De vuelta de Berlín

Ya estoy de vuelta de Berlín. Como es sabido, el Berlín que uno se encuentra en la actualidad es una ciudad que poco tiene que ver con su pasado. De hecho, a uno siempre se le recalca que la ciudad que visita se ha ido reconstruyendo totalmente, de forma que casi ningún edificio que contempla es el original. En toda la ciudad se venden postales con imágenes del Berlín completamente arrasado por las bombas. No se hasta qué punto los turistas son conscientes de eso. El Berlín más prusiano, como la famosa avenida Unter den Linden, es una reconstrucción. Yo diría que los únicos vestigios de ese pasado son el parlamento (aunque su cúpula acristalada deja claro que se trata ya de un edificio moderno), la famosa puerta de Brandenburgo y la avenida Unter den Linden. El resto queda para tu imaginación. Lo cierto es que los alemanes casi ni consideran a Berlín como alemana, ya que ni los precios ni la situación social de la ciudad tienen nada que ver con el resto de Alemania. De hecho, Berlín es una ciudad relativamente barata. Tiene más tasa de paro que otras ciudades aunque eso se debe a que mucha gente va allí a vivir, animada por su calidad de vida. Al haber sido una ciudad dividida durante décadas, al quedar abierta uno se encuentra con muchas ciudades diferentes. Es bien notoria la diferencia entre el Berlín occidental y el oriental. A título personal, me gusta más el Berlín oriental ya que se respetaron más las construcciones típicas. Con todo, el distintivo de Berlín es que es una ciudad con mucha libertad para hacer lo que a uno le venga en gana. Uno puede imaginarse que si Hitler la viera volvería a pegarse un tiro ya que es habitual ver policías de otras razas, por no hablar de la mezcla de culturas que existe. Con todo, es una ciudad relativamente segura, también hay que decirlo. En una ocasión hablé con una chica alemana y me dijo que cuando viajaba al extranjero siempre le recordaban a Hitler.

La famosa catedral destruida se encuentra tapada por obras

El muro. Se acaba de celebrar el 50 aniversario.


Con todo, parece que este año los alemanes se han atrevido a hablar sobre Hitler y el nacionalsocialismo. A lo largo de este año han sido numerosas las exposiciones. Nuevamente estuve en el museo de historia, situado en la Unter den Linden. Existe allí una exposición permanente en donde podemos ver numerosas imágenes y objetos de Hitler. Ya lo expuse el año pasado. En el mismo museo había una exposición sobre la policía bajo el nacionalsocialismo. Se podían ver muchas fichas policiales, maquinas de escribir, vehículos... el problema es que no permitían sacar fotos. Había una fotografía de Hitler muy bonita. Le hice una foto, aunque me llevé una reprimenda de los vigilantes. La foto no quedó muy bien, pero es esta:

En la exposición permanente se pueden sacar fotos sin problemas. El año pasado ya publiqué unas cuantas. Publico las que he hecho este año:













En el mismo museo había aún folletos de la exposición Hitler and crime The Germans. Sin embargo esa exposición estuvo hasta febrero, así que no pude verla. Aún y todo, el folleto es bastante ilustrativo:



Este año como novedad he visitado los búnkeres antiaéreos. Se organizan visitas guiadas en español. Impresiona un poco, ya que hay que bajar provisto de linterna y botas de agua porque en algunas zonas el agua llega casi hasta las rodillas. Para la primera visita basta con ir en metro y desde allí mismo te abren una puerta que te conduce directamente a los subterráneos. En realidad, uno ve los entresijos del metro y su historia, que sirvieron también como refugio durante la guerra




Saliendo a la calle y un poco más adelante, se encuentra un refugio antiaéreo para alemanes.



Uno puede imaginarse la angustia de la guerra bajo estas circunstancias terribles. El guía habló durante un buen rato sobre el hecho de que los alemanes al término de la guerra optaron por callar y no hablar de su sufrimiento. La gente se queda con la idea de que los alemanes son muy fríos y ni siquiera son capaces de hablar de algo tan terrible. Sin embargo mi opinión es que los alemanes no hablaron de ello sencillamente porque no les dejaron. Porque el nacionalsocialismo era y sigue siendo tabú. Nada más. Conocemos perfectamente los sufrimientos de los judíos, de los polacos, de los rusos, de los prisioneros de guerra. Tenemos una exagerada información al respecto sobre los crímenes alemanes. Si los alemanes no han hablado sobre sus sufrimientos ha sido única y exclusivamente porque perdieron la guerra.

Aún y todo, Hitler sigue estando absolutamente prohibido en Alemania. Yo mismo tuve problemas para acceder a mis cuentas, incluso recibí un correo de "material inadecuado" en mi Youtube, ya que dispongo de varios vídeos de Hitler en mi cuenta. Sin embargo, en los rastros es posible encontrar algo de material. Yo suelo ser muy despistado para esas cosas, pero un amigo localizó algo de material, además de algún sello:
Postal del antiguo Ministerio del Aire

Estaría bien que lo tradujera del alemán alguien que sepa. Yo lo he intentado  con un traductor pero las letras son complicadas de entender también.