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20 de septiembre de 2012

Los planes de Hitler para Europa y otras cuestiones económicas

Las siguientes conversaciones de Hitler fueron recogidas el  13 de octubre de 1941:


Los países a los que invitemos a participar en nuestro sistema económico, deben tener derecho a su parte en las riquezas naturales de las regiones del este,  y deben encontrar allí salida para su producción industrial. Sería  suficiente hacerles entrever las perspectivas, para que se adhirieran a nuestro sistema. Una vez que esa región esté  organizada  por nosotros, toda amenaza  de paro en Europa quedará descartada.

En el plan económico, América no puede ser nunca un aliado para estos países. Sólo puede pagarse a América con oro. Un comercio que se base en un intercambio de productos es imposible con América, ya que América sufre de un excedente de materias primas y de una plétora de artículos manufacturados. Este oro que los americanos reciben a cambio del trabajo que producen, lo sepultan en sus cofres...

Si estuviera en América , no me asustaría. Sería suficiente poner en pie una gigantesca economía autónoma. Con sus nueve millones y medio de kilómetros cuadrados de territorio, ¡en cinco años estaba resuelto el problema!

América del Sur no puede ofrecer a los Estados Unidos más que productos de los cuales los norteamericanos poseen ya excedentes. ¿Cómo podrían exportar allí automóviles?

El río del porvenir es el Danubio. Lo uniremos al Dnieper y al Don por el mar Negro. el petróleo y los cereales correrán  hacia nosotros.



Nunca será demasiado grande el canal que se construya desde el Danubio al Main.


Que se le añada el canal del Danubio al Oder y tendremos entonces un circuito de proporciones enormes.


Europa cobrará importancia por si misma. Europa y no ya América, será el país de las posibilidades ilimitadas. Si los americanos son inteligentes comprenderán el interés de esta obra y participarán en ella.


No existe ningún país que en tan gran proporción pueda ser independiente como lo será Europa. ¿Dónde hay una región capaz de suministrar hierro de la calidad del hierro ucraniano? ¿Dónde encontrar más níquel, más carbón, más manganeso? En Ucrania se encuentra la fuente de manganeso donde se aprovisiona incluso América. ¡Y con esto tantas otras posibilidades? Los aceites vegetales, las plantaciones de hevea por organizar. Con 40.000 hectáreas  de terreno consagradas al cultivo del caucho están cubiertas nuestras necesidades.



El que gane esta guerra no tendrá que preocuparse por hacer juegos de manos económicamente. Aquí se lucha por la posesión de un suelo.


A pesar de todos sus esfuerzos, el que no posee riquezas naturales termina derrumbándose. La fecundidad de la tierra es limitada; sólo un cuarto de la superficie del globo es lo que está actualmente a disposición de la humanidad. Por esto es por lo que se lucha. Y está en el orden de la naturaleza, ya que así se hace la selección.


Cuando un hombre procrea sin haber ensanchado previamente las bases de su vida, comete una inconsciencia. Pero si estima que a causa de esto debe renunciar a tener hijos, peca por exceso quedando como deudor respecto a la vida.


Es verdad que las preocupaciones no desaparecen nunca. Cuando era un muchacho tuve preocupaciones del orden de los diez, veinte o treinta marcos. La única época en que no he conocido apuros ha sido durante mis seis años de vida de soldado. Allí no se preocupaba  uno por estas cuestiones. Nos suministraban el traje, que si no era magnífico, era honorable. La cama, la comida, y a falta de domicilio, el permiso de dormir en cualquier sitio. Después volvieron las preocupaciones, las del Partido -primero del orden de los diez mil marcos-, más adelante de millones. Después de la toma del poder, y fue cuestión de millares de millones.



Más tarde todavía, nuevas dificultades. Primero ¿cómo absorber el paro? Una vez desaparecido el paro ¿dónde encontrar obreros? ¡Qué se instalen máquinas! Sin cesar, nuevos problemas que resolver. Esto sigue hoy. Decimos: "que se hagan prisioneros". Y luego pensamos "¿qué hacer con esos prisioneros?"


Todos los emigrados son iguales. Fijan su pensamiento en una crisis de su propia historia que consideran un hito en la marcha del mundo. Ignoran todo lo que desde entonces ha podido suceder. Sólo un genio sería capaz de elevarse sobre este modo particular de ver las cosas.


Existen también emigrados psíquicos. El inglés se ha quedado en el 9 de noviembre de 1918.


Me he preguntado estos días si no deberíamos reunir a los dirigentes responsables de la economía de los siguientes países: Dinamarca, Noruega, Países Bajos, Bélgica, Suecia y Finlandia. Les daríamos una idea de las perspectivas que se presentan hoy. La mayor parte de ellos no se da cuenta para nada del inmenso campo que se abre ante nosotros. Son ellos, sin embargo, los que tienen un interés positivo en que se haga algo a favor de sus países. Si comprenden claramente que el excedente de su población encontrará salida en el Este, y que su país podrá en adelante procurarse todo lo que le hace falta, no me parece imposible que se pasen a nuestro campo, desplegados sus estandartes. Sería un primer paso que a nosotros nos recordaría lo que fue la creación del Sollverein.


Hoy he expuesto mis concepciones financieras al Ministro de Economía. Está entusiasmado. Prevé que dentro de diez años, Alemania se habrá descargado así del fardo de la guerra, sin que por esto nuestro poder de compra haya disminuido en el interior. 


27 de mayo de 2011

Ideas de Hitler

- La tierra es propiedad nacional. Los individuos no pueden tener más que el usufructo de la misma. Por lo tanto, que cada cual saque su pedazo de terreno el máximo de lo que pueda rendir. Puesto que el profesor Hoffmann puede afirmar que su hacienda da las mayores cosechas de la región, yo opino que eso está muy bien, y que ello es una razón mayor para que la conserve. Cuanto más dinero invierta en ella, más provecho sacará.

- El hecho de hablar varias lenguas no es un signo de inteligencia. Se encuentran corrientemente niños que hablan tres o cuatro lenguas, por poco que tengan institutrices extranjeras.

Sobre las recomendaciones:

- No se obtenía absolutamente nada en Austria sin recomendaciones. Cuando llegué a Viena, llevaba una para Roller, pero no la utilicé. Con aquella recomendación, me hubieran contratado inmediatamente. Sin duda fue preferible que no sucediera así. No me ha hecho daño tener que comer suela de zapato.

Sobre la corrupción:

- Había antes diez mil veces más corrupción que hoy. La diferencia es que no se hablaba de ello. Cuando condenamos a un prevaricador, no ha de ser un pretexto para dar grandes voces. Entre nosotros no hay mal endémico, no hay más que casos especiales.

- Hay quien dice que el mundo es malo y desea dejar esta vida. ¡A mi me gusta este mundo! Si ese deseo de morir es debido a un disgusto amoroso, doy al desesperado el consejo de esperar un año. Los consuelos vendrán. Pero si es por otra razón por la que un ser humano quiere morir, entonces que muera, no se lo impido. Llamo sencillamente la atención sobre el hecho de que no es posible escaparse completamente de este mundo. Los elementos que componen nuestro cuerpo pertenecen al ciclo de la naturaleza. En cuanto a nuestra alma, pudiera ser que volviera al limbo, esperando una ocasión de reencarnarse. Pero me contrariaría que todo el mundo quisiera acabar con la vida.

- Adén es, por lo visto, uno de los peores hornos del globo. Estoy bien decidido a no atravesar jamás el Mar Rojo. ¡Me daría un ataque!

Sobre los artistas y la política:

- Hace tiempo que conozco a los actores y a los artistas en general. De vez en cuando resulta conveniente poner fin a sus impertinencias y dirigirles una amonestación.

Actitud con los adversarios:

- He sido particularmente correcto con mis adversarios. He hecho del ministro que me condenó, mi ministro de Justicia. Entre mis carceleros hay varios que han llegado a ser jefes de la SA. El director de mi prisión ha ascendido. El único que no ha mejorado de situación ha sido Schweyer. Al contrario, le he suprimido las acumulaciones, ya que además de su pensión de ministro, cobraba dieciocho mil marcos a título de administrador de la electricidad de Baviera.

- Espíritu de decisión no significa obrar a cada instante. El espíritu de decisión consiste sencillamente en no dudar cuando una convicción interior os manda obrar.

- He sostenido siempre el punto de vista de que el Partido debe permanecer aparte de la religión.




18 de noviembre de 2009

Los éxitos de Hitler

El nombre de Hitler se asocia a lo peor del ser humano. Constantemente se intenta que todas las generaciones sepan quién fue Hitler. La prensa, el cine, los colegios y las universidades se encargan de ello constantemente. Recientemente una encuesta británica llegó a la absurda conclusión de que 1 de cada 20 escolares identificaba a Hitler con un entrenador de fútbol. Pero la conclusión es ilusoria porque en todas las encuestas los encargados ofrecen varias respuestas, así que si hubieran puesto como respuesta "Hitler fue un famoso cocinero" el titular habría sido "1 de cada 20 estudiantes cree que Hitler fue un cocinero". En todo caso, que 19 de cada 20 estudiantes sepan quién fue Hitler, nos da una idea de lo popular del personaje. Aun así, alguien pretende que el 100% de la población identifique a Hitler a la perfección. Para mi es un misterio ese empeño. No ocurre con ningún otro personaje histórico. Lo que tampoco logro entender es que la sociedad ponga el grito en el cielo cuando aparecen bandas de neonazis, cuando lo cierto es que la información sobre Hitler es abrumadora. No es de extrañar pues, que tras semejante promoción de Hitler, siempre surjan admiradores. Incluso aunque esa promoción sea tan negativa como es el caso de Hitler.

Pero hubo una época en la que Hitler fue un personaje muy popular, admirado y querido, tanto en Alemania como en el extranjero. Hacia 1937 Hitler consiguió éxitos impresionantes.  En solo cuatro años logró elevar la calidad de vida de los alemanes a unos niveles no conocidos. Consiguió elevar la calidad de los servicios sanitarios "a un grado tal que muchos extranjeros quedaron impresionados" (J.Toland). La mortalidad infantil se redujo drásticamente. Muchas enfermedades, como la tuberculosis, disminuyeron notablemente. Los jóvenes tenían una buena forma física. El diputado británico Arnold Wilson quedó tan impresionado que escribió "hasta las personas más pobres van mejor vestidas que antes, y sus rostros alegres atestiguan su buena salud psicológica". Continuo con Toland: "las condiciones de trabajo mejoraron con más ventanas, menos hacinamientos y mejores lavabos. Todas las oficinas y talleres se mantenían limpios y ordenados; había flores en abundancia, de modo que los trabajadores pudieran también disfrutar su entorno. Nunca el obrero había gozado de privilegios semejantes". A los obreros se les ofrecía acceso a la cultura y podían ver gratis teatro, exposiciones, películas y cursos educativos. Como ya hemos visto, se inicio lo que ahora conocemos como "turismo". Hitler pretendió extender la igualdad en todo el país. Incluso el explorador judío Sven Hedin escribió que "Hitler estaba dotado de una pasión irrefrenable por la justicia, una visión política inspirada, una perspicacia infalible y una preocupación genuina por el bienestar de los conciudadanos".

Toland dijo que si Hitler hubiera muerto en 1937 "sin lugar a dudas habría bajado a la tumba como una de las figuras más grandes de la historia alemana". De la misma forma que no se puede dudar de que Hitler fue un personaje nefasto para millones de personas, tampoco se puede dudar de su preocupación por el bienestar de sus ciudadanos. En alguna ocasión ya he hablado sobre las ideas de Hitler. Muchas de ellas nos parecen ahora lógicas, pero no cabe duda de que fue un adelantado a su época. Según Toland " preveía otras innovaciones para el futuro. En las grandes ciudades habría aparcamientos subterráneos automatizados, centros libres de tránsito, numerosos parques y espacios verdes, y un control estricto de la contaminación. Como parte de su obsesión personal por la limpieza, el problema de la polución lo preocupaba de tal modo que exhortaba a la industria a comprometerse con la eliminación completa de los gases nocivos". Como vemos, Hitler ya se anticipó a los problemas de contaminación que sufrimos en la actualidad y cabe preguntarse si con un Hitler triunfante hubiera sido posible el deterioro de la capa de ozono.

Otro logro importante en la política de Hitler fue la consecución del pleno empleo, algo que pocos regímenes han conseguido. Como es conocido, Hitler fue un apasionado de la arquitectura y el urbanismo. En la biografía de Toland podemos leer en boca de Hitler:

"El espacio es esencial y me deleita ver a nuestros arquitectos trazar proyectos amplios y espaciosos. Sólo así evitaremos el surgimiento de ciudades en las que las casas están amontonadas casi unas encima de las otras, como puede verse en Zwickau, Gelsenkirchen y muchas más. Si me desterraran a una ciudad de este tipo, privada de toda belleza, perdería el ánimo y la alegría con tanta seguridad como si me desterraran de mi patria. Por lo tanto estoy decidido a que por lo menos cierto grado de cultura y belleza penetre hasta la más humilde de nuestras aldeas para que, paso a paso, el atractivo de todas nuestras ciudades alcance un grado elevado"

En todo caso, lo cierto es que las democracias ven en Hitler a un peligro porque su régimen ha sido la única alternativa con éxito que ha surgido en la historia. Ningún otro régimen cosechó los éxitos de Hitler. Es evidente que las democracias "copiaron" muchas de las ideas de Hitler.

28 de mayo de 2009

Ideas de Hitler

Hitler tenía sus propias ideas sobre la vida humana y sobre los alimentos. No eran ideas descabelladas en absoluto y años después muchas de esas ideas han sido corroboradas por los investigadores. Por ejemplo, sobre la duración de la vida humana tenía una curiosa teoría:

- La hipótesis de que el hombre debería vivir más años parece confirmada por la disparidad que existe entre su corta existencia de adulto, por una parte, y su periodo de crecimiento por otra. Un perro tiene de vida una media de ocho a diez veces más larga que el tiempo que le hace falta para su crecimiento. Según esta cuenta, el hombre debería vivir normalmente de ciento cuarenta a ciento ochenta años. Lo que está comprobado es que en países como Bulgaria , donde se alimentan de yogur, de polenta y de otros alimentos de este género, los hombres llegan a más viejos que en nuestras regiones. Desde otros puntos de vista, sin embargo, el campesino no vive higiénicamente. ¿Han visto ustedes que alguno abra la ventana?






- Todo lo que vive sobre la tierra se nutre de alimentos vivos. Que el hombre los someta aun proceso fisicoquímico explica las enfermedades llamadas de la civilización. Si la media de la vida humana está actualmente en progresión es porque otra vez se vuelve a la alimentación naturista. Es una revolución. Que un cuerpo graso, extraído del carbón, tenga el mismo valor que el aceite de oliva, yo no lo creo. Es seguramente preferible aplicar las substancias grasas para la fabricación de jabón, por ejemplo.
Sobre el cáncer, Hitler tenía la siguiente teoría:


- No está excluido que una de las causas del cáncer pueda residir en que los alimentos cocidos son nocivos. Damos a nuestro cuerpo una alimentación degradada. El cáncer tiene, por ahora, un origen desconocido., pero es posible que las causas que lo estimulan encuentren un terreno de elección en los organismos incorrectamente alimentados. Respiramos todos los microbios que provocan el catarro o la tuberculosis, pero ni todos estamos acatarrados ni todos tuberculosos.
- En mi juventud, los médicos decían que la alimentación a base de carne es indispensable para la formación de los huesos. Era falso. Contrariamente a los pueblos que comen polenta, tenemos malos dientes.

- Si lo propongo a un niño que escoja entre una pera y un trozo de carne, se precipita sobre la pera. Habla su atavismo.

- Los campesinos pasan catorce horas al día al aire libre. Sin embargo, a los cuarenta y cinco años son ya viejos, y la mortalidad es enorme entre ellos. Esto proviene de un error en su alimentación. No comen más que alimentos cocidos.









3 de mayo de 2009

Ideas de Hitler


A Hitler el Ministerio de Asuntos Exteriores no le gustaba nada. Y le gustaban menos los funcionarios. Creía que los diplomáticos eran gente que se movía en círculos cerrados y que solo estaban informados de lo que ocurría en esos círculos. Los diplomáticos le resultaban orgullosos:

- Me gustaría poder eliminar de los hombres el demonio del orgullo. Entre ustedes (Hitler se refiere a los diplomáticos) el valor se mide por la altura de los tacones. Si uno de nuestros diplomáticos tuviera que alojarse en un hotel de tercera categoría o se viese en la precisión de coger un taxi , ¡Qué deshonor! Y sin embargo a veces tiene interés conocer todos los ambientes. Los jóvenes se libran de esto con mayor facilidad que los bonzos. 

Hitler no era partidario de mantener un personal numeroso en las legaciones porque pensaba que lo único que hacían era recortar periódicos.

Para Hitler el interés del estado era lo primero. Siempre dijo que primero era el interés del estado antes que el interés individual. 

- El estado no puede ser independiente y tener una autoridad indiscutible. El simple hecho de tener acciones de una sociedad, es para mi suficiente para esa exclusión. Todo funcionario debe ser puesto ante la alternativa de renunciar a sus acciones o abandonar el servicio del estado. Los servidores del estado no deben mezclarse  de ningún modo en especulaciones financieras. Si tienen dinero, que compren bienes inmuebles o que lo coloquen en valores del estado. Por lo demás, la seguridad de tales valores permite que a la larga esas inversiones sean más lucrativas que las de empresas privadas, que tienen necesariamente altas y bajas. 

Lo que pretendía Hitler era acabar con la especulación y los funcionarios inservibles. Vamos, un problema que todavía tiene nuestra sociedad. Después de la reconstrucción de Berlín, Hitler tenía proyectado instalar los distintos ministerios en lugares reducidos y con poco presupuesto. 

En materia de justicia, a Hitler no le gustaba la lentitud de la justicia. En particular, le irritaban las denuncias por injurias. Dijo:

- Un azote del cual podremos librar ya desde ahora a los tribunales, son las querellas por injuria.  Se dispondrá que no pueden presentarse  hasta después de un plazo de cuatro a seis semanas. Entretanto, las partes se reconciliarán, y ese género de asuntos desaparecerán de los juzgados. 

Cuando juzgamos a Hitler por lo ocurrido durante su mandato, tendemos a equivocarnos, puesto que las ideas de Hitler no terminaron de ponerse en práctica ni  en una mínima parte. Ciertamente, la guerra no fue un momento adecuado y Hitler quiso esperar a que acabara para poder poner en práctica sus ideas nacionalsocialistas. 

4 de enero de 2009

Ideas de Hitler
























Hay que reconocer a Hitler un gran ingenio para suponer el porvenir y para querer hacer más cómoda la vida. En su mente siempre surgían nuevas ideas para una vida más fácil. Muchas de estas ideas las citaba en sus largas conversaciones de sobremesa. Por ejemplo, opinaba que el tiempo de construcción de una casa era demasiado largo. Lamentablemente esto sigue ocurriendo en la actualidad. Para el Führer el tiempo de construcción no debería pasar de los tres meses. Pensaba que la técnica debía ayudar en ese empeño. Las tareas del hogar se le antojaban muy incómodas y quería que el ama de casa debía verse descargada de trabajos que hacen perder el tiempo. Decía que los colegios de los niños debían de estar muy cerca de casa y que la madre no tenía porqué llevarlos personalmente. También le parecía una pérdida de tiempo bajar la basura y subir el combustible. Incluso se le ocurrió que cuando sonara el despertador el café en la cocina empezara a calentarse. También era partidario de que cada casa tuviera su garaje a un precio muy asequible. Todo el estado del bienestar que disfrutamos hoy en día ya fue pensado por Hitler incluso sus pensamientos sobrepasaron lo que hoy conocemos. Realmente hay que reconocerle ese ingenio.