Mostrando entradas con la etiqueta Opiniones sobre Hitler. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opiniones sobre Hitler. Mostrar todas las entradas

24 de noviembre de 2012

La formación de Hitler y opiniones de sus colaboradores

Como sabemos, Hitler fue una persona autodidacta. Acostumbraba a decir que los años de guerra significaron para él como "treinta años de universidad". En Mein Kampf dijo que "Viena constituyó siempre la escuela de mi vida. Allí nacieron los fundamentos de mi concepción del mundo en general y de mi método de análisis político en particular. Estos conocimientos no me abandonaron jamás, aunque más tarde me vi obligado a ampliarlos". A los estudios literarios se dedicó especialmente en la prisión de Landsberg a la que él llamó "su universidad por cuenta del Estado".

Según Maser "Hitler no se limitó a almacenar los resultados de sus estudios, sino que aprendió a valorarlos de un modo consecuente hasta convertirlos en directrices de su propia vida"

En 1921 Hitler declaró: "Desde los 20 a los 24 años me ocupé cada vez más de los problemas políticos, pero en vez de asistir a reuniones, me dedicaba al estudio intensivo de las teorías económicas y de la bibliografía antisemita que en aquella época podía encontrar.. A partir de los 22 años me ocupé preferentemente de los escritos político-militares, pero sin dejar nunca el estudio de la historia universal".

Según varios testigos, Hitler empezó ya en los últimos años de escuela a estudiar por su cuenta obras especializadas, que no tenían nada que ver con las asignaturas de clase. Maser afirma que Hitler estudió lírica alemana. Tras el inicio de su carrera política Hitler lee novelas solo para distraerse. Los campos que más dominaba fueron la arquitectura, el arte, la historia y la técnica. También poseía grandes conocimientos de música, historia de la cultura, historia de las religiones, biología y medicina. 

Su otorrinoralingólogo dijo sobre él: "Poseía una capacidad asombrosa para comprender los nuevos temas médicos, tal como pude comprobar en el curso de una conversación sobre un libro de otología que él había leído en cierta ocasión... su formación médica general era sorprendente, lo mismo que su buena orientación. Conocía la relación existente entre los coágulos sanguíneos y los trombocitos, así como la influencia de la nicotina sobre los vasos coronarios o la posible relación entre una inflamación maxilar y la dentadura. De las sulfamidas y la penicilina sabía asimismo lo más importante".

En una ocasión Hitler declaró que aprovechaba las primeras horas de las mañanas y las últimas de la noche para estudiar libros importantes. El doctor Morell dijo de él: "La formación general de Hitler adolecía de la falta de una auténtica preparación universitaria que él intentaba compensar apropiándose de la mayor cantidad posible de conocimientos de toda índole adquiridos a través de la lectura". Josef Popp, su casero, vio varias veces a Hitler leyendo a Schopenhauer y Platón. En muchas ocasiones Hitler recurría  a citas y textos enteros de Schopenhauer.

 Jodl declaró poco antes de morir:

 "Gracias a sus conocimientos y a su inteligencia, a su palabra y a su voluntad, conseguía salir siempre triunfante en cualquier clase de discusión. Sus pensamientos eran una mezcla extraña de lógica y sobriedad, de escepticismo y fantasía; unas veces era capaz de adivinar el futuro pero otras se equivocaba. A mi particularmente me causó mayor admiración en el invierno de 1941-42, cuando gracias a su fe y su energía, consiguió afianzar el débil frente oriental. Hitler no era "ningún charlatán, sino una personalidad gigantesca que al final adquirió unas dimensiones infernales; pero anteriormente había sido verdaderamente grande, una personalidad gigantesca, aunque con ciertas reservas. Por desgracia, yo no ejercía sobre el Führer la influencia que por mi rango me correspondía. El motivo era su poderosa personalidad, propia de un hombre incapaz de tolerar los consejos."

Dönitz dijo de Hitler:

" Una personalidad poderosa... con una inteligencia y actividad extraordinarias, formación universal, aspecto vigoroso y una fuerza increíblemente sugestiva. No visitaba... con más frecuencia el cuartel general porque creía que de esta manera conservaba mejor mi energía y porque a los pocos días de permanecer en dicho cuartel general tenía la impresión de tener que inclinarme ante su fuerza sugestiva."

Walter Funk:

" Ya desde el primer encuentro me causó la impresión de una personalidad extraordinaria. Comprendía al instante todos los problemas y poseía una gran facilidad para expresarlos con elocuencia y abundancia de gestos."

Hermann Göring:

" La política exterior era uno de los temas sobre los que tenía ideas particulares... la política exterior por un lado y la dirección del ejército por otro eran los temas que más interesaban al Führer y los que mayor tiempo le ocupaban. Se preocupaba hasta de los detalles más insignificantes. En algunas ocasiones mandaba que le trajeran documentos, sin que los expertos pudieran adivinar cuáles eran sus motivos; otras veces exponía sus intenciones a los especialistas, pidiéndoles que le proporcionaran cuantos documentos y pruebas encontraran sobre el asunto. La decisión final siempre la tomaba él."

Keitel:

"Estaba tan bien informado sobre la organización, armamento, dirección y equipo de todos los ejércitos y de todas las flotas del mundo que era imposible cogerle en un error. Durante la guerra estudiaba por las noches las obras de Moltke, Schlieffen y Clausewitz. Ello nos inducía a pensar: esto solo lo consigue un genio. Incluso en los detalles más nimios relacionados con la organización y demás problemas diarios del ejército solía ser yo el discípulo en vez del profesor".

Raeder:

"Hitler hablaba mucho, le gustaba divagar, pero siempre perseguía un objetivo concreto con cada uno de sus discursos, objetivo que variaba según el círculo de oyentes. Era un maestro de la fanfarronería, igual que lo era de la dialéctica. Empleaba expresiones fuertes, dependientes a su vez del objetivo que quisiera alcanzar; hacía trabajar a su fantasía y en muchos de sus discursos se contradecía a si mismo. Nunca se podía saber de antemano cuáles eran sus intenciones y su meta final. Nunca pedía consejo, sino se limitaba a dictar las órdenes sin discusión."

Hjalmar Schacht:

"Hitler leyó muchísimo, adquiriendo una ingente cantidad de conocimientos con los que hacía juegos malabares durante los debates y discursos. En cierto aspecto no cabe la menor duda de que se trataba de un hombre genial. Tenía ideas que jamás se le habrían podido ocurrir a otra persona y que eran las apropiadas para salir de ciertas dificultades, a veces de un modo sencillo y a veces de un modo brutal. Era un psicólogo de masas excepcional con una genialidad diabólica. "




Cambiando de asunto, agradecer a mi amigo Pedro el envío de este regalo:

Se trata de un libro original del III Reich de la serie "Deutschland im Kampf" del año 1943. Pertenece a una serie de libros editados por el  Ministerio de Propaganda en donde se analizaba el día a día de la guerra. Muchas gracias, amigo Pedro. Eres muy amable.



En las últimas semanas  se están produciendo discusiones en el blog que a veces llegan al insulto. He eliminado algún comentario (uno por decisión del lector) difamatorio. Ya me conocéis. No me interesan las discusiones eternas porque no llevan a ningún sitio. Me habéis pedido también un post sobre Hitler y la raza. Lo he pensado muchas veces pero me parece arriesgado, habida cuenta de la polémica. Como sabéis, no me gusta hablar sobre la "cuestión judía". Y si voy a publicar un post sobre Hitler y el racismo, es obvio que debería tratar el tema de los judíos, ya que casi todas las referencias que tenemos sobre Hitler y el racismo son sobre los judíos. A veces incluso llego a la conclusión de que Hitler fue más antisemita que racista. Encontramos elementos racistas en el ideario hitleriano pero, básicamente, su ideología fue antisemita. Y no pretendo hacer de este blog un lugar antisemita ni de debate sobre tan espinoso asunto. Se que es una contradicción, pero me considero una persona muy respetuosa y me gusta que el blog sea un lugar neutral y amable. Sí os rogaría un poco de respeto hacia opiniones contrarias. Debe de haber cientos de blogs y foros en los que tratar esos asuntos. Espero que la calma llegue a los lectores y que éste sea un lugar de encuentro en donde lo que nos une sea más que lo que nos separa.

6 de febrero de 2012

Opiniones sobre Hitler

Cedade publicó en el centenario del nacimiento de Hitler, en 1989, dos especiales en los que incluía la visión que tenían del Führer diversos personajes. Extraigo algunos pasajes que considero interesantes. Florentine Rost van Tonningen , viuda de Meinoud Rost van Tonningen, numero dos del Movimiento Nacional Socialista de los Países Bajos, muerto en extrañas circunstancias tras la guerra. Ella dijo de Hitler:

- Los puntos culminantes de mi vida fueron: mi encuentro con el Führer, Adolf Hitler, un hombre que dedicó toda su vida al servicio del pueblo, cumpliendo su misión, encomendada por la Providencia. ¿Qué otro dirigente en todo el mundo consiguió unir a hombres y mujeres de todas las clases sociales en un todo solidario? Él se dedicó a todos.

- ¡Ustedes no pueden imaginarse de qué forma era querido y respetado! ¡Cómo se ofrendaron a él los soldados alemanes, especialmente de la SS, luchando caballerosamente, sirviendo de ejemplo al mundo entero!. Bajo su mandato reinaron el orden y la disciplina típicas de la tradición alemana. Los Congresos del Partido y las manifestaciones fueron acontecimientos únicos, que no habían tenido lugar nunca antes de forma semejante en toda Europa.

- Me encontré con Hitler en el año 1940, junto a mi marido, con ocasión de una conversación privada en el Hotel Adlon de Berlín. Su carisma y serenidad absolutas produjeron en mi, como en todo el que tuvo la suerte de conocerle personalmente, un profundo respeto. En nuestra conversación remarcó el gran respeto que sentía ante las mujeres del norte, crecidas de raíces cósmicas. Hitler elogió a todas las mujeres que se sacrificaron por sus maridos, por su familia y su patria y las consideraba la piedra angular de la nación. Agradezco a la Providencia haberme podido encontrar varias veces junto a mi querido esposo, ante nuestro Führer Adolf Hitler. Hitler fue la herramienta y el profeta, del que emanaba espiritualidad.

El número dos de la revista incluía un reportaje sobre Hitler y los animales. De hecho está extraído del librito del mismo nombre publicado en los años 70. Es un librito que a mi me gusta especialmente. No tiene mucha calidad, pero contiene fotos de Hitler rodeado de animales, la mayoría ya conocidas hoy y, básicamente sus reflexiones sobre los animales extraídas de sus conversaciones. En este blog se han publicado ya algunas. Me gustó especialmente una carta enviada desde Spandau por Rudolf Hess a su mujer en donde habla de forma indirecta de Hitler:

- Me conmovió la desgracia del pequeño perro. ¿Puede dudar alguien realmente que exista un alma finamente modelada en los animales? No lo puedo remediar: la idea de matar y de comer una criatura con una vida interior más sensible que la de muchos hombres es horrible, independientemente de que si haya pueblos que son especialmente aficionados a la carne de perro. No creo que el alma de otros animales -animales que son alimento moral para el hombre- se encuentre por debajo de la del perro. Teníamos una vez con nosotros un cervatillo en Reicholdsgrün que vino a nosotros como un bebé para que lo alimentásemos y que se convirtió pronto en un compañero inseparable de juegos de los niños aunque quería también a los mayores, los cuales le correspondían, hasta que por fin un día, escapándose del jardín, saltó del arroyo desapareciendo en el bosque, donde pronto encontró el amor de un ciervo, amor que superó a todo lo demás, quedándose en el bosque. Pero cuando nosotros caminábamos por el bosque se nos aparecía para saludarnos, incluso cuando estaba acompañado de crías, contemplada por los de su especie que, ciertamente, se extrañaban, pues debido a su instinto había aprendido lentamente que la bestia debe comportarse con extrema prudencia respecto al hombre.

- Nuestro cervatillo nos visitaba de tiempo en tiempo en el jardín y en la casa. ¡Qué pensamiento tan absurdo sería el aprovechar una de estas ocasiones para matarle porque su carne sabe tan bien! Lo mismo podría decirse del, para nosotros menos simpático, ganado vacuno: no hay más que ir a un matadero y contemplar cómo la pobre víctima, imaginando su destino, es empujada hasta el matarife. Uno que fue vegetariano durante 15 años de su vida (se refería a Hitler pero no lo menciona por su nombre debido a la estricta censura que le impide cualquier alusión política) me dijo en una ocasión que la mayoría de los hombres renunciarían a comer animales si se viesen obligados a matarlos personalmente y yo estoy convencido por mi parte de que con el progreso hacia formas superiores de cultura y ética nuestra especie acabará por fin apartándose con horror de toda forma de canibalismo, incluso de las aún hoy practicadas con los animales.

La segunda parte de la revista ofrece 100 opiniones sobre Hitler. Destaco alguna:

- Esta guerra no ha nacido de un capricho de Hitler o de Mussolini. Esta guerra forma parte de la guerra milenaria entre usureros y trabajadores, entre la usurocracia y todos lo que hacen una jornada de trabajo honrado con el brazo o con el intelecto. (Ezra Pound)

- No, Hitler no era un hombre vulgar. Por el contrario era una persona muy inteligente, con gran imaginación y una cultura musical muy profunda. También tenía unas hermosas manos y cuando se hablaba con él normalmente no se le caía el flequillo sobre la frente. (Diana Mitford)

- En Hitler palpitaba una activa concepción frente a la vida, que exigía una participación interna cada vez mayor; pero en el fondo, sus elementales arrebatos de cólera eran una prueba de la pasión que ponía en todas las cosas. (August Kubizek).

- Hitler ha sido el más grande Héroe de la historia alemana. La lucha de Hitler contra la marea bolchevique fue no solo en beneficio de Europa, sino del mundo entero. (Karl Dönitz).

- Adolf Hitler fue mi amigo, desde el día de nuestro primer encuentro hasta su muerte. Y yo también fui su amigo. (Heinrich Hoffmann).

- Era un hombre que sabía lo que quería y que estaba seguro de alcanzar su objetivo. Poseía una gran constancia y tenacidad. Estaba convencido de que tenía y de que podía salvar Alemania y que a ello estaba llamado. (Emmy Göring)

- Hitler había dado la orden incluso de hacer regresar del frente a las personas con talento fuera de lo común, para que pudiesen trabajar en las obras de arte... Él deseaba que la vida artística no se detuviese. Lo quiso hasta el final. (Arno Breker)

- Hitler daba la impresión de ser altamente inteligente, dejaba entrever una valiosísima y confiada memoria, parecía educado y era capaz de ofrecer claras exposiciones. (Herbert Hoover). 

- Le gustaba pasear por el jardín y sentarse junto a la chimenea de la casa: la llamaba la tahona, ya que le hacían pasteles de almendra, justo lo que le gustaba a él... Siempre quería que los médicos le dijeran la verdad sobre su condición física... Hitler tomó la costumbre de no irse nunca a la cama hasta estar seguro de que el último avión enemigo había abandonado el espacio aéreo alemán... Solía hacer una corta siesta por la tarde de 10 minutos... Lee mucho, por supuesto, mucho, especialmente antes de quedarse dormido... El Führer le da mucha importancia a estar delgado. (Dr. Theo Morell)

- Hitler aunaba los dones de la bondad y la dureza y los golpes de la vida, en vez de suavizarlo, lo galvanizaron más. (Conde von Krosigk)

- Hitler tenía una creencia firme en su papel histórico y en que él mismo era una criatura del destino... Poseía una férrea voluntad de afrontar los riesgos y un talento especial para simplificar los asuntos que otros hombres creerían difíciles. (Allan Bullock)

- Hitler con frecuencia encuentra soluciones extremadamente sencillas para problemas que a otros hubieran parecido insolubles. (Schacht)

- El Führer me da la impresión de ser una persona de sentimientos sumamente sinceros. Casi quisiera decir que aquí reina un ambiente de paternal cordialidad. (Hans U. Rudel)

- Hitler seguramente permaneció fiel a Eva Braun y nadie ha dudado tampoco de la fidelidad de ella para con él. (Prof. Hasselbach)

- Hemos recorrido el mundo. Pero las cosas que hemos visto en Alemania serían difíciles de imaginar. Es un milagro que solo un hombre y una voluntad pueden explicar. (Eduardo VIII)

- No sabes lo que Hitler tiene en la cabeza hasta que no tienes el honor de escuchar a este hombre extraordinario. (Wallis de Windsor)





1 de octubre de 2010

Opiniones sobre Hitler

La encuesta sobre la opinión de los lectores sobre Hitler ya está cerrada. Esta vez los detractores del Führer se han organizado mejor y han ganado la batalla, ya que un 42 % de los votantes han opinado que Hitler era un tirano, frente al 33% que lo han visto como a un genio. Bueno, en realidad las encuestas aportan bien poco, son un puro entretenimiento. No hace falta ser ningún lumbreras para saber qué opinión tiene la gente sobre Hitler. Al fin y al cabo, para casi todo el mundo Hitler es la encarnación del mal. Lo curioso es que, a pesar de eso, Hitler es un personaje muy conocido. Haced la prueba con un joven. Preguntadle a ver si saben quién fue Churchill y después a ver si saben quién fue Hitler. En general saben que Hitler fue un hombre muy malo pero saben que existió. 

No cabe duda es de que la popularidad de Hitler ha crecido como la espuma en los últimos años. Antes solo los apasionados de la II Guerra Mundial sabían de él. Internet y las muchas películas y libros editados en los últimos años han acrecentado la fama del Führer. Cada vez Hitler tiene más admiradores pero simplemente porque están de acuerdo en los crímenes que se le atribuyen y comparten. Existe también una corriente revisionista que quiere rehabilitar a Hitler. No sabemos cuánto de verdad y de mentira hay en el revisionismo. Un porcentaje muy elevado de todo lo escrito sobre Hitler pertenece lisa y llanamente al genero de la difamación. No hay que tener miedo a decirlo. Simplemente basta comparar muchos estudios sobre Hitler y observar que son incompatibles entre sí y difícilmente atribuirlos a la misma persona. Hitler no pudo ser todo lo que se ha dicho porque simplemente es imposible. 

Otro aspecto interesante para el debate sobre Hitler es el siguiente: ¿Fue Hitler una mala persona? ¿Disfrutaba con el mal? Yo ciertamente no tengo datos para determinarlo, más bien al contrario. Es de sobra conocida la sensibilidad de Hitler en muchos aspectos. Es de sobra conocido el carácter amable del Führer. No fue Hitler una persona que disfrutara con la violencia ni con la muerte. Ni si quiera podía soportar que le regalaran flores ya que no le gustaba la sensación de que estuvieran muriéndose. Se pretende, por ejemplo, decir que Hitler hizo que le proyectaran las ejecuciones del 20 de Julio. Sin embargo no hay pruebas que indiquen que las viera, y sí hay más pruebas que nos dicen que no las presenció. De hecho, ¿dónde se encuentra esa filmación? Es curioso que haya desaparecido y sin embargo dispongamos de otras filmaciones de la época que bien pudieron perderse también. En la imagen de la izquierda vemos a Hitler en la tumba de Troost, uno de los arquitectos preferidos del Führer. 

1 de junio de 2010

Opiniones sobre Hitler

Entrevista a Leni Riefenstahl aparecida en el periódico El Sol el 24 de noviembre de 1991:

-Yo era una más de los 60 millones de personas que estaban fascinadas por Hitler, como muchos alemanes y extranjeros lo estuvieron también hasta después de la guerra. Pero no estaba lo suficientemente fascinada como para entrar en el partido. Hitler se rodeó de sádicos, pero esto no se supo hasta después de la guerra. Hitler, antes y después de la guerra era una persona distinta. Si en el pueblo alemán alguien hubiese sabido que Hitler hizo lo que hizo con los judíos no hubiese tenido afiliados al partido, ni siquiera uno. Si se ve El Triunfo de la Voluntad y ves las imágenes de la gente aclamando a Hitler, entonces te das cuenta de cómo se le veía.

- Socialmente Hitler hizo mucho por Alemania. Seis millones de personas que estaban paradas vieron solucionado su problema. En Alemania había pobreza y él afrontó este problema de verdad, por eso tuvo tantos seguidores. Se pensaba que todo su discurso antisemita y racista era propaganda, que no lo mantendría hasta el punto que lo hizo.

Entrevista a Leni Riefenstahl aparecida en el periódico ABC el 10 de Septiembre de 2003:

- Me caía simpático, era muy agradable y siempre repetía que no quería guerra, que no quería expulsiones. A veces creo que perdió las riendas de todo. En los momentos más difíciles me invitaba a su casa y entonces hablaba sin interrupción, sin mirarme... Después de horas me miraba brevemente, me acariciaba la mano y me susurraba "gracias por venir". Muchas veces salí de su habitación sin haber dicho una palabra. Le aseguro que Hitler me necesitaba más como persona que como mujer. Necesitaba angustiosamente alguien en quien confiar. 

Entrevista a Ernst Jünger aparecida en el periódico El País el 25 de marzo de 1995:

- Me parece completamente catastrófico que haya crecido en Viena, donde Lueger y otros expandieron un antisemitismo monstruoso. Si Hitler no hubiera seguido ese antisemitismo, si no hubiera cogido ya eso en su niñez, el mundo sería hoy totalmente distinto. Fue un transformador del mundo, pero en un sentido nada agradable.

Entrevista a Joaquim Fest aparecida en el periódico El País el 27 de Febrero de 2005:

- Naturalmente, Hitler era un ser humano.  ¿Qué era si no? Durante un tiempo se le declaró un monstruo, pero él no llegó de otro planeta. No era un fantasma de otro planeta, sino una persona como las demás. Él puso de manifiesto que el mal existe de verdad en el mundo. Con la Ilustración todos nos hemos dejado convencer de que no existe el mal, de que se trata de algo fantasmagórico. No, el mal se esconde en cada ser humano. A través de Hitler y muchos otros, no solo Hitler, sino también Stalin y Mao y como se llamen, yo espero que se haya aprendido que el mal existe y que hay que armarse en contra y hay que estar prevenido. 

Declaraciones de Salvador Dalí:

- A los jóvenes les mataron a su ídolo, un señor muy interesante llamado Adolf Hitler. Por eso nacieron los hippies y todas esas agrupaciones de jóvenes que se han quedado sin una programática vital. Yo, aunque no he sido nunca muy hitleriano, reconozco que había en el hitlerismo una gran dósis de romanticismo, un halo de magia, que es exactamente lo que los jóvenes de ahora están buscando y no encuentran.

Declaraciones de David Bowie:

- Adolf Hitler fue una de las primeras estrellas del rock. Vete a ver alguna de sus películas y fíjate cómo se mueve. Creo que es casi tan bueno como Mick Jagger. Es asombroso. Y, chico, cuando subía al escenario, trabajaba al público. Era un artista de los medios de comunicación de masas. Utilizaba la política y el teatro y creó esa cosa que gobernó y controló el espectáculo durante doce años. El mundo nunca verá algo parecido. Su público era una nación entera.

26 de mayo de 2010

Opiniones sobre Hitler

En base a las últimas conversaciones, es necesaria una sección llamada "opiniones sobre Hitler". Comienzo la sección con el enfant terrible David Irving, que ya sé encierra mucha polémica, pero cuyo trabajo sobre Hitler resulta imprescindible. A pesar de las polémicas, son numerosos los historiadores que lo leen y se apoyan en sus descubrimientos. Por lo tanto, desechar a Irving me parece absurdo. Vayamos pues con sus declaraciones sobre Hitler que me han resultado interesantes para debatir:

- Hitler se convirtió en un dirigente más o menos político, descuidado e indeciso, que dejaba paralizados muchos asuntos de estado. Aunque a menudo se mostraba brutal e insensible, no tenía la habilidad de ser despiadado cuando más falta hacía. Se negó a bombardear Lóndres hasta que Churchill le forzó a tomar esa decisión a finales de agosto de 1940.

- Se opuso a todos los intentos de utilización de gases venenosos porque habría violado la Convención de Ginebra.

- El mayor problema que nos plantea dar un tratamiento analítico a la figura de Hitler, es la aversión que nos produce después de muchos años de propaganda bélica, y después de toda la emotiva historiografía de la posguerra.

- Ante el fenómeno del mismo Hitler, los historiadores son incapaces de comprender que era una persona normal y corriente, que daba paseos, que hablaba, que pesaba alrededor de setenta kilos, que tenía el cabello entrecano, caso todos los dientes postizos, y que sufría graves problemas digestivos. Para ellos Hitler es la encarnación del demonio, y así tiene que ser, sobre todo, por los sacrificios que tuvimos que hacer para destruirle.

- Al final, con una Alemania sumida de nuevo en la derrota, sus enemigos tuvieron que recurrir a unos métodos punitivos totalmente draconianos, como juicios masivos, confiscaciones, expropiaciones, internamientos y programas de reeducación, para poder arrancar las semillas que Hitler había sembrado.

- La gran complejidad del carácter de Hitler queda de relieve al comparar su extremada brutalidad, en algunos aspectos, con su casi ridículo  sentimentalismo y su tozuda fidelidad a convencionalismos militares abandonados largo tiempo atrás, en otros aspectos.

- Sin Hitler, pocos eran los militares integrantes que hubieran pasado del grado de coronel, y le debían sus puestos, sus medallas, sus fincas, sus ingresos. A menudo, incluso le debían también sus victorias militares.

- Por lo general, esta táctica comportaba calificar de "loco" a Hitler, a pesar de que los médicos especialistas que le trataron afirman unánimemente que, clínicamente hablando, fue absolutamente cuerdo hasta el final.

Hitler era el jefe de Estado y, por tanto, el responsable de lo que pasaba. Pero uno puede ser responsable y a la vez ignorante. Y Hitler era un hombre simple al que engañaban constantemente sus subordinados. 

- ¿Hitler el grande? No. La historia contemporánea jamás aceptará semejante epíteto.

18 de junio de 2009

Declaraciones de Alfred Jodl






















Declaraciones de Alfred Jodl respecto a Hitler:

"No cabe duda de que muchas grandes decisiones suyas impidieron que perdiéramos la guerra antes. Uno de sus mayores aciertos fue la decisión de ocupar Noruega. Otra gran hazaña suya fue la decisión de atacar a Francia por Sedán, que tomó por su cuenta y riesgo, y contra la recomendación de su Estado Mayor, que le había instado en pleno a seguir el llamado "Plan Schlieffen", un ataque envolvente por la costa holandesa. Fue también una destacada hazaña personal.

Pero su triunfo militar más importante puede que fuera su intervención personal para detener la retirada alemana en el este en noviembre de 1941. Ningún otro la habría conseguido. Allí ya se había desatado el pánico. Habría podido producirse fácilmente el mismo desastre que había caído sobre el ejército francés en la campaña de 1812.

Tenía muy poco contacto directo con las tropas y, en consecuencia, algunas decisiones suyas del último periodo no se basaban en la realidad militar. Pero si miramos la imagen de conjunto, estoy convencido de que fue un gran jefe militar."