguila de Hitler






























A Hitler, en el Berghof, le gustaba contemplar a dos águilas mientras hacían círculos en el cielo. Las contemplaba con sus prismáticos durante varias semanas. Sin embargo cierto día Hitler no vio a sus águilas. El Führer parecía angustiado con la ausencia de las aves. Durante varios días no se hablaba de otra cosa. Hitler estaba muy preocupado.

Tiempo después viajando en coche Hitler observó una gran ave disecada , con las alas abiertas, que estaba en la parte de atrás de otro coche que se cruzó con el de Hitler. Inmediatamente hizo parar la comitiva.

- Creo que es mi águila, gritó.

Un miembro de la escolta tuvo que dar la vuelta y alcanzar al coche.

- Si estoy en lo cierto, dijo Hitler, les prometo que esos miserables van a sufrir un castigo ejemplar, lo mismo que el destinatario del regalo.

Una hora después el escolta regresó y le comunicó al Führer que efectivamente era su águila. Hitler se interesó por el comprador. Se quedó de piedra cuando le comunicaron que el regalo iba destinado a él. Por supuesto, quien hizo el encargo de semejante regalo, ignoraba por completo que Hitler era un amante de los animales y detestaba la caza.

Fuente: Yo fui amigo de Hitler, Heinrich Hoffmann

El Testículo de Hitler


Hitler suele ser noticia cada poco tiempo. La prensa internacional siempre acoge con agrado una noticia sobre él, sea verídica o no. Normalmente los rumores más absurdos suelen circular sobre su persona y siempre se publican aspectos de su vida que no tienen ningún fundamento, incluso aspectos carentes totalmente de interés histórico. Pero ocurre que el personaje de Hitler es tan atractivo que cualquier noticia es expandida como la pólvora. Y como con Hitler todo vale, al final los rumores sobre el Führer se convierten en cotilleos generalizados que el público tiende a creer. Porque no es lo mismo lanzar un rumor sobre personajes políticamente correctos que sobre Hitler. Siempre lo he dicho, Hitler es una diana en la que todo el mundo puede lanzar sus dardos. Nadie te lo va a recriminar. Es más, cuantas más difamaciones lances sobre su persona, mejor quedas. En el fondo me recuerda un poco a los aplausos fáciles en los platós de televisión.

Aparece en prensa estos días la noticia de que Hitler tenía solo un testículo. No es una noticia nueva. Ya durante la II Guerra Mundial los soldados ingleses cantaban canciones tipo "Hitler has only one Ball". Pero esto es normal durante un conflicto bélico. No se si el rumor se originó en este tipo de mofas. Los soviéticos ya advirtieron de ese detalle en las autopsias a los restos del cadáver de Hitler. Otra cuestión que deberían explicar es cómo diablos se puede saber si un cuerpo humano, absolutamente calcinado y en el que solo encuentras huesos, si solo tiene un testículo, dos o cuatro.... pero bueno, yo no soy un experto en huesos humanos. 

El médico alemán Johan Jambor, confesó a su sacerdote  Franciszek Pawlar, en secreto de confesión que atendió a Hitler en 1916 por unas heridas de guerra durante la batalla de Somme. En aquella batalla hubo miles de heridos. Cómo este médico, entre tantos heridos pudo recordar para el resto de su vida a un hombre como Hitler, que era un perfecto anónimo por entonces, no lo sabemos. Según él como Hitler no paraba de gritar por su dolor le apodó "El Gritón". A mi esto no me parece serio. Que un médico, en plena Guerra Mundial, recuerde a UN soldado que gritaba me parece como una broma porque entiendo que miles y miles de soldados heridos griten de dolor cuando estén heridos, incluido Hitler. Pero el médico parece creer tener ahí su coartada. 

Veamos qué le ocurrió a Hitler en 1916, durante la batalla de Somme. Según el biógrafo Joachim Fest "a principios de octubre de 1916, Hitler fue LIGERAMENTE herido en el muslo izquierdo" ("Hitler, Una Biografía", página 111). Ian Kershaw, en "Hitler 1889-1936" nos dice que "Hitler resultó herido en el muslo izquierdo al explotar un obús en el refugio subterráneo de los correos, que mató e hirió a varios de ellos". Kershaw dice que Hitler pasó dos meses de baja.  Yo dudo mucho que si las heridas fueron tan graves como para arrancarle un solo testículo Hitler pasara solo dos meses de baja y no le dejaran de por vida huellas visibles de semejante impacto, como una cojera o molestias en la zona. Hitler no solo se reincorporó a la guerra perfectamente sino que jamás tuvo ninguna molestia física desde entonces. 

A mi todo esto me suena nuevamente a explotar la gallina de los huevos de oro (nunca mejor dicho claro) que es Hitler. Es ganar dinero fácil a costa de su personaje, explotado ya hasta la saciedad. Yo me pregunto, ¿qué importancia tienen éstas noticias? ¿qué sentido tienen ? 

Hoy existe una obsesión por hacer pública la vida sexual, algo que contrastaba con la moral y las costumbres de la época, que aun  cuando librasen al sexo de la esfera pecaminosa de la religión, no por ello dejaban de mantener a éste en la más estricta intimidad. De ahí que no podemos sino conjeturar, y la verdad es que conjeturar sobre algo que en principio tampoco es muy relevante, por mucho que hoy se pretenda dar al sexo un protagonismo inusitado, no merece la pena, sobre todo por el riesgo de caer en un espacio que va del mal gusto a lo ridículo, pasando por lo cotilla.

Hitler y Franco



Garzón ha abandonado la causa abierta por los crímenes del franquismo, que él mismo abrió. No voy a entrar en la polémica pero Garzón ha hecho una especie de tesina en la que compara al régimen de Franco con el régimen de Hitler. Para mi eso es lo mismo que compararlo al régimen de Fidel Castro. Según Garzón, la procedencia del régimen de Franco está en los regímenes de Hitler y Mussolini. Esta declaración es vulgar y manida. Que venga de boca del juez más famoso de todos los tiempos le deja a la altura de un ignorante en cuestiones de historia. El caso es grave porque este juez se atreve a juzgar casos históricos así que se le debe presuponer un conocimiento de historia mínimo. Hitler se arrepintió de haber apoyado al régimen de Franco. Lo dijo en numerosas ocasiones. Dijo que le parecían mejores los republicanos porque al final hubieran sido más fáciles de convencer para su causa. El régimen de Franco poco tenía que ver con el de Hitler. El Führer fue un revolucionario que quiso cambiar una sociedad. Hitler tuvo siempre un ideario, escrito incluso en un famoso libro, tuvo un programa político y tuvo un movimiento y a todo un pueblo detrás suyo. Sus ideas, cuanto menos, pueden calificarse de revolucionarias. Sin embargo Franco no fue un revolucionario. Hitler nunca sintió simpatía por Franco, a pesar de que le regaló uno de sus coches.

El sueño de Baltasar era crear un gran Nüremberg en España. Ése es el juicio con el que sueña Garzón ser el juez. Sin embargo no ha pasado de intentar juicios mediáticos que han terminado en nada.

Desde el régimen franquista se ha tendido a magnificar la postura franquista en la II Guerra Mundial. Sin embargo Franco se arrimó siempre al más fuerte. Lo hizo con Mussolini y Hitler cuando éstos eran fuertes y lo hizo al final con Estados Unidos, recibiendo a Eisenhower como a un héroe.

Hitler siempre habló bien del soldado español. Incluso tenía en muy buena estima a España. Decía que El Quijote era uno de los mejores libros de todos los tiempos. Pero nunca habló bien ni de Franco ni de su famoso Régimen.

In Fraganti




En un momento de descuido Hitler se mira las uñas y cuando se da cuenta de que le están fotografiando, le entra la risa. Sin duda, ese día estaba de buen humor.

Hitler y la Justicia

































Con ocasión del atentado del 20 de Julio de 1944 se dijo que Hitler pensó más aún que era una especie de elegido por los dioses. Pero, a pesar de que Hitler mencionaba a menudo a la Providencia (nunca directamente a Dios, pues Hitler no era muy creyente) en una ocasión dijo:

- No soy, indudablemente, un hombre brutal por temperamento. y por ello me comporto únicamente como un hombre guiado por su razón. He arriesgado mil veces mi vida y si hasta ahora he salido bien librado, se lo debo a mi suerte.

Con respecto a la guerra, en la misma conversación dijo:

- Puede apenarme personalmente, e incluso puede conducirme a errores que se reconocerán más tarde, pero es absolutamente imposible actuar de distinta manera.

 Hitler en más de una ocasión dijo que era contrario a la pena de muerte:

- Cuando los jueces condenan a muerte y me incitan a usar mi derecho de gracia, me ponen en un gran aprieto.

Sin embargo, cuando se trataba de juzgar a un asesino Hitler lo tenía más claro. En una ocasión le pidieron que interviniera en un juicio contra unos jóvenes que violaron y después asesinaron a una mujer. Hitler le dijo:

- ¿Está usted loco solicitándome gracias en casos semejantes? Se lo ruego, en tales ocasiones no me consulte. Solo cabe una cosa: ejecutar la sentencia.

El mismo día dijo también:

- Admito que sea indulgente con los jóvenes que cometen accidentalmente una tontería.

A Hitler le gustaba a menudo hablar sobre la justicia. Es curioso que un hombre como Hitler no soportara en absoluto el sufrimiento ajeno. Ciertamente la siguiente frase resulta muy curiosa para ser pronunciada por Hitler:

- Se sabe de jueces del tribunal de la Inquisición que tenían a gloria haber hecho quemar veinte o treinta mil hechiceras. La larga experiencia de tales horrores tiene que dejar huellas indelebles en un pueblo.

Una frase que quizá puede resumir su forma de actuar con respecto a la justicia pueda ser esta:

- En la misma medida en que soy partidario de que haya un máximo de equidad en el orden social establecido, siento el derecho de juzgar con un rigor despiadado al que pretenda socavar este orden.

Más frases de Hitler que resultan curiosas:

- No pienso que un hombre debe morirse de hambre porque ha sido adversario mío.

- Gracias a Dios, siempre he evitado el perseguir a mis enemigos.

- Estoy en contra de la pena de muerte porque es irreversible.

Como vemos, son frases que bien pudieran ser pronunciadas por cualquier activista actual de Aministia Internacional. ¿Contradicciones de Hitler ? Probablemente. Pero también es cierto que Hitler no está entre nosotros para defenderse.

La última foto de Hitler























Se han publicado las últimas fotografías de una serie de personajes famosos. Se pueden ver aquí. La de Hitler es esta de la izquierda. Es una foto muy conocida y parece existir un consenso en que se trata de su última fotografía. En ella aparece el Führer observando las ruinas desde su bunker. No podemos saber con certeza de qué día se trata. Quizá estudiando hora a hora lo que hizo Hitler durante los últimos días y mirando cuándo salió al exterior. De todas formas, existe otra foto menos conocida del mismo día y esta sí que pudiera ser su última foto porque esta tomada unos metros más hacía fuera del búnker, lo que indica que la foto es posterior a esta. Esta es la imagen:


Parece lógico que esta sí pudiera ser la última foto de Hitler. Sin embargo, es menos conocida que la anterior.

Hitler y los coches


El medio de transporte favorito de Hitler fue siempre el coche. Nunca condujo uno pero se preocupaba mucho de conocer los detalles de los coches y, por sus conversaciones, sabemos que entendía hasta de mecánica. Tuvo varios chóferes a lo largo de su vida y con todos ellos tuvo una relación muy estrecha, tanto que varias etapas cruciales de su vida transcurrieron junto a sus chóferes. Emil Maurice, su chófer antes de la subida al poder, parece que flirteó con su sobrina Geli Raubal. Es conocida la adoración de Hitler hacia su sobrina y parece ser que el Führer toleró esa relación. Pero el chófer con el que mejor se sintió Hitler fue Erich Kempka y fue a éste a quien el Führer le pidió incinerar su cadaver. Años después Kempka escribió un libro titulado "Yo quemé a Hitler". Como sabemos, una de las primeras medidas del gobierno Hitler fue la creación de las famosas autopistas. Hitler estaba realmente orgulloso de ellas y en una ocasión dijo:

- He querido construir algo perdurable. Las propias bombas no han ocasionado grandes daños en nuestras autopistas. Pero la guerra desgraciadamente nos ha obligado a modificar su aspecto. Hemos tenido que pintarlas de negro para hacerlas invisibles a la aviación enemiga. 

- Los que saben hasta qué punto estoy encariñado  con las autopistas pueden imaginarse lo doloroso que es para mi no poder circular por aquellas hermosas y amplias superficies blancas. 

Hitler solo se fiaba de sus chóferes pero en una ocasión Adolf Müller le pidió que viajara con él en su coche. En un primer momento el Führer no quiso saber nada pero después accedió. Y quedó absolutamente encantado por la forma de conducir de Muller. "Al contrario que la mayor parte de la gente, estoy siempre dispuesto a recibir lecciones" dijo Hitler tras el viaje. Dijo que Müller "le abrió los ojos sobre infinidad de pequeños detalles que se escapan a la mayor parte de los conductores." Hitler se dio cuenta de que debía enseñar a conducir a sus chóferes. Sin embargo confiaba ciegamente en Kempka. Decía que todos sus conductores habían sido muy divertidos y pasó con ellos muchos momentos emocionantes antes de la subida al poder, como cuando iba junto a su chófer Schreck y se toparon con un grupo de comunistas en bicicleta y al chófer no se le ocurrió otra cosa que pasar por encima de las bicicletas que acababan de dejar en la carretera. A menudo se topaban con muchos enemigos por las carreteras. Hitler apreciaba tanto a sus chóferes que  no los miraba como tales, sino como camaradas.
 

Fuente: Conversaciones sobre la Guerra y la Paz
Imágenes: detalle de las Autobhan.

Tarantino ya tiene a su Hitler


El actor alemán Martin Wuttke ha sido elegido por Tarantino para interpretar a Hitler en su nueva película 'Inglourious Basterds' que se estrenará el próximo año 2009. La película está ambientada en la Francia ocupada y trata sobre un grupo de soldados judíos americanos a quienes se envía a una misión suicida contra los nazis. Tarantino ha elegido al actor Wuttke después de que le viera en una obra en la que ya interpretara al Führer.

La película está protagonizada por Brad Pitt, quien ya se encuentra con su familia en Berlín. El actor se ha instalado en un palacio de 2750 metros y 12000 de jardín en Potsdam. Para que luego critiquen a los nazis en cuanto a lujo. Se ve que cuando los americanos van a Alemania, también buscan el lujo.
En general nunca me han gustado las interpretaciones de Hitler en el cine. Nunca se ha presentado al verdadero Hitler, o por lo menos, todas las facetas de Hitler. Siempre prima una imagen de Hitler de histerismo y de encarnación del diablo. Todas las interpretaciones que sobre él he visto me parecen muy grotescas. Así que tampoco espero nada de esta de Tarantino.

Hitler y la Nueva Cocina












A propósito de lo famosos que se han convertido los cocineros, o restauradores, en nuestros días he aquí lo que opinaba Hitler al respecto:

- Hay algo degradante, a mis ojos, en el hecho de conceder tanta importancia a la comida. Lo más desagradable de todo es que la cosa dura horas, y que generalmente no tiene uno por vecinos de mesa a personas que se hubieran podido elegir por razones de afinidad. Y lo que es trágico para mi, desde que soy el Jefe de Estado, es que me pongan por vecinas a las damas más respetables de la reunión. Prefiero hallarme a bordo del Robert Ley y departir con una encantadora secretaria o con una linda dependienta de grandes almacenes. Estos asuntos de comida no tienen interés más que para quienes los inventaron: la innoble mafia de los cocineros. Por otra parte, esos maestros de la cocina son todos unos perfectos idiotas. Encantan a sus víctimas y se embriagan ellos mismos con palabras de significado y fórmulas vacuas, todo ello para hacer una presentación de engañabobos. Ya no sabe uno lo que come. El plato más sencillo es presentado como una adivinanza.

Fuente: Conversaciones sobre la Guerra y la Paz
Foto: Hitler de Picnic.

Hitler, las mujeres y la educación













Es conocido que la Alemania de Hitler promovió la familia y los hijos. Él dijo que cada madre debía de tener un mínimo de cuatro hijos. En la Alemania nazi se crearon a su vez Escuelas del Reich en donde también tenían acogida niños en cuyas casas reinaba la discordia. Según Hitler "es mejor para ellos huir de la atmósfera de esos hogares desunidos y de esas impresiones negativas que marcan el espíritu de un hombre para toda la vida." Hitler también se adelantó a su época conociendo el maltrato hacia las mujeres, tan de moda en nuestros días por parte de la prensa y dijo:

- Puedo decir que no experimento simpatía alguna por los esposos que maltratan a sus mujeres, que les infligen torturas morales y las confinan al exclusivo desempeño de los quehaceres materiales.
Sin embargo, a pesar del fomento de la familia, Hitler opinaba también de otra forma:

- Mientras tengamos en Alemania dos millones y medio de mujeres destinadas al celibato, nos está prohibido despreciar al hijo nacido fuera del matrimonio. Los prejuicios sociales van borrándose. Siento mucha más estima por la mujer que tiene un hijo ilegítimo que por una solterona. Las mujeres que no tienen hijos terminan por volverse neuróticas.

Otra declaración que no parece sacada del líder de la Alemania Nazi:

- El matrimonio, tal como se practica en el medio burgués, es generalmente algo que va contra la naturaleza. Pero admito que el hallazgo de dos seres que se completan, que están hechos el uno para el otro, limita ya con el milagro.

Así que no es cierto que Hitler fuera un machista. Según el Führer una buena educación consiste en esto:

- Formar el carácter del niño infundiéndole el concepto del bien.
- Proporcionarle sólidos conocimientos.
- Debe ser rigurosa en lo que se refiere al objetivo a alcanzar y firme en cuanto a los medios utilizados.

También opinaba Hitler que "el padre que posea mucho dinero debe procurar darle a su hijo el menos posible."

Sin embargo, Hitler tenía malos recuerdos de su época escolar. En una ocasión dijo:

- Cuando pienso en mis profesores me doy cuenta de que buena parte de ellos eran unos anormales. Cuanto más tiempo pasa, más me convenzo de ello.

- No puedo soportar a los maestros de escuela. Como siempre, las excepciones confirman la regla y esto explica por qué la juventud se apega tanto a los que forman la excepción.

- ¿Creen ustedes que hay necesidad de enseñar geometría, física y química a un muchacho que ha decidido consagrarse a la música?

- No hay por que atiborrar de cosas inútiles la cabeza de los niños. Cuando se les interroga dos o tres años después de haber dejado la escuela, uno se da cuenta de que, prácticamente, lo han olvidado todo. Es pues una necesidad enseñarles únicamente aquello que ha de serles útil en la vida práctica.

Fuente: Conversaciones sobre la Guerra y la Paz

Hitler y Nefertiti















Existen muchos regalos que se hicieron en nombre de Hitler de los que el Führer no tenía la menor idea. El 6 de Abril de 1944 durante una reunión Keitel le informó de que se habían encontrado  en Francia unos viejos cañones españoles y que se habían puesto a disposición de Franco en nombre de Hitler.  El Führer le dijo:

- Es la primera noticia que tengo. Esa gente va haciendo regalos en mi nombre de los que yo no se nada. Ni siquiera he pensado en ello.

Entonces Hitler ordenó que todos los objetos históricos que se encontraran en los países ocupados se llevaran a Alemania. Hitler dijo:

- No tengo por costumbre regalar nada histórico. Yo como regalo ofrezco coches. 

Hitler dijo que en una ocasión tuvo que regalar el busto de Nefertiti para poder establecer conexiones con Egipto.  Pero al final se negó. El Führer se enteró de que el famoso busto fue llevado a Alemania por un judío mediante una serie de engaños. Así que Hitler pensó que era mejor ofrecer a Egipto al propio judío que a Nefertiti.  Y dijo:

- No se pueden regalar tesoros artísticos de ese calibre. 

Lo cierto es que el busto de Nefertiti fue reclamado por Egipto durante años. Solo con la llegada de Hitler al poder se comunicó a Egipto una negativa rotunda. Después de la Segunda Guerra Mundial el busto se hizo mundialmente famoso y aún hoy se sigue mostrando en Berlín. Gracias a Hitler. 

Fuente: Hitler y sus Generales.

El Informe Hitler



Acabo de terminar El Informe Hitler. Como se sabe, el libro fue escrito solo para un lector: Stalin. Con ese dato ya se debe leer con muchas reservas. Además el informe se confeccionó prácticamente a través de los interrogatorios a Otto Günsche, ayudante de Hitler y de Heinz Linge, su ayuda de cámara. Nos podemos imaginar de qué forma "arrancaron" las declaraciones a los dos prisioneros, a través de la tortura. Con semejantes premisas cogí el libro lleno de reservas. El libro está repleto de frases que Hitler no dijo. Basta con conocer un poco su personalidad para darse cuenta. Por ejemplo, me cuesta mucho creer que Hitler dijera esto:

- De mi no se ríe nadie. Yo no soy canciller a la antigua usanza. ¡Yo soy Hitler! ¡En el partido y en el Estado sólo hay un amo y soy yo!

También se habla del lujo que rodeaba a Hitler cuando se sabe perfectamente que Hitler nunca fue un amante ni de las posesiones ni del lujo. Todo el mundo que le rodeaba sabía de la austeridad en la que vivía. Además, en tiempos de guerra Hitler quiso llevar una vida muy sencilla, alejada totalmente de lujos. Decía que no le parecía justo que mientras los soldados sufrían penalidades él llevara una vida de lujos. Pero en el informe se dice que "las habitaciones de Hitler están decoradas con oro, bronce y tapices de un valor fabuloso."

Todo esto supongo que buscaba complacer a Stalin, que siempre estuvo obsesionado con Hitler. De hecho, a Stalin le interesaba más la vida personal de Hitler que sus decisiones políticas.

Sin embargo el Informe contiene declaraciones que considero auténticas y muy importantes. Una gran parte del libro está dedicada a los últimos días de Hitler. La imagen que se tiene de Hitler en sus últimos días es de un Hitler histérico que grita sin parar a sus generales y da órdenes absurdas. Pero según se desprende del Informe Hitler, en ningún momento el Führer perdió los estribos. Historiadores como Joachimsthaler han demostrado que aun se pueden conocer aspectos nuevos de la vida de Hitler. Es muy probable que el Hitler que ha pasado a la historia histérico y que pierde los estribos sea un mito. Ese Hitler que aparece en la película "El Hundimiento" es muy probable que sea un Hitler falso. Según este informe, las supuestas explosiones de cólera jamás ocurrieron. Los mismos editores tratan este asunto en el epílogo. Todos recordamos a un Hitler fuera de sí gritando "Fegelin, Fegelin, Fegelin!!" en la película El Hundimiento. Lo más seguro es que no ocurriera. Tampoco parece ser cierto que fuera Hitler quien condenara a la muerte a su cuñado Fegelin.

Tengo la impresión de que sabemos mucho en torno a Hitler y a la vez no sabemos nada puesto que muchos libros fueron escritos de forma tendenciosa y teniendo en cuenta la situación política del momento. En todo caso, recomiendo El Informe Hitler siempre y cuando sea leído con muchas reservas. No es precisamente el libro que recomendaría a un novato en el tema. Contiene información muy importante pero también contiene muchas mentiras.

Fotos Falsas



Soy muy observador con las fotografías de Hitler y a menudo veo errores y fotomontajes. La primera foto se editó como si se tratara del nacimiento de un redentor nazi, Hitler como un Jesucristo. Ciertamente a Hitler no le gustaba verse como a un salvador ni como a un redentor. La segunda foto es la auténtica.... como se puede ver, nada que ver, je je... Así que a partir de ahora, ojo también con las imágenes que vemos. Muchas son falsas.

Las secretarias del Führer



Ya se sabe que Hitler fue teniendo más y más confianza con sus secretarias a medida que pasaba el tiempo, invitándolas a sus cenas, tertulias y su vida íntima. Hitler las adoraba y ellas también a él. Al final, cuando se estrechaba el círculo en Berlín, Hitler las quiso poner a salvo en el Berghof. Dos de ellas, Johanna Wolf y Christa Schroeder, partieron hacia el refugio alpino de Hitler para trabajar allí y por si el Führer se decidía a ir. Quedaron dos junto a él Traudl y Gerda. El 22 de Abril de 1945 Hitler les da también la orden de marcharse. Les dice:

- Vístanse inmediatamente, señoras. Dentro de una hora despega una avión que las llevará al Sur. Todo está perdido, irremediablemente perdido.

También se lo pide a Eva Braun, que le dice:

- Tú sabes que me quedo contigo. ¿Por qué entonces deseas que me vaya?

Entonces Hitler le besó en los labios. Nunca lo había hecho en público.

Las secretarias y la cocinera contestaron:

- Nos quedamos aquí.

Hitler las miró e insistió:

- Les ordeno que se marchen.

Sin embargo, las mujeres movieron la cabeza negativamente. Al final Hitler les estrechó la mano y les dijo:


- Ah, si mis generales fuesen tan valientes como ustedes...

El relato de Traudl Junge lo conocemos de sus memorias, que inspiraron en parte la película "El Hundimiento".  Christa Schroeder tuvo un destino amargo. Al final de la guerra tuvo que colaborar con un oficial francés en la redacción de un libro, "Doce años junto a Hitler". Christa se lamentaría de por vida. Pidió perdón a sus antiguas compañeras y amigas porque "me hicieron decir lo que querían. Estaba sola, intimidada." Los editores recogieron testimonios inventados acerca de Hitler y lo reunieron en ese libro inventado acerca de Hitler. Lo curioso es que ese libro se reeditó hace bien poco, aun a sabiendas de que mucho texto esta inventado por los editores. Schroeder estuvo en un campo de concentración y, tras su colaboración con los editores, se revisó su condena y le permitieron salir del campo. La secretaria sí escribió un libro en alemán titulado "Él fue mi Jefe" pero el libro "Doce años junto a Hitler" se publicó primero en francés, de donde partieron el resto de traducciones, incluida la alemana. Christa se pasó el resto de su vida advirtiendo que ella no había dicho todo lo que se imprimió en el libro. Así pues, hay que coger el libro con mucho cuidado. Yo lo he leído y ciertamente me sorprendieron muchos pasajes. Me sorprendió mucho que se hablara de exterminios, abonos  hechos a partir de cenizas humanas y otros asuntos que sabemos Hitler nunca hablaría con sus secretarias. 

Las verdaderas memorias de Christa Schroeder las dejó ella misma al historiador Anton Joachimsthaler, que las publicó con muchos comentarios y aclaraciones. Lamentablemente no tenemos traducción al español, por lo que solo se puede conseguir en idioma alemán. Ciertamente la bibliografía sobre Hitler en español, a pesar de ser numerosa, es muy comercial y tiene numerosos errores. Gran culpa de la imagen que tenemos de Hitler la tienen esas traducciones e inventos sobre su figura. Quizá lo que podemos hacer es comparar los libros que tenemos y observar dónde están las contradicciones y errores. 

Primera imagen: Hitler con sus secretarias Daranowki y Wolf. Segunda Imagen: Christa Schroeder
Parte de la información sacada del libro Hitler y Eva Braun, de Nerin E. Gun

Últimas cartas de Eva Braun



Reproduzco las dos últimas cartas de Eva Braun escritas en el búnker días antes de morir. Ciertamente nos dice mucho sobre la situación en el búnker y la personalidad de esta mujer. También conociendo a Eva Braun podemos conocer mejor a Hitler:

«Berlín, 22-IV-45.
«Querida pequeña Herta:
«Estas son las últimas líneas, y también la última señal de vida por mi parte. No me atrevo a escribir a Gretl; debes hacerle comprender todo esto con cuidado a causa de su estado. Voy a mandaros mis joyas, y os ruego que las distribuyáis según mi testamento, que se encuentra en la Wasserburgerstrasse. Espero que con esas joyas podáis manteneros a flote durante un tiempo. Os ruego que bajéis de la montaña, ya que es un sitio muy peligroso para vosotros, si todo debe terminar. Aquí combatiremos hasta el fin, pero temo que ese fin se acerca cada vez más peligrosamente. Lo que sufro personalmente viendo al Führer, es algo que no puedo describir. Perdóname si escribo algo confuso, pero a mi lado están los seis niños de G. y no se quedan tranquilos. ¿Qué más puedo decirte? No llego a comprender que todo esto pueda ocurrir de este modo; no se puede creer en Dios. Un hombre espera esta carta. Todo, todo el cariño y la bondad para ti, mi fiel amiga. Saluda a mi padre y a mi madre, que deben regresar a Munich o a Traunstein. Saluda a todos mis amigos. Muero como he vivido. No es una carga, tú lo sabes bien.Te saluda de todo corazón y te abraza, tu Eva.

P. D. — Conserva esta carta sin divulgarla, hasta que sepas de nuestro fin. Sé que es mucho pedirte, pero eres valiente. Quizá todo pueda terminar felizmente aún, pero EL ha perdido la fe, y nosotros, me temo, aguardamos inútilmente.»

«Berlín, 23-1V45.
»Mi querida hermanita:
No sabes cómo me apena que tengas que recibir estas líneas de mi parte. Pero no puede ser de otro modo. Con cada día, con cada hora que pasa, puede llegar el fin para nosotros, y por consiguiente debo aprovechar la última ocasión para decirte lo que hay que hacer todavía. Para empezar, Hermann no está con nosotros. Salió hacia Nauen a fin de organizar un batallón o algo por el estilo. Quiere abrirse camino luchando para continuar la resistencia en Baviera, al menos durante algún tiempo. El Führer ha perdido toda esperanza en una solución feliz del conflicto. Pero todos los que aquí estamos, incluida yo,
tenemos esperanza mientras hay vida. Te ruego que mantengas en alto la cabeza y que no desesperes. Aún quedan alientos, pero es evidente que no vamos a dejar que nos capturen vivos. La fiel Liesl no quiere abandonarme. Le he dicho muchas veces que se marche. Quisiera regalarle mi reloj de oro, pero por desgracia se lo legué a Miezi. Tú podrás dar a Miezi algo de igual valor, entre mis joyas. Arregla las cosas equitativamente. Quisiera llevar hasta el fin la pulsera de oro con la gema verde. Me la quitarás, y la llevarás siempre, como yo la llevé. También eso estaba destinado a Miezi, en el testamento, así que haz igual que antes. Mi reloj de brillantes se encuentra por desgracia en reparación. Al final de la carta te pongo la dirección exacta. Tal vez tengas suerte y podrás recuperarlo. Debe pertenecerte, pues siempre te gustó. También la pulsera de diamantes y el colgante de topacio, regalo de Hitler en mí último cumpleaños, te pertenecen. Espero que mis deseos sean respetados por los otros. Por otra parte, debo rogarte que te ocupes de lo siguiente: Destruye toda mi correspondencia privada, y sobre todo los papeles de negocios. Bajo ninguna circunstancia deberán ser halladas las facturas de la Heise. Destruye también un sobre que está dirigido al Führer y que se encuentra en la caja fuerte del sótano. Ruego que no sea leído.

También te pido que con las cartas del Führer y la copia de mis contestaciones (libreta de piel azul), hagas un paquete que resista a la humedad, y que por último lo entierres bajo tierra Te suplico que no lo destruyas. Debo a la firma Heise la factura que adjunto. Puede ser que haya otras cuentas, pero no son más de mil quinientos marcos. No sé lo que piensas hacer con las películas y los álbumes. En todo caso te ruego que lo destruyas sólo en última instancia, salvo las cartas privadas y el asunto del sobre dirigido al Führer. Esto último puedes quemarlo inmediatamente. Te mando para comer y fumar. Da también café a Kathl y a Linders. Entrega a Linders algunas conservas de mi bodega. El tabaco es para papá, y el chocolate para mamá. Hay chocolate y tabaco en el "Berg". Puedes tomarlo. Por el momento me dicen que la situación es mejor, y el general Burgdorf, que ayer nos daba un diez por ciento de posibilidades de salvación, hoy declara que las probabilidades son del cincuenta por ciento Entonces, tal vez todo termine bien. ¿Llegó Arndt con la carta y la maleta? Hemos sabido aquí que el avión se retrasó. Espero que Morell haya llegado a tu casa con mis alhajas. Sería tremendo que hubiera pasado cualquier cosa. Voy a escribir a mamá, a Herta y a Georg, si es posible mañana. Por hoy está bien. Ahora, querida hermanita, te deseo mucha, mucha suerte. Y no olvides que volverás a ver, sin duda, a Hermann. Con los saludos más cordiales, un beso de tu hermana, Eva.

«P. D. —Acabo de hablar con el Führer. Creo que hoy se ve el futuro bastante menos sombrío que ayer. La dirección del relojero es: SS Untersharf Stegemann, SS Lager Orianenburg, evacuado a Kyritz.»

La oratoria de Hitler




Estas fotografías se han utilizado en muchas ocasiones para desacreditar a Hitler diciendo que era una especie de payaso o de histérico. Pero lo cierto es que, a pesar de la promesa de Hoffmann, su fotógrafo, los negativos no fueron destruidos. Hitler está haciendo mímica ante el espejo para ensayar sus arengas tan famosas. Lo cierto es que Hitler fue uno de los grandes, quizá el mejor, comunicador de todos los tiempos. Es muy probable que nadie le haya igualado. Hitler recibió enseñanza teatral. Ensayó todos sus gestos famosos y hasta las expresiones faciales. Tuvo un profesor, Paul Devrient, que fue cantante de ópera. Le enseñó técnicas para su puesta en escena y también le enseñó a educar su voz. Pocos políticos se habían tomado esas molestias. Pero Hitler sí. No dejó nada al azar. Solía quedarse afónico tras sus discursos y terminaba absolutamente agotado. Después de cada aparición pública solía preguntar a sus colaboradores sobre cómo había estado. En 1931 la revista norteamericana Vanity Fair lo incluyó entre los mejores oradores de la época. Ciertamente Hitler fue un genio de la oratoria.

Hitler y Eva Braun



Se dice que Hitler no amó nunca a Eva Braun. No es cierto. En su primer testamento, datado en 1938, Hitler pensó en ella en primer lugar al dejarle una pensión vitalicia. Sin embargo Hitler tenía un sentido del deber muy elevado y ponía a Alemania por encima de todo, no solo por encima de Eva Braun, también por encima de sí mismo, ya que el Führer tuvo que privarse de muchos placeres por sus múltiples obligaciones. Pero no hay duda de que amó a Eva Braun. Cuando conquistó París estaba tan emocionado que le dijo a Eva:

«Tienes que venir a ver esto. La Opera es algo maravilloso; haremos un desfile triunfal»

Pero cambió de idea porque le pareció peligroso que Eva viajara y se expusiera a un atentado. Hitler se preocupó mucho por la seguridad de su amante. Tanto la quería que incluso le prohibió que esquiara por temor a una caída. Incluso la aconsejó no tomar el sol para no exponerse a un cáncer de piel. Tampoco la dejaba salir sola, sino que la hacia acompañar por un miembro de la policía criminal vestido de civil. Más adelante, Hitler la aconsejó que no permaneciera en una ciudad que pudiera ser bombardeada.

Prueba también de su amor lo constituye la actitud de ambos durante el atentado del 20 de Julio. Al enterarse del atentado, Eva Braun sufrió una crisis nerviosa y trató de comunicarse con su amado. Tras lograrlo y comprobar que se encontraba bien, le dijo"Te amo, que Dios te proteja". Después Eva se puso a saltar y a bailar de la alegría.

Hitler le envió su uniforme hecho jirones y esta carta:

«Querida Tschapperl:
»Me encuentro bien, no te inquietes, aunque tal vez un poco cansado.Espero regresar pronto y poder de ese modo descansar, poniéndome en tus manos. Estoy muy necesitado de calma, pero mis deberes hacia el pueblo alemán están por encima de todo. No olvides que mis riesgos no pueden compararse con los de los soldados del frente. Te agradezco tus pruebas de afecto y te ruego que des las gracias a tu honorable padre y a tu afectuosa
madre por sus deseos y sus votos. Me siento muy orgulloso y te ruego les transmitas la seguridad del honor que para mí significa poseer el cariño de una muchacha que pertenece a una familia tan distinguida. Te he enviado mi uniforme del día de la desgracia. Es una prueba de que la Providencia me protege, y de que no debemos temer a nuestros enemigos.
Contigo de todo corazón.»


Eva le respondió así:

«Amor mío: Estoy fuera de mí, desesperada, abatida y triste. No puedo vivir, ahora que sé que te hallas en peligro. Vuelve lo antes posible, pues me siento un poco trastornada. Aquí el tiempo es hermoso y todo parece tan tranquilo que me siento avergonzada. ¡Qué triste lo de Schmundt! No me atrevo a hablar a su viuda. Siempre te he dicho que no podría vivir si te ocurriese algo. Desde nuestros primeros encuentros me prometí seguirte a todas partes, incluso a la muerte. Sabes que sólo vivo para amarte. Tu «Eva»

Como veis, parecen las cartas de dos personas que se aman profundamente. Todo digno de una película o novela de amor. Si no fuera porque ambos amantes fueron Adolf Hitler y Eva Braun.

Hitler, consciente de su destino































Hitler era muy consciente de su papel en la historia.  En una ocasión le dijo a Speer:

"Tengo dos posibilidades: conseguir mis objetivos o fracasar. Si logro salir adelante, me convertiré en uno de los grandes de la Historia; si fracaso, seré condenado, despreciado y maldecido. "

En 1939 dijo a sus oficiales:

"A los verdaderos soldados no se les reconoce por sus victorias, sino después de sus derrotas."

Durante una reunión con sus generales en 1944, al protestar éstos por la severidad de las decisiones que afectaban al frente ruso Hitler les dijo:

"Me tiene sin cuidado lo que diga la posteridad."


En los últimos días de su vida, cuando muchos de sus colaboradores deseaban sacarle del cerco de Berlín, Hitler le confió a su piloto:

"Hay que tener el valor de ser consecuente. Mañana mismo, me maldecirían millones de personas. Pero el destino lo ha querido así. "

Hoy en día todos conocemos cuál fue su destino. 

Hitler casamentero
















Hitler era quien autorizaba las bodas entre alemanes y mujeres extranjeras. Generalmente se trataba de soldados alemanes y mujeres autóctonas de los países ocupados, como Francia, Bélgica, Holanda Dinamarca o Noruega. A Hitler le presentaban cada dos semanas las fotografías de los novios y las contemplaba con mucha atención. Las fotografías eran de perfil, de frente y otra foto de cuerpo entero. Al Führer le gustaba hacer comparaciones con mujeres que conocía. Muchas mujeres no eran muy agraciadas y Hitler decía siempre en broma que algún día los soldados le maldecirían por haber autorizado la boda. También estudiaba los informes de cada pareja. Casi nunca firmaba de inmediato la autorización. Siempre le pedía a su ayuda de cámara Linge que se las presentara por segunda vez. 

Cualquier miembro del personal de Hitler que quisiera casarse le tenía que pedir permiso. Lo que sí lamentaba mucho  era cuando algún miembro de su personal se casaba y debía desaparecer por ello. Cuando una de sus secretarias, Traudl Humps, se comprometió con Hans Junge, el Führer no pudo menos que lamentarse diciendo:

"Tengo muy mala suerte con mi gente. Primero, Christian se casó con Dara y se la llevó, con lo cual me quitó a la mejor de mis secretarias. Y ahora que he encontrado alguien que la sustituya a la perfección, también Taudl Humps me abandona y además se lleva al mejor de mis criados. "

Sin embargo, la secretaria siguió con Hitler hasta el final.