Breve Historia de Hitler, de Jesús Hernández

Tenía muchas ganas de leer este libro, ya que su autor, Jesús Hernández, forma parte no solo de mis lecturas, sino que es compañero bloggero desde hace años. Lo primero era un cierto temor, porque si Jesús Hernández se ha aventurado a escribir una biografía de Hitler hay que decir que tenía muchas opciones a la hora de hacerlo. O se dejaba arrastrar por la escritura típica y tópica que da un buen resultado de ventas o escribía una biografía imparcial y respetuosa. El resultado me ha sorprendido. Jesús ha demostrado mucha valentía. Se trata de un historiador sin complejos y se nota que conoce el terreno a la perfección. Jesús Hernández conoce las polémicas, los mitos y las mentiras que giran en torno a un personaje tan polémico como Hitler. Y es de agradecer que relate los hechos en ocasiones advirtiendo de esos mitos. Por ejemplo, el autor cuando tiene alguna duda de la veracidad de los hechos, lo apunta claramente. Pone en entredicho las declaraciones de Hans Frank sobre el supuesto pasado judío de Hitler y llega a descartar ese hecho: "En definitiva, la hipótesis de que el abuelo paterno de Hitler fuera judío existe, pero es poco probable". O, "su supuesta crueldad manifestada en la mutilación de ranas e insectos pertenece al campo de la leyenda."


La biografía se centra más en la infancia, adolescencia y juventud de Hitler. Este hecho se agradece mucho, ya que como él afirma, los historiadores apenas se centran en esa etapa de Hitler, la pasan más bien por alto. Y el relato de Jesús es muy ameno. Uno casi  se llega a compadecer del joven Hitler. Con respecto al ambiente familiar, Jesús opina que la violencia del padre tuvo que marcar a Hitler para toda su vida y lo apunta como posible causa de la "incapacidad para construir relaciones de afectividad, así como la sed de dominio y su insensibilidad ante el sufrimiento ajeno, podría tener su origen en el modelo de conducta de su padre."

El hecho de que Hitler asistiera en 10 años a 5 escuelas diferentes "tuvo que influir negativamente en la formación de su personalidad". 

Jesús cuenta con un cierto humor la anécdota de la conocida borrachera de juventud de Hitler. Se trata de una anécdota graciosa. De camino a casa, Hitler llevaba un certificado de la nota de un examen que aprobó. Pero tuvo una necesidad fisiológica  y tuvo que utilizar el certificado para limpiarse. Para colmo de males, Hitler se quedó dormido y fue despertado por una lechera. Alguien encontró el certificado y lo devolvió a la escuela. Hitler debió de pasar mucha vergüenza cuando se lo devolvieron.

El aspecto más duro en la vida de Hitler fue la muerte de su madre. Y Jesús lo relata de tal forma, que uno termina por compadecerse del joven Hitler. Al respecto, Jesús relata el hecho de que el médico que trató a la madre de Hitler fuera judío. Muchos historiadores indicaron que uno de los motivos del antisemitismo de Hitler tiene su origen en ese hecho. Pero la realidad es que Hitler siempre estuvo muy agradecido a ese medico. Sobre el posible origen del antisemetismo de Hitler se menciona el hecho de que Hanisch, su socio en la venta de acuarelas, fuera judío ya que ambos acabaron el litigio. Personalmente yo opino que el antisemitismo de Hitler no se debió a ningún prejuicio.

El autor da detalles de la relación de Hitler con Rudolf Häuser, con quien convivió cuando llegó a Múnich por primera vez. Esta relación de amigos es muy poco conocida y los historiadores apenas han hablado de ella.Confieso que yo tampoco la conocía. Siempre imaginé a Hitler solo en Múnich, en donde se alojó en casa del matrimonio Popp. Por las cartas que Hitler remitió al matrimonio, sabemos que el Führer quería mucho a ese matrimonio y el cariño era recíproco. Para mi, esa relación de Hitler me demuestra que no se trataba de una persona huraña o incapaz de relacionarse y dar afecto.

El relato de la época de la I Guerra Mundial me parece correcto, resaltando en Hitler el valor que tuvo y lo mucho que era apreciado por sus compañeros, lejos de las famosas leyendas negras que se han escrito sobre ese periodo. También da cuenta el autor de otra amistad de Hitler durante aquel periodo, Ernst Schmidt, del que también se ha hablado poco y de quien dice que "ningún amigo estaría tanto tiempo unido a él". Creo que deberíamos investigar un poco sobre estas dos casi desconocidas relaciones.

Se resalta del periodo de la I Guerra Mundial el hecho de que se puede calificar de milagro el que Hitler sobreviviera ya que la mayor parte del regimiento de Hitler perdieron la vida. Eso y el hecho de que Hitler o ascendiera a una mayor categoría militar que la de cabo. Jesús Hernández resalta el hecho de que la grado de cabo era provisional en el ejército antes de pasar a ser suboficial. Hitler no mostró nunca deseos de ascender sino todo lo contrario. Se encontraba feliz como mensajero y con sus camaradas y un ascenso le obligaría a cambiar esa situación.

Más o menos hasta esa etapa de la vida de Hitler ocupa la mitad de libro, algo sorprendente para una pequeña biografía de Hitler. Supongo que el autor habrá querido resaltar esa etapa del Führer. Pero transcribo una entrevista con el autor, realizada por la editorial Nowtilus:

" En español hay una buena bibliografía sobre Hitler, pero faltaba un libro que fuera accesible para el gran público, que no dé nada por supuesto ni requiera de conocimientos históricos previos. Además , las biografías existentes son buenos trabajos de erudición, pero les falta transmitir el ritmo de un recorrido vital tan sorprendente y extraordinario como el que protagonizó Hitler. No obstante, mi libro también resulta interesante para un público más entendido, ya que gracias a él es posible comprender mejor los relatos más académicos, en los que es fácil perder la perspectiva."

"Estoy seguro de que van a disfrutar mucho, por el hecho de que yo también he disfrutado mucho escribiéndola, y eso se transmite al papel. Aunque la mayoría de mis lectores ya tienen un conocimiento avanzado del Tercer Reich y la Segunda Guerra Mundial, estoy convencido de que la lectura de esta obra les va a despertar interesantes reflexiones, ya que en ella he intentado distanciarme de lo políticamente correcto y ofrecer una imagen completa de Hitler, algo difícil de encontrar en la actualidad."

Pues nada Jesús, que tengas mucha suerte en tu nuevo proyecto.






De cuadros y supuestos hijos

Este lienzo del pintor Franz Eichhorst, ha "aparecido" en un sótano de un monasterio cerca de Praga. Dicen que se trata de uno de los cuadros favoritos de Hitler, aunque no lo creo, ya que la obra recuerda la catástrofe de Stalingrado que, como todos sabemos, ocurrió a comienzos de 1943, con lo cual dudo mucho que fuera el cuadro favorito de Hitler, que es como ha sido presentado a la prensa. Eso sí, parece que Hitler compró el cuadro. El periodista Jiri Kuchar  ha estado investigando las piezas de arte propiedad de Hitler durante cinco años. Lo cierto es que últimamente se han puesto a la venta muchos objetos relacionados con Hitler y los nazis, y se pagan cifras millonarias por todo ello, así que se entiende siempre el revuelo que producen estas noticias: hay mucho dinero en juego. 

Y bien, aquí tenemos la foto de la noticia estrella: un nuevo supuesto hijo de Hitler. La prensa ha colocado estas dos fotografías para empeñarse en demostrar un parecido físico. Yo, la verdad, no le veo ninguno. Pero bueno, vamos con la noticia de marras. En un titular aparece el siguiente texto: "Revelan el rostro del hijo que Hitler procreó en una noche de copas". Conocido es que Hitler fue abstemio siempre. El Führer solo recuerda una única borrachera en su adolescencia. Después no volvió a beber nunca más. Pero bueno, admitamos el tono jocoso del titular. Se dice que Hitler tuvo una relación con Charlotte Lobjoie en 1917 cuando ella apenas contaba 17 años de edad. La joven quedó embarazada pero dio el niño en adopción. Sin embargo, siendo ya adulto, su madre biológica le contó la verdad, o lo que ella creía que era verdad. Jean-Marie Loret, que así se llama el supuesto, estuvo 20 años sin contar nada a nadie. Hasta que en 1979 se lo contó a un abogado, que le recomendó guardar silencio. Sin embargo, las intenciones de este supuesto hijo eran otras: él quería cobrar los derechos de autor del libro Mein Kampf. Para demostrar que era hijo de Hitler, buscó la ayuda de expertos en Antropología y Genética, que encontraron que el grupo sanguíneo era igual que el de Hitler. Incluso se recurrió a expertos en grafologia, que dictaminaron que la letra de este tipo y la de Hitler eran similares.

A mi esas pruebas me parecen muy poco serias. Y cualquiera que conozca a Hitler, sabrá que durante la I Guerra Mundial no frecuentaba mujeres. Y me sorprende más aún que, de entablar relación con alguna, fuera una francesa. También resulta sorprendente que una muchacha mantenga una relación con un soldado y después le recuerde años después al ver fotos en la prensa. Como sabemos, Hitler tiene un físico muy diferente durante la I Guerra Mundial:

Como vemos, su aspecto no tiene anda que ver al que todo el mundo conocemos como Hitler.

A mi me extraña mucho que Hitler, que todos sabemos la timidez que tenía con las mujeres, se atreviera a cortejar de semejante manera a una francesa. No olvidemos cómo se comportó Hitler en su adolescencia con su amor platónico Estefanía: fue incapaz de hablarle, por muy enamorado que estaba de ella.

En todo caso, aquí lo único que cuenta es la poca vergüenza que hay que tener para reclamar esa paternidad solo para cobrar los beneficios de la obra de Hitler. En el fondo no es más que un reflejo de lo que ocurre con Hitler: que todo el mundo lo repudia pero que da muchos beneficios económicos.



Estar en contra de Hitler me parece muy bien. Pero estar en contra de Hitler y hacerte millonario a su costa, como hacen biógrafos como Kershaw etc, me parece repugnante desde un punto de vista ético. Como repugnante me parece que este anciano supuesto hijo de Hitler nos quiera vender ahora esta extraña historia. Porque, en el hipotético caso de que fuera hijo de Hitler, aquí la única realidad es que Hitler no lo reconoció nunca y el testamento de Hitler dejó bien a las claras qué es lo que el Führer quiso hacer con su patrimonio. Nada más.

En todo caso, yo hice un post sobre los familiares vivos de Hitler:

http://www.estudiodehitler.com/search?q=familiares

Una amable lectora, me dice que el investigador Jean Paul Mulders  ya ha concluyó en el año 2008 que no existe una conexión genética entre Hitler y Jean Marie Loret.  Sin embargo aquí la lección que aprendemos todos es la siguiente: que la culpable de la desinformación que existe en torno a Hitler es la prensa, que publica cualquier gilipollez en grandes titulares para después no contrastar nada. Ya es alarmante el número de mentiras que se publican todas las semanas en la prensa.

Me encuentro inmerso en la lectura de varios libros. Me gustaría disponer de más tiempo pero el día no da para más. Acostumbro a leer un rato después de comer y antes de dormir. Estoy leyendo la biografía de Hitler realizada por Jesús Hernández, que me está agradando mucho, y la última biografía de Eva Braun, que me parece una basura total. En breve tendréis mis críticas por aquí.


El primer testamento de Hitler

Con ocasión del quinto aniversario de su subida al poder, Hitler hizo un primer testamento personal. Lo escribió de su puño y letra. El 17 de febrero de 1960 un juzgado de Munich hizo que se cumpliera la voluntad de Hitler (sobre las bases del último testamento de Hitler). Sin embargo únicamente fue en favor de su hermana Paula ya que el partido ya no existía y los demás parientes habían desaparecido. Su hermana Paula murió poco después y fueron los hijos de Angela los que recibieron la herencia.

Como vemos, Hitler se preocupó de los suyos en su testamento. Resulta muy interesante leerlo para comprobar la personalidad de Hitler.


Al ministro Lammers, en propia mano.


MI TESTAMENTO PERSONAL


Deberá abrirse inmediatamente después de mi muerte, en presencia del tesorero nacional del partido. Los compañeros Bormann y Schaub deberán estar informados de inmediato.

Para el caso de mi muerte dispongo:

1. Mi cadáver será trasladado a Munich y el féretro expuesto en el Feldernhalle e inhumado en el templo de la derecha de la llama votiva (el que está al lado del palacio del Führer). Mi sarcófago será igual que los otros.

2 Dejo todo mi patrimonio al partido. Los contratos correspondientes a las publicaciones del partido no serán invalidados. Los ingresos aun disponibles o futuros por mis publicaciones, corresponden al partido.

3 En compensación el partido deberá pagar anualmente las siguientes sumas:

a)A la señorita Eva Braun - Munich, por toda su vida- 1000 marcos mensuales (mil), es decir 12.000 marcos al año.
b) A mi hermana Angela -Dresden, por toda su vida- 1000 marcos mensuales (mil), es decir 12.000 marcos añ año. El subsidio pasará a su hija Trial.
c) A mi hermana Paula -Viena, por toda su vida- 1000 marcos mensuales (mil), es decir 12.000 marcos al año.
d) A mi hermanastro Alois Hitler, la cantidad de 60.000 marcos (sesenta mil marcos), como gratificación.
e) A mi ama de llaves señora Winter -Munich por toda su vida, 150 marcos mensuales (ciento cincuenta marcos)
f) A mi amigo Julius Schaub, la suma de 10.000 marcos como gratificación y una pensión mensual de 500 (quinientos marcos), por toda su vida.
g) Para mi sirviente Krause, una pensión mensual de 100 marcos (cien marcos) por toda su vida.
h) Para las sirvierntes Singe y Junge, 3.000 marcos a cada una como gratificación.
i) Para mis parientes de Spital, la cantidad de 30.000 (treinta mil) marcos, una gratificación cuya división será decidida por mi hermana Paula Hitler de Viena.

4 Todo lo que está dentro de la habitación donde vivió durante un tiempo mi sobrina Geli Raubal, en mi casa de Munich, deberá pasar a mi hermana Angela.

Opiniones sobre Hitler

Cedade publicó en el centenario del nacimiento de Hitler, en 1989, dos especiales en los que incluía la visión que tenían del Führer diversos personajes. Extraigo algunos pasajes que considero interesantes. Florentine Rost van Tonningen , viuda de Meinoud Rost van Tonningen, numero dos del Movimiento Nacional Socialista de los Países Bajos, muerto en extrañas circunstancias tras la guerra. Ella dijo de Hitler:

- Los puntos culminantes de mi vida fueron: mi encuentro con el Führer, Adolf Hitler, un hombre que dedicó toda su vida al servicio del pueblo, cumpliendo su misión, encomendada por la Providencia. ¿Qué otro dirigente en todo el mundo consiguió unir a hombres y mujeres de todas las clases sociales en un todo solidario? Él se dedicó a todos.

- ¡Ustedes no pueden imaginarse de qué forma era querido y respetado! ¡Cómo se ofrendaron a él los soldados alemanes, especialmente de la SS, luchando caballerosamente, sirviendo de ejemplo al mundo entero!. Bajo su mandato reinaron el orden y la disciplina típicas de la tradición alemana. Los Congresos del Partido y las manifestaciones fueron acontecimientos únicos, que no habían tenido lugar nunca antes de forma semejante en toda Europa.

- Me encontré con Hitler en el año 1940, junto a mi marido, con ocasión de una conversación privada en el Hotel Adlon de Berlín. Su carisma y serenidad absolutas produjeron en mi, como en todo el que tuvo la suerte de conocerle personalmente, un profundo respeto. En nuestra conversación remarcó el gran respeto que sentía ante las mujeres del norte, crecidas de raíces cósmicas. Hitler elogió a todas las mujeres que se sacrificaron por sus maridos, por su familia y su patria y las consideraba la piedra angular de la nación. Agradezco a la Providencia haberme podido encontrar varias veces junto a mi querido esposo, ante nuestro Führer Adolf Hitler. Hitler fue la herramienta y el profeta, del que emanaba espiritualidad.

El número dos de la revista incluía un reportaje sobre Hitler y los animales. De hecho está extraído del librito del mismo nombre publicado en los años 70. Es un librito que a mi me gusta especialmente. No tiene mucha calidad, pero contiene fotos de Hitler rodeado de animales, la mayoría ya conocidas hoy y, básicamente sus reflexiones sobre los animales extraídas de sus conversaciones. En este blog se han publicado ya algunas. Me gustó especialmente una carta enviada desde Spandau por Rudolf Hess a su mujer en donde habla de forma indirecta de Hitler:

- Me conmovió la desgracia del pequeño perro. ¿Puede dudar alguien realmente que exista un alma finamente modelada en los animales? No lo puedo remediar: la idea de matar y de comer una criatura con una vida interior más sensible que la de muchos hombres es horrible, independientemente de que si haya pueblos que son especialmente aficionados a la carne de perro. No creo que el alma de otros animales -animales que son alimento moral para el hombre- se encuentre por debajo de la del perro. Teníamos una vez con nosotros un cervatillo en Reicholdsgrün que vino a nosotros como un bebé para que lo alimentásemos y que se convirtió pronto en un compañero inseparable de juegos de los niños aunque quería también a los mayores, los cuales le correspondían, hasta que por fin un día, escapándose del jardín, saltó del arroyo desapareciendo en el bosque, donde pronto encontró el amor de un ciervo, amor que superó a todo lo demás, quedándose en el bosque. Pero cuando nosotros caminábamos por el bosque se nos aparecía para saludarnos, incluso cuando estaba acompañado de crías, contemplada por los de su especie que, ciertamente, se extrañaban, pues debido a su instinto había aprendido lentamente que la bestia debe comportarse con extrema prudencia respecto al hombre.

- Nuestro cervatillo nos visitaba de tiempo en tiempo en el jardín y en la casa. ¡Qué pensamiento tan absurdo sería el aprovechar una de estas ocasiones para matarle porque su carne sabe tan bien! Lo mismo podría decirse del, para nosotros menos simpático, ganado vacuno: no hay más que ir a un matadero y contemplar cómo la pobre víctima, imaginando su destino, es empujada hasta el matarife. Uno que fue vegetariano durante 15 años de su vida (se refería a Hitler pero no lo menciona por su nombre debido a la estricta censura que le impide cualquier alusión política) me dijo en una ocasión que la mayoría de los hombres renunciarían a comer animales si se viesen obligados a matarlos personalmente y yo estoy convencido por mi parte de que con el progreso hacia formas superiores de cultura y ética nuestra especie acabará por fin apartándose con horror de toda forma de canibalismo, incluso de las aún hoy practicadas con los animales.

La segunda parte de la revista ofrece 100 opiniones sobre Hitler. Destaco alguna:

- Esta guerra no ha nacido de un capricho de Hitler o de Mussolini. Esta guerra forma parte de la guerra milenaria entre usureros y trabajadores, entre la usurocracia y todos lo que hacen una jornada de trabajo honrado con el brazo o con el intelecto. (Ezra Pound)

- No, Hitler no era un hombre vulgar. Por el contrario era una persona muy inteligente, con gran imaginación y una cultura musical muy profunda. También tenía unas hermosas manos y cuando se hablaba con él normalmente no se le caía el flequillo sobre la frente. (Diana Mitford)

- En Hitler palpitaba una activa concepción frente a la vida, que exigía una participación interna cada vez mayor; pero en el fondo, sus elementales arrebatos de cólera eran una prueba de la pasión que ponía en todas las cosas. (August Kubizek).

- Hitler ha sido el más grande Héroe de la historia alemana. La lucha de Hitler contra la marea bolchevique fue no solo en beneficio de Europa, sino del mundo entero. (Karl Dönitz).

- Adolf Hitler fue mi amigo, desde el día de nuestro primer encuentro hasta su muerte. Y yo también fui su amigo. (Heinrich Hoffmann).

- Era un hombre que sabía lo que quería y que estaba seguro de alcanzar su objetivo. Poseía una gran constancia y tenacidad. Estaba convencido de que tenía y de que podía salvar Alemania y que a ello estaba llamado. (Emmy Göring)

- Hitler había dado la orden incluso de hacer regresar del frente a las personas con talento fuera de lo común, para que pudiesen trabajar en las obras de arte... Él deseaba que la vida artística no se detuviese. Lo quiso hasta el final. (Arno Breker)

- Hitler daba la impresión de ser altamente inteligente, dejaba entrever una valiosísima y confiada memoria, parecía educado y era capaz de ofrecer claras exposiciones. (Herbert Hoover). 

- Le gustaba pasear por el jardín y sentarse junto a la chimenea de la casa: la llamaba la tahona, ya que le hacían pasteles de almendra, justo lo que le gustaba a él... Siempre quería que los médicos le dijeran la verdad sobre su condición física... Hitler tomó la costumbre de no irse nunca a la cama hasta estar seguro de que el último avión enemigo había abandonado el espacio aéreo alemán... Solía hacer una corta siesta por la tarde de 10 minutos... Lee mucho, por supuesto, mucho, especialmente antes de quedarse dormido... El Führer le da mucha importancia a estar delgado. (Dr. Theo Morell)

- Hitler aunaba los dones de la bondad y la dureza y los golpes de la vida, en vez de suavizarlo, lo galvanizaron más. (Conde von Krosigk)

- Hitler tenía una creencia firme en su papel histórico y en que él mismo era una criatura del destino... Poseía una férrea voluntad de afrontar los riesgos y un talento especial para simplificar los asuntos que otros hombres creerían difíciles. (Allan Bullock)

- Hitler con frecuencia encuentra soluciones extremadamente sencillas para problemas que a otros hubieran parecido insolubles. (Schacht)

- El Führer me da la impresión de ser una persona de sentimientos sumamente sinceros. Casi quisiera decir que aquí reina un ambiente de paternal cordialidad. (Hans U. Rudel)

- Hitler seguramente permaneció fiel a Eva Braun y nadie ha dudado tampoco de la fidelidad de ella para con él. (Prof. Hasselbach)

- Hemos recorrido el mundo. Pero las cosas que hemos visto en Alemania serían difíciles de imaginar. Es un milagro que solo un hombre y una voluntad pueden explicar. (Eduardo VIII)

- No sabes lo que Hitler tiene en la cabeza hasta que no tienes el honor de escuchar a este hombre extraordinario. (Wallis de Windsor)





Novedades

Este cuadro, llamado "Paisaje nocturno marino" (como no podía ser de otra manera al contemplarlo), ha sido vendido en 32.000 euros. El comprador no ha querido revelar su identidad. Lo cierto es que yo nunca había visto este cuadro atribuido a Hitler. Ni siquiera tiene su estilo. No dudo de su autenticidad pero me sorprende. De hecho, uno puede poner este paisaje como fondo de escritorio y nadie sabrá quién fue su autor, je je.

Estos cubiertos, como tantos objetos de Hitler, fueron robados por ejército americano. Según informa EFE los cubiertos fueron encontrados por un soldado y se utilizaron durante las celebraciones del 50 aniversario de Hitler. Están grabados con las iniciales AH.

Bien, el tema "estrella" de estos días ha sido Mein Kampf. La editorial inglesa "Alberta" pretende publicar extractos del libro.También un periódico alemán pretendía publicar extractos.  Sin embargo, el Ministerio de Financias de Baviera, que tiene la propiedad intelectual de la obra, ha paralizado la publicación. Al parecer los extractos eran demasiado largos. Ya hemos hablado en alguna ocasión de este asunto. Como se acerca el año 2015, año en que Mein Kampf quedará libre de derechos, existen varios proyectos para publicar la obra con comentarios. ¿No es algo completamente disparatado? ¿Acaso temen tanto la palabra de Hitler que es necesario rebatirla? Personalmente me parece una aberración publicar una obra con anotaciones, y más si las anotaciones son claramente en contra. ¿Qué sentido tiene leer una afirmación, o un pensamiento, para que después una anotación te diga que lo que acabas de leer es mentira? Además, me parece un insulto al lector. Otra cuestión es que se editen libros que interpreten la obra. De todos modos, tengo la impresión de que el libro no se editará nunca. Existen presiones internacionales para que no se haga.

Finalizó la encuesta del blog. En realidad yo quería saber el público que tiene. Los resultados son estos:


Soy Nacionalsocialista
  150 (28%)
 
Me fascina Hitler sin ser nazi
  214 (40%)
 
Me gusta la historia
  206 (38%)
 
Es un blog en donde se puede hablar de Hitler tranquilamente
  139 (26%)
 


Podemos observar que la opción "me fascina Hitler sin ser nazi" es la más votada. La cuestión está clara. No creo que haya que dar muchas explicaciones. Hitler fascina incluso después de muerto. No os sintáis culpables por ello je je. Tampoco hagáis mucho caso a quienes dicen odiarle y se pasan la vida leyendo sobre él. Los que están mal de la cabeza son ellos, no nosotros. Por lo menos nosotros no somos hipócritas.

Cierro este post con varias fotografías correspondientes al 20 de Abril de 1939, año en que el Führer cumplió 50 años. Las fotos son impresionantes. Por cierto, cada poco tiempo alguien se inventa que se han descubierto fotos nuevas de Hitler. Casi nunca es cierto. Creo que quedan muy pocas imágenes inéditas del Führer.












Una mujer en Berlín

Para hacer un paréntesis en mis lecturas, acabo de terminar "Una mujer en Berlín" el libro que recoge el diario de una mujer que vivió el Berlín recién ocupado por las tropas soviéticas. Todos conocemos, o nos imaginamos, las tropelías del ejército soviético. Existen muchos libros al respecto. Sin embargo, este diario anónimo se ha convertido en cierta manera en una Ana Frank a la inversa. Pero, mi impresión es que, a pesar del relativo éxito, el diario no refleja en absoluto las desgracias del pueblo alemán durante la invasión soviética, como veremos. Cuesta creer que la escritora escribiera todo con un lápiz  y trozos de papel. Pero cuesta más aun creer que lo escribiera al momento, no solo por la precisión sino porque en semejantes condiciones de vida, es relativamente difícil escribir a la vista de todo el mundo. Sabemos que el diario fue retocado después y tengo la impresión de que contiene muchos añadidos posteriores.

El diario comienza el 20 de abril de 1945, último cumpleaños de Hitler, hecho que la anónima mujer no debe recordar hasta el día siguiente. Es interesante cómo describe el ambiente en los refugios antiaéreos, y los bombardeos aéreos. Los berlineses disponían de un diario editado por Goebbels en el que se recordaba el aniversario de Hitler, hecho que la anónima describe como "una fecha que la mayoría ya no recordaba para nada". Sin embargo, es curioso que aun en esos días había alemanes que creían en la victoria y seguían confiando en Hitler. El último mote que recibió Hitler en esos días era "Aquel" y la escritora describe a un ciudadano que aun confiaba en Hitler: "sabe exactamente lo que se lleva entre manos", al que define como "loco". Otra señora confiaba igualmente en Hitler de quien dijo que había que tener esperanza. Sin embargo, por lo que dice la escritora, los berlineses no hablaban de Hitler directamente. Hay una descripción que hace, que define bien el espíritu de los alemanes: "Nos hemos convertido en una nación de mudos". Sin embargo, los alemanes no perdían el sentido del humor y la anónima cuenta a menudo mucho chistes que circulaban, como por ejemplo cuando escuchó "lo bien que estaríamos ahora si Adolf hubiera sido un aborto". 

Otra cuestión que me llama la atención es lo ordenados que son los alemanes en todas las situaciones. Después de un bombardeo, la escritora dice: "me tocó presenciar cómo incluso los sepultados entre los escombros, los heridos, los trastornados, desaparecían del escenario muy disciplinadamente".

Siempre me he preguntado cómo se deberían sentir los alemanes al ser invadidos por el ejército soviético, precedido por la propaganda alemana, que lo describía como unas hordas de salvajes y violadores. La sensación de pánico debía de ser agobiante. Los rusos se dedicaban a saquear todo cuanto podían, pero especialmente tenían preferencia por los relojes. Cada soldado iba en busca y captura de cuantos relojes podían: "¿Por qué razón van todos detrás de los relojes? No es por su valor monetario, pues no se interesan tanto por anillos, pendientes o pulseras. No, todo eso lo pasan por alto si pueden pescar un reloj. Probablemente se debe a que allá en su país no todo el mundo puede tener un reloj."

"No hay nada en esta ciudad que no les perteneciera si lo quisieran. Es sencillamente demasiado. Ya no pueden abarcar con la vista toda esa cantidad de objetos. Agarran indolentemente aquello que les llama la atención, lo pierden o o vuelven a regalar. Cargan objetos que más tarde acaban tirando porque les pesan demasiado... por lo general son muy torpes en la valoración de los objetos. No tienen ni idea de lo que significa caro y buena calidad. Agarran lo primero que se les pone a la vista. ¿Y qué otra cosa podrían hacer? Toda su vida se han vestido con las prendas que les han asignado. No saben clasificar ni elegir..."

Lo increíble es que el ejército soviético, por muchas lecciones de comunismo que recibiera, se dedicara a saquear todo tipo de objetos en Alemania, dejando muy claro que el comunismo en si fue un fracaso absoluto. 

A menudo la escritora se pregunta cómo ese ejército de salvajes pudo invadir Alemania: "Una vez más un espécimen completamente nuevo de la inagotable colección de modelos que nos ha enviado la Unión Soviética". 

Los berlineses quemaban libros que pudieran "intranquilizar a los rusos". A veces me pregunto cómo pudo ser posible "salvar" tantos Mein Kampf, ya que aún se siguen vendiendo ejemplares del libro de Hitler originales de la época. El 5 de mayo escribe:

"Estoy sentada en el taburete delante de nuestra lumbre alimentada miserablemente con todo tipo de libros nazis. Si toda la gente hace lo mismo -y realmente lo está haciendo así- el Mein Kampf de Adolf acabará siendo otra vez una rareza para bibliófilos". Ciertamente no fue así.


Los rusos solían emplear las palabras "Gitler Durak" que significa "Hitler es un imbécil", a lo que la escritora replica "como si fuera un descubrimiento suyo". A principios de mayo aun existía confusión sobre el paradero de Hitler. Así pues, la escritora dice "En estos días tengo a menudo la sensación de que nada de lo que se afirma es verdad, que Adolf quizás hace mucho que se embarcó en un submarino y ahora está en un castillo en España con Franco haciendo planes para Truman sobre cómo enviar a los rusos a casa. Sin embargo, en lo más profundo de todo, está siempre presente la sensación de la derrota, de nuestro estar a merced de otros".  Sin embargo, más adelante, la escritora saca alguna información de los soviéticos:

"De Adolf no puede decir nada, pero confirma en cambio el suicidio de Goebbels junto a su mujer y todos los hijos". Este hecho nos demuestra que ya entonces se comenzó a crear el mito de un Hitler superviviente de la guerra. También llegaban noticias falsas, como cuando la anónima escritora oyó que Göring había sido hecho prisionero y que lloró como un niño.

Se describe también en el diario el cambio ideológico que conllevó la invasión:

"En el vestíbulo había un hombre con mazo y escoplo golpeando la escultura en relieve de Adolf. Vi cómo se le desprendía la nariz. ¿Qué es la piedra? ¿Qué son los monumentos? Una iconoclastia sin precedentes recorre estos días Alemania de punta a punta. ¿Podrá haber nunca una resurrección de los dirigentes nazis? En cuanto tenga la cabeza un poco más despejada, me dedicaré al estudio de Napoleón, a quien desterraron en su tiempo tratando de borrar su recuerdo y a quien, sin embargo, volvieron a buscar y ensalzar. 

El diario es famoso por describir las violaciones que sufrieron las alemanas por parte del ejército soviético. Ya el primer día de la ocupación la escritora es violada: "huele a aguardiente y a caballo... entonces, el que está encima de mi deja caer lentamente en mi boca la saliva acumulada en su boca". Sin embargo la escritora pronto llega a la conclusión de que es mejor tener buenos aliados en el ejército de ocupación y procura hacerse la protegida de oficiales rusos ya que, además, ella habla ligeramente ruso, lo que le salva de muchas situaciones. Ese hecho resta dramatismo al libro, ya que la escritora llega a hacer amistad con varios de sus violadores. Se comprende que se trata de una manera de supervivencia pero resta dramatismo ya que en poco tiempo, la escritora recibe abundante comida de los rusos gracias a sus protegidos soviéticos. Voy a omitir las descripciones que la autora hace de varias mujeres violadas de su entorno ya que resultan ciertamente repugnantes. La escritora cree que gran culpa de las violaciones se debieron a que las hordas soviéticas encontraron en Alemania grandes cantidades de alcohol. Sin embargo, llega un momento en que la escritora se lamenta cuando no tiene a ningún protegido ruso: "no hay ningún nuevo comandante a la vista". Yo creo que este hecho resta importancia a un hecho tan grave como fueron las violaciones. La escritora da a entender que está esperando un violador para sentirse segura, lo cual se puede entender perfectamente, más vale un violador educado que no muchos salvajes. Sin embargo, a la narración le falta el dramatismo por ejemplo más vivo de los libros sobre las ocupaciones alemanas y que son tan famosos. 

Sorprende comprobar cómo los violadores rusos eran a menudo niños de 16 años. ¿Podemos imaginar escenas más dantescas, como niños de 16 años violando ancianas alemanas? Es algo ciertamente que se escapa a toda lógica. También se dieron casos de violaciones a niñas de 12 años.

Los rusos llamaban a las violaciones con el eufemismo de "relaciones coactivas". 

"Nuestros vencedores pasarán factura al pueblo" dice la escritora. Y a continuación reproduce una frase que comenzó a circular por Alemania: "Los nuestros no lo hicieron de manera muy diferente allí", lo que no se ajusta a la realidad, ya que el ejército alemán cometió actos de extrema crueldad en los territorios ocupados, pero nunca se promovió la violación de las mujeres rusas, por ejemplo, algo que iba en contra de las leyes alemanas. 

Otra declaración que me llama la atención es esta:

"Nosotros, los alemanes, no somos un pueblo de partisanos. Necesitamos un mando, órdenes." Esto explica por si solo la conducta de Alemania no solo bajo el III Reich. Después dice: " la mayoría de los alemanes tiene horror a contravenir directamente la ley". 

Llama la atención es que en el Berlín de 1945 existieran casas en pie. No solo eso, sino que la gente viviera en ellas y existiera agua corriente e incluso electricidad. Cuesta imaginarlo. Durante el relato del diario apenas podemos ser testigos de la hambruna que sufrieron los alemanes. La escritora dice:

"Se nos pintó tantas veces en las paredes que las potencias enemigas nos llevarían a la muerte por hambre y a la completa extinción física, que cada pedazo de pan, cada alusión a que se nos va a seguir suministrando alimentos, nos deja pasmados. En ese sentido, Goebbels preparó perfectamente el terreno a los vencedores. Cada pedazo de pan de su mano nos parece un regalo."

También menciona la escritora la cuestión judía:

"Más tarde se me pasaría por la cabeza que de entre todos los improperios y reproches que me dirigieron los rusos, nunca me reprocharon las persecuciones a judíos." La escritora anónima estuvo en Rusia antes de la guerra y recuerda que "en los formularios que todo el mundo tenía que rellenar en Rusia cuando estuve allí, figuraba la palabra 'judío' en la correspondiente columna etnográfica, igual que 'tártaro' o armenio".

El libro describe también la historia de un abogado alemán que se casó con una judía. Sorprende que el matrimonio viviera en Berlín al final de la guerra. Al parecer, el matrimonio esperaba ansioso la llegada del Ejército Rojo, pero cuando llegaron, una bala alcanzó al marido, que le mató. La mujer gritaba que era judía pero no le sirvió de nada. El relato da a entender que la judía también fue violada. El suceso se describe como una ironía cruel del destino.

En las hojas finales del diario, se relata perfectamente el expolio ruso de las fabricas alemanas. Tornillo a tornillo se desmontaron las más importantes fabricas y se trasladaron a la Unión Soviética. La escritora vio cómo "los rusos se están llevando todas las máquinas alemanas". Fueron los propios alemanes los que fueron obligados a hacerlo en condiciones inhumanas. Sin embargo, los alemanes estaban asombrados: "no me explico cómo esta gente ha podido ganar la guerra. Tienen menos cabeza que un escolar alemán."

"No somos nada más que polvo bajo sus botas.." llega a escribir. 

Al poco tiempo de la invasión, la escritora describió "Ya no queda apenas nada que pueda llamarse alemán en nuestra ciudad".

Un encuentro entre amigos


John Toland narra en su libro un momento emotivo en la vida de Hitler. El 3 de agosto de 1939, durante el Festival Wagner, tuvo un encuentro entre el Führer y su amigo de juventud Kubizek. Un oficial de las SS acompañó a Kubizek hasta Hitler, quien le tomó sus dos manos. Kubizek apenas podía hablar de la emoción. Kubizek sacó un grueso manojo de tarjetas con fotografías del Führer y le preguntó si podía firmarlas para sus amigos. Hitler se puso las gafas y firmó obedientemente las postales. Después Hitler le llevó por el jardín que conducía a la tumba de Wagner y le dijo a su amigo:

- Me siento felíz de que nos encontremos una vez más en este lugar, que siempre ha sido para nosotros dos el sitio más venerable.

En el epílogo del libro de Kubizek nos cuenta éste las veces que se encontró con Hitler una vez se convirtió en canciller. Podemos imaginar lo especial que tuvo que ser para los dos el reencuentro. Desde que separaron sus destinos, siendo unos jovenzuelos llenos de ilusiones, no se habían visto. Y ahora, Hitler era el flamante canciller del Reich y uno de los hombres más poderosos y famosos del mundo. Se me antoja muy interesante el hecho, ya que nos dice mucho de la personalidad de Hitler. Éste se mostró siempre con bastante modestia, lejos de la arrogancia que podría mostrar. Es importante notar que Kubizek no se diera a conocer alardeando de haber sido amigo de Hitler cuando más lo pudo hacer. Ello nos indica que fueron amigos de verdad. Dejemos que sea el propio Kubizek quien narre su experiencia:

- A las dos se presentó un oficial de las SS en mi alojamiento y me invitó a seguirle. No había un gran trecho hasta Wahnfried. En el vestíbulo de la casa me aguardaba el Obergruppenführer Julius Schaub, quien me condujo a vestíbulo mayor en la que se hallaban numerosas personalidades que conocía por haberlas visto en Linz o en las revistas ilustradas. La señora Winifred Wagner sostenía allí una animada charla con el ministro del Reich Hess. El Obergruppenführer Brückner charlaba con el señor Von Neurath y unos generales. Había muchos militares en la sala y de repente recordé que la situación política estaba muy tensa, sobre todo por lo que hacía referencia a Polonia y que continuamente se hablaba de tener que tomar una decisión por la fuerza. En aquel ambiente tan cargado me encontraba muy desplazado y aquella sensación que ya me había dominado en el vestíbulo del Hotel Weinzinger se volvió a apoderar de mi. No cabía la menor duda de que el Reichskanzler, antes de regresar a la capital, quería intercambiar unas palabras conmigo. Mientras el corazón me latía rápidamente, traté de encontrar unas palabras de agradecimiento. El ayudante que estaba de guardia a la misma hizo una señal al Obergruppenführer Schaub, a lo cual éste se acercó a mi y me acompañó hasta la puerta en cuestión. Abrió la puerta y anunció: "¡Mi Führer, el señor Kubizek!" Dio unos pasos atrás y cerró la puerta a mis espaldas. Yo estaba a solas con el Canciller del Reich.

     Sus claros ojos brillaban por la alegría de nuestro encuentro. Con rostro resplandeciente avanzó hacia mi. Nada permitía adivinar en aquel momento la gigantesca responsabilidad que cargaba sobre sus hombros. A mi me dio la impresión de ser uno más de los invitados que habían asistido a los Festivales. Aquella atmósfera de felicidad que se respiraba por doquier en Bayreuth también le había prendido a él. Me cogió la mano derecha entre las suyas y me dio la más cordial bienvenida. Aquel saludo íntimo en un lugar tan sagrado me conmovió tan profundamente que apenas tenía fuerzas para hablar. Mis palabras de agradecimiento debieron sonar ridículas y emití un suspiro de alivio cuando dijo "¡Sentémonos!"

Durante el encuentro, los dos viejos amigos hablaron de los viejos tiempos, de las representaciones de Wagner que vieron. Hitler también se mostró muy satisfecho porque dijo que ahora el pueblo podía acudir al Festival. Y Hitler le dijo:

- Ahora le tengo a usted como testigo aquí en Bayreuth, Kubizek, puesto que es el único que sabe que desarrollé por primera vez estos pensamientos cuando todavía era un hombre pobre y desconocido. Por aquel entonces me preguntó usted cómo pensaba desarrollar estos planes. Y ahora es testigo de la realización de los mismos.

Después Hitler le presentó a su amigo a Winifred Wagner.  Hitler enseñó a su amigo el piano de cola de Wagner y la grandiosa biblioteca. Hitler también le presentó a la señora Wagner. Entonces Hitler recordó el episodio vivido junto a su amigo y que ya relaté en el blog: http://www.estudiodehitler.com/2010/02/la-vision.html y Hitler dijo en ese momento:

- ¡Fue entonces cuando todo empezó!

Al despedirse de su amigo, Hitler le dijo:

- Quiero tenerle siempre aquí a mi lado.

Recomiendo leer las memorias de Zubizek, tituladas "Adolf Hitler, mi amigo de juventud". Nos rebelan muchos e interesantes datos sobre la personalidad de Hitler. Y, a mi parecer, nos hacen ver que Hitler fue una persona perfectamente capacitada para la amistad y no como el ser huraño y huidizo que nos quieren presentar.