26 de noviembre de 2013

Un paréntesis

Lo he estado madurando en las últimas semanas y he pensado en hacer un paréntesis en el blog. Últimamente me resulta muy complicado preparar nuevas entradas, por falta de tiempo y porque, en el fondo, llevo varios años y las ideas se van acabando. Por otra parte, me gusta mucho la lectura y en los últimos tiempos he acumulado libros que nada tienen que ver con Hitler y que estoy deseando leer. Esto no quiere decir que probablemente en el futuro añada nuevas entradas si la novedad es importante o cuando lea algún libro interesante y haga alguna reseña. Pero la idea de tener que escribir con regularidad me estaba empezando a pesar. 

No voy a borrar el blog así que podéis continuar escribiendo. El blog tiene suficientes entradas como para existir solo. 

Quisiera dar las gracias a los muchos seguidores, y ya amigos, que he tenido. Sin vosotros nunca hubiera continuado adelante. Confieso que cuando inicié el blog pensaba que iba a recibir muchas críticas y amenazas. Y la verdad es que apenas he recibido comentarios violentos o fuera de tono. 

Muchas gracias a todos, y no eliminéis el blog de vuestros favoritos, quién sabe si en un tiempo lo retomo con más fuerza. Seguramente en cuanto lea una buena cantidad de libros interesantes vuelva al ataque. Pero prefiero no tener la presión de tener que hacerlo. Un abrazo muy fuerte a todos.

28 de octubre de 2013

Ha vuelto

Finalmente, no me he podido resistir, he leído la novela de moda en Alemania, "Ha vuelto", de Timur Vermes. Me ha decepcionado, pero no por presentar a un Hitler ridículo, que es lo que esperaba, sino porque la novela comienza resultando amena y termina diluyéndose en el aburrimiento. Es una pena porque la idea del libro resulta muy tentadora. Cuántas veces nos hemos preguntado qué opinaría Hitler de nuestra sociedad. El objetivo del autor es presentar a un Hitler "puro" y que el lector se cree su propia opinión. La cuestión reconozco que es arriesgada, y más en Alemania. Es cierto que, debido a que el libro está siendo todo un éxito en Alemania, esperaba encontrar a un Hitler asesino y sediento de sangre. Pero no. Uno se encuentra en cierto modo al Hitler que conocemos: educado, simpático y conversador. Vermes dice que ha pretendido presentar a un Hitler "lo más realista posible". El autor asegura que para documentarse prácticamente solo utilizó el libro Mein Kampf. Pero se nota claramente que se ha documentado bastante más.

La idea, como sabemos, es la siguiente: Hitler despierta en un descampado del Berlín del año 2011. Confundido al principio, observa la prensa en un quiosco. Al poco tiempo se da cuenta de que los turcos que ve no significa que finalmente los turcos fueran en socorro del Berlín de 1945. También observa que se celebra el 70 aniversario de la invasión de la Unión Soviética, "se presentaba aquella operación con tintes, en su conjunto, negativos". También se da cuenta de que a él se le dio por muerto. Y de que Alemania era una "República Federal" gobernada por una mujer. "De nuevo había partidos, y por supuesto, el improductivo tira  y afloja que infaliblemente traen consigo". "El territorio del Reich parecía claramente menguado; sin embargo, los estados que lo rodeaban seguían siendo en su mayoría los mismos, incluso Polonia continuaba por lo visto con su antinatural existencia, ¡en parte además en el antiguo territorio del Reich!... ¡Para esto podría haberme ahorrado la guerra entera!"

También se da cuenta de que la moneda ya no era el marco del Reich, sino una moneda europea oficial. Se atribuye la idea de tener una moneda única en Europa, pero desconfía del euro a la que llama "moneda artificial". 

El encargado del quiosco se divierte en cierta forma con ese supuesto Hitler y le permite pernoctar allí mismo. Hitler, por supuesto, aprovechó para leer las revistas y la prensa. Por supuesto, nadie cree estar ante Hitler. Piensan que es un perfecto imitador, como es lógico. Y termina dando sus discursos en un programa de televisión de humor, con bastante éxito.

Un aspecto que creo que el autor no desarrolla correctamente es el de los avances tecnológicos. Hitler parece conocerlos todos, y apenas queda asombrado con ellos. La tecnología que ve apenas le llama la atención. Ni siquiera los nuevos modelos de coches. Creo que el autor tenía ahí un terreno bastante bueno que desarrollar. Sin embargo, apenas lo hace. Cuando en su hotel Hitler se encuentra por primera vez con una televisión, piensa que debe de ser un aparato para dejar las camisas. Cuando una empleada del hotel se la enciende, Hitler recuerda los inicios de la televisión en Alemania. Al ver algún programa de televisión, casualmente todos de cocina, piensa que al aparato no se le da la utilidad correcta:

"Admito que en tiempos pasados me sentí orgulloso porque tras haber hecho indagaciones largo tiempo por cuenta propia, logré poner en evidencia con fulminante claridad, en cualquiera de sus disfraces, las retorcidas mentiras judías que propaga la prensa. Pero ahora ya no me servía mi habilidad. Ahora sólo había verborrea en la radio y cocineros en la televisión. ¿Qué verdad iban a mantener oculta? ¿Había nabos mentirosos? ¿había puerros mentirosos?... sin embargo, si ese era medio de comunicación de la época -y de eso no cabía la menor duda-, no me quedaba otra opción".

Y sin embargo, tengo que admitir que el autor pone en boca de Hitler frases que parece que las pronuncie el propio Hitler. A veces hay declaraciones de Hitler ciertamente agudas y divertidas:

"En los últimos sesenta años, el adversario no había aprendido absolutamente nada en asuntos de comunicación con el pueblo."

"Sin los alemanes emigrados, el americano no sería nada."

Cuando Hitler descubre Internet es fácil imaginar que el invento le entusiasma:

"Pocos inventos ha habido tan geniales. Uno pasa el aparitito por encima de la mesa, y tal como uno lo va pasando por la mesa se va moviendo una mano pequeña por la pantalla. Y se si quiere tocar un punto de la imagen, uno aprieta el ratón y la manita ya está tocando el punto de la imagen. Es tan facilísimo que estaba realmente fascinado...

En cambio,, esa tecnología denominada 'interred' lo ofrecía todo a cualquier hora del día y de la noche. Sólo había que buscarlo en un aparato llamado 'Google' y tocar el resultado con ese magnífico ratón. Y al cabo de poco tiempo comprobé que, de una u otra manera, siempre iba a parar a la misma dirección: una obra de consulta perfectamente germánica llamada Wikipedia, fácil de reconocer como un neologismo formado con 'enciclopedia' y la vieja sangre germánica de los exploradores vikingos."

Sobre la reunificación de Alemania el Hitler de ficción dice:

"Hay que admitir que esa presunta 'reunificación' fue una de las pocas mentiras propagandísticas extraordinariamente bien hechas de esa república: porque para una auténtica reunificación faltaban algunos componentes no del todo irrelevantes, como justamente aquella Silesia regalada a los polacos, pero también Alsacia-Lorena o Austria."

Sobre el estado de Israel:
Me vais a permitir que ponga este montaje porque me ha parecido muy bien traído.

"No cabe duda de que la creación del Estado de Israel había contribuido hasta cierto punto a descongestionar esto; con mucho sentido común se había situado ese estado en medio de pueblos árabes, de manera que, a lo largo de décadas, de siglos, todos los implicados estuviesen incansablemente a vueltas con ellos mismos. La consecuencia -no intencionada por supuesto- de la disminución del número de judíos fue lo que se dio en llamar "milagro económico".

Las siguientes declaraciones me parecen interesantes:

"... en el canal de noticias, el N 24, había visto la víspera, hasta muy avanzada la noche, un documental con unos comentarios absurdos pero interesantes, sobre mis propias armas milagrosas. Una imbecilidad extraordinariamente cómica cuyo balance venía a ser que cada una de esas armas habría podido decidir la guerra a nuestro favor si no fuera porque yo, en último término, lo había estropeado todo una y otra vez. Es desde luego asombroso lo que esos historiadores fantasiosos, sin tener un asomo de idea, inventan con imperturbable tozudez. Apenas se atreve uno a pensar que los conocimientos que se tienen sobre hombres relevantes como Carlomagno, Otón I o Arminio, en rigor fueron transmitidos a la posteridad sólo por algún historiador que se sentía llamado a ello."

La novela pierde bastante fuelle a medida que avanza, hasta hacerse bastante aburrida. Y lo que no debemos olvidar es que si el libro ha sido un éxito en Alemania, habrá pasado por todo tipo de censuras para que el público tenga el convencimiento de que Hitler fue un loco asesino. Aunque tengo que admitir que a mí me cuesta encontrarlo. Quizá los defensores de las diferentes teorías  de la conspiración encuentren la "trampa" del libro.

Por cierto, debido al éxito, ya se está filmando su correspondiente película. 

4 de octubre de 2013

Libros de Hoffmann

Recientemente he adquirido, gracias a un seguidor del blog, un lote de las revistas monográficas que publicó en su día el fotógrafo y amigo de Hitler. Es gracias a éstas revistas que conocemos a otro Hitler, el más íntimo y, si cabe, simpático. Lo curioso es que si en su momento los alemanes conocieron a ese Hitler simpático, después de la guerra se dijo que esas revistas eran simplemente propaganda para endiosar más a Hitler. Naturalmente que las publicaciones eran propaganda y, por supuesto, un negocio. Se vendían a millones. Sin embargo nos presenta a un Hitler en todos sus entornos y de manera muy relajada. No parece que interprete ningún papel. Desde luego Hitler está más natural fotografiado en las montañas que en un mitin. De eso no cabe ninguna duda. 

De todos ellos, el libro que más me ha gustado ha sido "Wie ihn Keiner Kennt", que es una especie de biografía fotográfica del Führer. El libro contiene imágenes de Hitler como soldado de la I Guerra Mundial y de su pasaporte militar. Voy a poner las fotografías que más me han llamado la atención. Pertenecen a varias publicaciones diferentes. Muchas de las fotos de los libros son sobradamente conocidas. En este blog he puesto muchas. Pero creo que merece la pena ver las fotos. Ciertamente Hoffmann fue un gran fotógrafo. Teniendo en cuenta las técnicas de la época, sus fotografías eran muy artísticas y de una gran calidad.  Espero que os gusten. 














































8 de septiembre de 2013

Hitler en los toros y con copa de vino

En la localidad de Pinto (España) se celebró una corrida de toros en donde aparecía una pintada que rezaba "Hitler tenía razón".
Como se aprecia, la pintada no es nada discreta. La prensa se hizo eco una vez más. Bueno, la ironía de la noticia es que por mucho que "Adolf Hitler tenía razón", como reza la pintada, lo cierto es que hacer un acto de ese tipo en una plaza donde se torturan animales no es la mejor manera de rendir un homenaje a Hitler, ya que Hitler repudiaba la violencia contra los animales, como sabemos. Cosas de nuestro tiempo. 

La región italiana de Friuli sacó a la venta unas botellas de vino con la imagen de Hitler. La empresa asegura que se trata de "un regalo lúdico". Sin embargo el Centro Simon Wiesenthal lanzó un boicot y pidió a los distribuidores que no vendieran las botellas. Aquí también podríamos destacar que otra vez han hecho mal homenaje a Hitler, que era abstemio. 

Recientemente se ha publicado una carta del escritor George Orwell en relación a Hitler y que contiene interesantes reflexiones, como estas:

“Me temo que, desgraciadamente, el totalitarismo está creciendo en el mundo”, dictamina el visionario escritor, quien más adelante señala que “Hitler pronto desaparecerá, pero solo a costa de fortalecer a: 1) Stalin 2) los millonarios americanos e ingleses y 3) todo tipo de pequeños ‘fuhrers’ al estilo de De Gaulle”.
“En el mundo que veo venir, en el que dos o tres superpoderes controlarán el mundo, dos más dos será igual a cinco si el ‘fuhrer’ de turno así lo desea”.
“La mayor parte de la élite intelectual inglesa se opone a Hitler, pero solo a cambio de apoyar a Stalin. La mayoría de ellos apoyan métodos dictatoriales, policías secretas y la sistemática falsificación de la Historia siempre que beneficie ‘a los nuestros’”.
“Pero si uno proclama que ‘todo es por una buena causa’ y no reconoce los síntomas siniestros, en realidad solo está ayudando a fortalecer el totalitarismo”.
“Mientras escribo esto, seres humanos muy civilizados vuelan sobre mi cabeza tratando de matarme”.
“Ellos no sienten ninguna enemistad hacia mí como individuo. Yo tampoco hacia ellos. Solo están ‘haciendo su tarea’, como dice el proverbio. La mayoría de ellos, no tengo ninguna duda, son buena gente y jamás cometerían un asesinato en su vida privada. Por otro lado, si alguno consigue matarme hoy, tampoco tendrá ninguna pesadilla. ‘Están sirviendo a su país’ y eso parece que les absuelve de todo mal”. 

De nuevo ha vuelto a circular la noticia sobre Hitler y las drogas que consumía. Solo que esta vez nos han ofrecido la noticia de que las consumía "para ser un superhombre", en concordancia con el concepto que tiene la gente sobre el racismo nazi. También he leído titulares tipo "Hitler era adicto a las drogas". Por supuesto no es nada nuevo, siempre se da la noticia con los datos que disponen del médico de Hitler, Morell. Solo que esta vez nos dicen que se trata de documentos nuevos. Siempre son bienvenidos los documentos nuevos pero la forma en que son tratados dejan mucho que desear. Porque si se descubre que Hitler consumía cocaína con algún medicamento, el titular claro es "Hitler era drogadicto". Para empezar, las connotaciones que tiene la cocaína en nuestra época nada tienen que ver con las que tenía en los años 40. Por otra parte, es bien sabido que la cocaína se utiliza en medicina. Pero si Hitler la tomaba, "era un drogadicto". Hemos hablado en muchas ocasiones sobre la salud de Hitler. Y es bien sabido que las adicciones de Hitler a las pócimas de Morell se debieron al ritmo de trabajo del Führer, y en un estado ya avanzado de la guerra. Es decir, que Hitler solo fue, digamos adicto, en un breve periodo de su vida y por cuestiones de trabajo. Sabido es que la guerra le estaba quitando la vida a Hitler. Se ha hablado también de que Hitler se hacía inyectar semen de toro para aumentar su virilidad con Eva Braun. Ciertamente es para morirse de risa, ya que nadie que conozca un poco la psique de Hitler se podría imaginar al Führer hablando de asuntos tan íntimos, ni siquiera con su médico. Es algo inconcebible. Pero nuestra "libertad de prensa" recoge la información de manera vergonzosa.Vamos a ver algunos titulares para ver el escándalo del periodismo:
- "Hitler tomaba semen, veneno y cocaína para ser un superhombre".
- "Las adicciones de Hitler para ser un superhombre nazi"
- Documental descubre que Hitler era un adicto.
- "Hitler era adicto a las drogas".
- "Hitler tomaba semen de toro para ser un superhombre".
- "Hitler era adicto a las anfetaminas"

Una nueva polémica ha surgido en Alemania por un anuncio de la marca Mercedes en donde se ve cómo un vehículo de su marca atropella al niño Hitler y lo mata. En realidad se trata de un falso anuncio ya que fue realizado por estudiantes de una escuela de cine. Pero, como bien sabemos, el anuncio ha resultado efectivo. Con Hitler el éxito está asegurado. En el anuncio podemos ver cómo el coche avisa cuando se encuentra cerca de niños, para no atropellarlos, pero no avisa cuando el niño es Hitler. Y termina con la frase  "Reconoce los peligros antes de que aparezcan"Y El cadáver del niño termina formando una esvástica, como se aprecia en la imagen. La marca se ha desvinculado del anuncio y ha condenado la utilización de la muerte de un niño. Sin embargo, el anuncio ha pasado a ser nominado para el certamen alemán de revelaciones, que patrocina precisamente Mercedes
El secretario de Estado norteamericano John  Kerry ha declarado recientemente que el presidente sirio al Assad es comparable a Hitler. Lo cierto es que cuando los EEUU van a iniciar un ataque militar siempre terminan comparando al régimen molesto con Hitler, para que la adoctrinada población lo comprenda fácilmente. Aunque si analizamos el asunto, y sabido que entre políticos lo habitual es llamarse "Hitler" mutuamente, uno no sabe cómo la población no ha terminado por tener un caos con respecto a lo que fue Hitler o no. Porque lo mismo se llama "Hitler" a un dictador árabe que a un político de izquierdas o a uno de derechas. Pero esta vez parece que no han logrado engañar del todo a la población ya que circula una foto en la que se ve cenando a Kerry y al Assad en el año 2009. Bueno, no es nada nuevo. Gadafi fue jaleado por todo Occidente durante décadas hasta caer en desgracia. 
El 5 de Septiembre pasado murió Rochus Misch, conocido en los últimos años como "guardaespaldas de Hitler". Se podría destacar de Misch el hecho de haber sido fiel a la memoria de Hitler durante toda su vida. No acostumbraba a hablar mal de él y siempre dijo que fue "un buen jefe" o que "no era un monstruo". Su libro "Yo fui guardaespaldas de Hitler" tuvo bastante éxito. Ya hemos hablado de Misch en el blog en más de una ocasión. Siempre me sorprendió que se mintiera sobre su cargo, ya que no fue guardaespaldas propiamente dicho, sino más bien ordenanza y telefonista. Pero su aspecto más conocido fue el haber estado en el búnker en los últimos momentos de Hitler. 

24 de agosto de 2013

Japón

Bueno, ya estoy de vuelta. He estado 15 días en Japón. Y, la verdad, resulta agotador. Uno necesita otras vacaciones para recuperarse. Bueno, a pesar del off topic, creo que merece la pena hablar un poco del país. Además, los aficionados al Tercer Reich siempre encontramos algo interesante. Para empezar, resulta sorprendente la cantidad de svásticas que te puedes encontrar por todo el país. De primeras a un occidental le resulta chocante verlas en todos los lugares, incluso en los mapas del metro. Pero, como bien sabemos, la svástica es bastante más antigua que Hitler. En Japón es habitual verlas para marcar un templo. Os pongo algunas fotos para que os hagáis a la idea:





En fin, las hay por todas partes. En los occidentales siempre llaman la atención, y los turistas se suelen sentir un poco incómodos con su presencia. Pero para los japoneses son de lo más normal.






Lo primero que te llama la atención de Japón es la educación de sus habitantes. Son serviciales y amables hasta la exageración. La delincuencia no existe y tu puedes dejar sobre la mesa de un restaurante el teléfono o la cartera con total tranquilidad. Me llamó la atención que muchos jóvenes llevan la cartera en el bolsillo de atrás y perfectamente visible. Algo impensable en nuestra sociedad. También es habitual verles comprar con mucho dinero en metálico. Siempre que vas a pagar lo normal es depositar el dinero en una bandeja y el empleado no lo retira hasta que te ha dado el cambio. Es un placer estar en un país en donde sabes que no te van a robar. Tampoco aceptan propinas en ningún lugar, lo cual también te da mucha tranquilidad. 

Éste es el Templo Dorado, en Kioto. Es el que inspiró la famosa novela de Mishima. Lo perfectamente integrado que está con la naturaleza resulta asombroso. En Japón es habitual ver una combinación de lo natural, lo antiguo y lo más moderno. Incluso en ciudades como Tokio es muy normal ver a muchos japoneses vestir sus trajes tradicionales. Lo hacen muchos jóvenes. 

Y, por supuesto, estuve en Hiroshima. Precisamente se conmemoraba el 68 aniversario del lanzamiento de la bomba atómica. La ciudad está totalmente reconstruida y solo queda ese edificio, que mantienen simbólicamente. Justo al lado del edificio hay un museo conmemorativo. Uno se horroriza solo de andar por esas calles en donde sabes que hace no mucho hubo sufrimientos indescriptibles. Realmente sobrecogedor.
Así, con esa portada tan llamativa, encontré éste libro en una gran librería de Tokio. Es un libro sobre los inventos durante el Tercer Reich. Los japoneses leen mucho en el metro, la mayoría libros en papel, porque son muy baratos y ocupan muy poco. Éste libro no me costó más de 8 euros. Eso sí, todos los japoneses que leen en público, tapan la portada de sus libros. 
He estado pensando en que Japón es el triunfo del capitalismo. No he visto pobreza. Y, a pesar de que los japoneses trabajan muchísimo, se les ve perfectamente felices. Y es que el capitalismo solo es posible si sus habitantes tienen un grado de educación y comportamiento ejemplares. Los japoneses son ordenados como ellos solos. Respetan las filas y saben por donde caminar sin entorpecer a nadie. Son extremadamente higiénicos y se preocupan mucho de su imagen. Casi todos tienen los mejores modelos de ropa de marcas occidentales conocidas. Es difícil ver a un japones que no esté dispuesto a ayudarte. Siempre sonríen. Y todo eso a pesar de lo mucho que trabajan. Eso es algo impensable en nuestros países. En ese aspecto dan mucha envidia. Sin embargo yo a veces me he llegado a asfixiar al estar rodeado de millones de personas tan diferentes.Es una sensación muy extraña verte rodeado de gente completamente diferente a ti. A veces me resultaba mareante, sobre todo en las grandes ciudades como Tokio. La enormidad de sus edificios y la cantidad de gente activa te llegan a abrumar. 

Pues nada, bienvenidos a todos después de éste paréntesis vacacional. Espero que todos los hayáis pasado muy bien, y los que no hayan disfrutado de vacaciones también, por supuesto. Ah! y ser vegetariano y estar en Japón es algo complicado de llevar. Prácticamente solo comen pescado. Saludos a todos.