3 de diciembre de 2008

El Desencadenamiento de la guerra



- Esta palabrería eterna sobre la guerra no es más que una locura y vuelve locos a los pueblos. ¿Cuál es la pregunta? Sólo que necesitamos trigo y madera. Para el trigo preciso espacio en el Este, pera la madera sólo necesito na colonia, sólo una. Podemos vivir. Nuestras cosechas han sido en el año 1938 y en éste realmente muy buenas... Pero un día determinado el suelo se hallará exhausto y holgará como un cuerpo al que siempre se le han dado estimulantes. ¿Qué sucederá entonces? Yo no puedo aceptar, tranquilamente, que mi pueblo pase hambre. ¿No es mejor entonces dejar sobre el campo de batalla a dos millones de hombres que perder muchos más mediante el hambre? Nosotros sabemos qué significa morir de hambre...

- No poseo objetivos románticos. No tengo el menor deseo de dominar. Sobre todo, de Occidente no quiero nada, ni hoy ni mañana tampoco. Yo no deseo nada de las regiones fuertemente pobladas de este mundo. Aquí no busco nada, y de una vez para siempre: nada de nada. Todas esas ideas que le gente me imputa no son más que invenciones. Pero tengo que tener libertad de acción en el Este.

Hitler dirigiéndose al comisario de la Sociedad de Naciones de Danzig, Jacob Burckhardt.

Fuente: Hitler, una biografía de Joachim Fest

1 comentario:

  1. En otras palabras, habla del Lebensraum. ¿Cierto?

    También podemos deducir de esas palabras, que Hitler no quería conquistar el mundo, no quería tampoco exterminar a las demás razas humanas para que solo existiera la Aria. Cosas que la gente dice que él quería.

    Saludos.

    Hugo.

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