19 de febrero de 2009

Hitler glotón


Voy a tratar de recapacitar sobre el nuevo informe secreto de Hitler. Cada poco tiempo tenemos acceso a uno nuevo. Lo curioso de este es que ¡ha pasado 64 años olvidado en una estantería! Resulta muy sospechoso. Un documento de esas características no puede pasar desapercibido a nadie que lo tenga. Lo digo simplemente porque su poseedor siempre sabría que podría rentabilizarlo económicamente. ¿Por qué no lo hizo antes? Qué sospechoso...

El siguiente motivo de extrañeza es que el informe ¡no dice absolutamente nada que no se supiera! Cierto es que aun no lo hemos leído integro pero, por lo que ha publicado la prensa, es más de lo mismo. Parece ser que lo que más ha llamado la atención de nuestros periodistas es que Hitler se atiborraba de dulces y pasteles.  No es una novedad. También les llama la atención el que Hitler sufriera un desorden digestivo.


En más de una ocasión se le ha culpado a su vegetarianismo. La dieta vegetariana es precisamente la mejor contra el flato. Y Hitler lo sabía. Se ha exagerado y ridiculizado su ingesta de dulces. Por supuesto, no es ninguna novedad su gusto por los dulces. Se los preparaban siempre sus cocineras. Conocemos por sus secretarias también que cuando al Führer le gustaba mucho algún postre, hacía que se lo retiraran para no acabar el plato. También es cierto que esta ingesta de dulces fue aumentando conforme la guerra avanzaba. Hasta entonces Hitler siempre se controló en ese sentido. Yo entiendo que se pudiera deber a varios motivos:

1) a una respuesta a la extraña medicación del Dr. Morell
2) a obtener una forma rápida de placer ya que el Führer llevaba una vida prácticamente de privaciones y privado de placeres.
3) Muchos vegetarianos experimentan un gran placer con los dulces al tener que privarse de otros placeres culinarios provenientes de animales.

Su secretaria Christa Schroeder explicó:
- Me era imposible entender cómo alguien que continuaba predicando una vida de ascesis, podía atracarse así de dulces y pasteles. Nos explicaba que comía menos por la cena a fin de poder comer más reposterías. Mientras se entregaba así a su satisfacción preferida no hablaba de ello. Glotonamente engullía los pasteles, como si tuviera miedo de que alguien se los pudiera quitar. Como excusa, nos decía que nunca había podido comprender que una persona no apreciara los dulces.


Conozcamos un poco más los gustos culinarios de Hitler, también a través de Schroeder:
- El desayuno durante los primeros años se componía de un vaso de leche y de un poco de pan de régimen. Más adelante, no comía sino una manzana rayada y, al final, una especie de compota preparada según la fórmula de un médico suizo.


- Hitler, muy frugal, prefería sobre todo los platos únicos y tenía una marcada debilidad por las alubias. A continuación, venían los guisantes y las lentejas. No había ninguna diferencia entre lo que él comía y lo que se servía a los invitados, a excepción de que su comida no había estado en contacto con ninguna carne o grasa. Rechazaba incluso el caldo de carne. La carne le inspiraba literalmente horror. Estaba convencido de que su consumo apartaba de la vida natural al hombre. Cuando discutíamos sobre ese punto, nos citaba el ejemplo de los caballos y los elefantes, animales dotados de una gran fuerza, contrariamente a los perros, animales esencialmente carnívoros, que se agotan rápidamente al hacer un esfuerzo....
(Doce años junto a Hitler, Christa Schroeder)

Según Traudl Junge, otra de sus secretarias, los trastornos estomacales de Hitler se debían a su naturaleza nerviosa o imaginaria. Hitler tuvo varios cocineros dietéticos. Cuando Hitler estaba en Obersalzberg, una cocinera del sanatorio le preparaba su comida. Según Junge, Hitler tenía pasión por el aceite de linaza y le gustaba aderezar las patatas cocidas con ese aceite. Eva Braun también tenía problemas estomacales así que también comía platos con poca grasa.

Cabe decir también que si Hitler se hubiera atiborrado siempre de dulces como dicen, hubiera sido una persona obesa. Y Hitler sentía pánico a engordar. No le gustaba presentarse ante los alemanes con unos kilos de más. Y lo cierto es que siempre mantuvo un peso adecuado.



A mi entender, si Hitler padeció un "serio desorden digestivo", como se dice en el informe, se tuvo que deber forzosamente al ritmo de vida que llevó durante sus últimos años y añadido a los extraños medicamentos del Dr. Morell.

Sobre los malos modales de Hitler en la mesa,  cuesta entender que personas que le trataron a diario nunca comentaran nada al respecto y sea precisamente un militar que comió junto a él durante una veintena de veces quien se diera cuenta. Hitler trató durante su vida con personajes muy distinguidos. Durante su ascenso al poder siempre era invitado a comer junto a familias pertenecientes a la aristocracia y ya durante su mandato tuvo como invitados a personajes ilustres del mundo entero. Cuesta creer que nadie nos haya dejado testimonio de su mala educación. 64 años después, nos viene un informe secreto y nos lo revela. ¿Qué curioso no?

18 de febrero de 2009

Hitler era un maleducado en la mesa


























Con Hitler no hay día que no tengamos una noticia. ¿Por qué no ocurre otro tanto con Churchill?  Es una cuestión para los psicólogos.  Los medios de comunicación son una lacra, qué le vamos a hacer. Aceptemos que Hitler es el personaje favorito de la prensa de todos los tiempos. ¿Qué toca hoy? Pues que Hitler era un maleducado en la mesa, que se mordía las uñas y se tocaba el bigotito mientras comía. Aquí os dejo la noticia. Son siempre las mismas bobadas. Lo único que puedo decir es que para ser un informe secreto, vaya gilipollez que acaban de publicar.

17 de febrero de 2009

El lector Hitler



Ayer salió en El País un artículo por un libro que se acaba de editar sobre la biblioteca privada de Hitler. Hitler acumuló una biblioteca de unos 16.000 volúmenes. Desconozco si se publicará en España, aunque es muy probable, habida cuenta del eco que esa publicación ha tenido en nuestra prensa. El artículo del El País, escrito por Jacinto Antón es absolutamente grosero, indecente y escrito con muy mala uva. Además, al escribir sobre lo que leyó Hitler desde nuestra perspectiva, se pueden hacer chistes fáciles y otras mofas de muy mal gusto. Al final tengo la impresión de que quien queda a la altura del barro es el propio articulista .  Empecemos a criticar al crítico de turno. Comienza el articulo diciendo que Hitler quemaba libros, pero que también los leía. Afirmación vulgar donde las haya. Para empezar, Hitler no quemó ningún libro, fue su ministro Goebbels quien lo hizo. Y no olvidemos que los libros siempre, en todos los regímenes han tenido sus persecuciones. ¿Acaso no está prohibido Mi Lucha en muchos países, incluida Alemania? ¿Por qué se critica tanto la quema de libros por Goebbels y nos quedamos tan contentos con nuestras propias piras literarias?

Jacinto Antón continúa diciendo que Hitler era incapaz de tener relaciones profundas y sinceras de amor o amistad. Incluso se atreve a afirmar que lo que sentía por Eva Braun y por su perra Blondie eran "afectos envenenados y ¡CLARO! si no tenía cariño por Eva ni por su perra ¡cómo iba a tener cariño por los libros! ¡Cielo Santo! Jamás he leído nada tan pueril. No sabemos a ciencia cierta si Hitler sintió amor hacia Eva Braun. Existen muchos historiadores que lo están debatiendo. Pero de lo que no cabe ninguna duda es que el Führer sí tuvo cariño hacia su amante. Y  hacia su perra Blondie. Además: ¿Qué  tendrá que ver que no tengas cariño hacia tu amante y POR LO TANTO, no lo puedas tener hacia otras cosas? Según Jacinto Antón "el sello de TODOS los bibliófilos" es el cariño hacia los libros.  Hitler tenía semejante biblioteca porque la despreciaba. Qué descubrimiento tan fantástico ha hecho. Maravillado me ha dejado. Pensar que Hitler no pudo sentir cariño hacia nada es, sencillamente, estúpido. Hay escritores y pseudo historiadores que simplifican tanto al personaje solo porque le odian. Demuestran tan poco respeto hacia los lectores, tanto desprecio hacia ellos que, en este caso, sí que una buena quema de sus libros sería necesaria... igual igual que lo hizo Goebbels.



Hitler hacía con los libros lo mismo que con los países: los depredaba. Otra estupidez. Tan fácil es esa afirmación como aplicarla a otros aspectos de Hitler. Imaginaos que queréis escribir un libro sobre los gustos culinarios del Führer. Podéis aplicar la misma teoría absurda y decir que Hitler no comía sino que depredaba. Es algo tan simple. Continúa Jacinto diciendo que a Hitler la lectura le servía "para llevar agua al molino de sus ideas". ¡Y se queda tan ancho! Pero ¿a quién no? Seguro que este buen hombre lee para llevar agua al molino de las ideas de su vecino.

Pero bueno, aquí lo que cuenta a partir de ahora es demostrar que Hitler, a pesar de haber sido un gran lector y poseer una biblioteca que para si quisieran muchos no leyó nunca por placer. Pobrecito Adolf... me lo imagino sufriendo lo indecible con cada libro que leía. Precisamente son abundantes sus declaraciones sobre el gran placer que le producía la lectura. Pero claro, aquí los únicos grandes lectores deben de ser los que leen bestsellers baratos. ¿Y cómo arreglamos el que Hitler leyera a alguien aceptado y valorado en nuestros días? Muy sencillo señores: Hitler no lo leyó y punto. Como por ejemplo a Nietzsche o a Schopenhauer. Faltaría más. Si al articulista o historiador de turno le gusta mucho un autor, si coincide con el gusto de Hitler... pues lo solucionamos diciendo a los sufridos lectores que no, que tranquilos, que Hitler tenía toda su bibliografía pero que no los leyó.

Nuestro Jacinto se apoya en el biógrafo Kershaw, ese que escribió la biografía diciendo que odiaba a Hitler, quien dijo que dudaba de que Hitler "leyera lo que hay que leer". Vaya. Qué afirmación tan interesante. Lo que no entiendo es por qué no nos dan un listado de lo que hay que leer para no acabar siendo dictador de un país. Igual el futuro de la humanidad está en manos de este tipo de simplezas. Siguiente contradicción: Hitler no leía novelas. Lo curioso es que después nos dan detalle de bastantes novelas que sí leyó. Hay que tener valor. Estoy por decir que la mayoría de quienes leemos ensayo e historia no solemos leer novelas, más que nada por falta de tiempo. Es más, la mayoría de los escritores admiten no leer novelas. No se por qué se recrimina a Hitler que no leyera novelas, lo que es falso, por cierto, y no se le recrimina a los muchos que tampoco las leen.

El punto fuerte de los 16.000 volúmenes de Hitler es un manual de 1931 sobre gases venenosos. Desde luego aquí los historiadores y articulistas de pacotilla lo tienen tan fácil... No voy a hablar sobre un tema que he evito en este blog. Simplemente decir que Hitler padeció intoxicación por gases durante la Primera Guerra Mundial. Es perfectamente comprensible que entre sus libros figurara uno sobre los gases. Las calenturientas mentes de los historiadores harán el resto. Es lamentable. Decir también que Hitler prohibió el uso de gases durante la II Guerra Mundial.

Un tema tan interesante como este se ha convertido de nuevo en un show impresentable. Qué pena. La mala leche de los historiadores se cebará de nuevo sobre Hitler. Y sobre los lectores, claro. Sin pudor y con una falta de respeto que roza el delirio. Los historiadores no están dispuestos a admitir que Hitler fue un ser humano que leía, comía y defecaba como nosotros. 

16 de febrero de 2009

Valkiria



































He tomado unas fotos de la película Valikiria en donde aparece Hitler. Insisto en que la caracterización no puede ser más desafortunada. El personaje parece directamente una figura de cera. Se le nota tanto el maquillaje que da lástima verlo. Es increíble tratándose de una película que presume de haber caracterizado tan bien a los personajes. La expresión de Hitler también es falsa. Parece un enviado del diablo. Me recuerda a esos personajes malvados que salían en Mazinger Z. Hitler reía, hacia bromas y estar con él no era una experiencia tensa, como aparece en la película. Y menos en su casa del Berghof, en donde el Führer siempre estaba más relajado. Además, en la película la música escogida para las escenas en las que sale no puede resultar más tétrica. En definitiva... que nadie se atreve a pintar a Hitler como realmente era. Nadie quiere un escándalo, claro.

15 de febrero de 2009

¿Es Hitler el de la famosa foto?


Munich, 2 de Agosto de 1914. Según Ian Kershaw Hitler comentó que había estado en la plaza al día siguiente de la declaración de guerra a Rusia. Hoffmann, que fotografió el momento estuvo buscando sus fotografías y ampliándolas para encontrar a Hitler. Y lo encontró. Y así es como esta fotografía se hizo muy popular. Joachim Fest nos dice sin embargo que la foto se ha conservado "por casualidad". Según él se reconoce claramente su cara. Pero, ¿se trata realmente de Hitler? Podemos comparar un poco los retratos del joven Adolf de esa época:


El retrato es del propio Hitler. La segunda fotografía es durante la I Guerra Mundial. En la supuesta foto de Hitler observamos que ya tiene su característico bigote. Sin embargo posteriormente vemos que Hitler no llevaba el bigote recortado sino más al estilo de la época. Parece ser que Hitler se recortó el bigote al término de la I Guerra Mundial puesto que antes del conflicto no existen fotos con ese estilo. Por otra parte, la ampliación de la famosa foto tampoco nos aclara muy bien el estilo del bigote. ¿Es realmente Hitler?

11 de febrero de 2009

Hitler y Röhm




















Uno de los aspectos más curiosos e interesantes en la vida de Hitler se refiere a su relación con el jefe de las SA Röhm. Éste fue uno de los mejores amigos de Hitler, hasta el punto de que se tuteaban. A parte de Eva Braun y miembros de la propia familia de Hitler, no se conoce a nadie con el derecho de tutear a Hitler. La relación del Führer con Röhm pone de manifiesto hasta qué punto Hitler era leal a sus amistades hasta límites que ponían muy nerviosos a sus colaboradores. Hitler le apreciaba por los méritos y por haberle ayudado tanto a alcanzar el poder. Pero una vez en el poder, Röhm se convirtió en un estorbo. La propia SA seguía siendo una organización del Partido muy revolucionaria y no pocos de sus miembros se consideraban socialistas.

 El hecho de que Röhm fuera homosexual no importó a Hitler en absoluto en una época en la que la homosexualidad estaba penada. Hitler se enfrentó por ese motivo con la opinión pública y a la mayor parte de su Partido. Curiosamente fueron los socialdemócratas quienes atacaron a Röhm por su homosexualidad, aireándola públicamente. Es una ironía de la historia que fuera un partido "democrático"quien denunciara a alguien por su condición sexual y el propio Hitler le defendiera. Curiosamente Hitler quedó como una persona más tolerante que los demócratas. En aquella época la homosexualidad estaba muy mal vista y penada. Cierto es que los acontecimientos que siguieron con el nacionalsocialismo en el poder, hicieron mucho daño a los homosexuales. Se da la circunstancia de que Hitler también condenaba la homosexualidad, pero la toleraba en muchos de sus colaboradores.

 Era conocedor de la homosexualidad de muchos de sus colaboradores. Llama la atención esa dualidad terrible de Hitler. No olvidemos los sufrimientos que padecieron muchos homosexuales durante la Alemania de Hitler. Aunque tampoco hay que olvidar que por aquella época, los homosexuales eran perseguidos también en todos los países occidentales. La homosexualidad no fue lo que motivó el asesinato de Röhm. Conocemos el descontento de éste una vez alcanzado el poder. Röhm pretendía una revolución más radical en Alemania. Los mismos estamentos conservadores de Alemania, como el ejército y muchos jerarcas nazis, deseaban su eliminación. Solamente cuando Hitler se vio completamente acorralado por los acontecimientos, tuvo que intervenir. Fue lo que posteriormente se conoció como "La Noche de los Cuchillos Largos". En un principio Hitler no quiso asesinar a Röhm. Parece que hay indicios claros de que las SA planeaban derrocar al gobierno de Hitler. Finalmente Hitler acabó por convencerse. Tenemos unas declaraciones de Hitler:
- Ha sido muy duro para mi romper con unos camaradas que han luchado durante años por nuestra causa. Estas personas habrían acabado con todas las SA. Tenía que llegar el día en que parara todo esto. 

Hitler ofreció a su amigo la posibilidad de suicidarse pero Röhm se negó. Así que finalmente a Hitler no le quedó otra alternativa que ordenar que le fusilaran. En la famosa noche fueron fusiladas unas ochenta y dos personas. Hitler ordenó la concesión de pensiones a cargo del estado para los parientes próximos de las víctimas (David Irving, El Camino de la Guerra). 

10 de febrero de 2009

Hitler y la Guerra

A continuación pongo unas frases de Hitler sacadas del interesante libro "Hitler y sus Generales" en las que nos da una idea de lo que pensaba en una etapa tan crítica de la guerra como fueron los años 1943 y 1944. Vemos que Hitler no deseaba matar de hambre a los prisioneros rusos, sino que deseaba almentarlos bien para que produjeran. Desde luego Hitler podía ser cruel, pero no era tan gilipollas como para querer matar de hambre a quienes le servían para la industria de la guerra. Como vemos en sus frases, Hitler estaba incluso dispuesto a reducir el tan querido "Espacio Vital" y que también daba órdenes de retirada de sus ejércitos. Muchos historiadores y biógrafos dicen que Hitler jamás autorizaba una retirada. No es cierto. También podemos ver a un Hitler muy preocupado por su salud. Ciertamente se consideraba imprescindible para el desarrollo de la guerra y su salud le preocupaba mucho. En alguna frase, hace referencia a las consecuencias del atentado del 20 de Julio de 1944. También, como se observa en las últimas frases, Hitler estaba convencido de que los aliados iban a tener problemas políticos tarde o temprado. No se equivocó... pero fue demasiado tarde para él. Creo que es muy importante estudiar todo lo que dijo Hitler porque nos encontramos con frases y pensamientos del Führer que nada tienen que ver con lo que nos dicen sus biógrafos.
- Yo he sido siempre del parecer de que existen muy pocas personas que, en tiempos de crisis fulminantes, conserven la cabeza siempre clara y no se entreguen a fantasmas de una y otra clase. Una buena parte de las personas que viven una situación de peligro deja de ver las cosas como realmente son.
(Hitler y sus generales, 1943)
- No necesito para nada un ejército ruso al que deba incorporar un número ingente de controladores alemanes. Pero si obtengo trabajadores rusos, me resulta de mucha más utilidad , porque eso me permite tanto liberar a los alemanes como readaptar a los rusos… aunque esta claro que deberemos darles alimentos de primera si les confiamos trabajos de primera.
(Hitler y sus generales, 1943)



- Podría ocurrir, incluso, que tuviéramos que avenirnos a otra reducción sustancial del espacio vital de Alemania… Al decir esto, asumo que implica perderlo. Quizá tendríamos que batirnos en retirada ya mismo.
(Hitler y sus generales, Entrevista del Führer con Jodl el 31 de Julio de 1944)
- De veras que ansiaba pasar aquí, al oeste; pero ahora no puedo, ni con la mejor voluntad. Durante los próximos ocho días –si no más- no podré subirme a un solo avión, por culpa de mis oídos. No esta claro que el segundo se cure en ese tiempo; pero si uno se curara del todo, ya no le daría más importancia, me arriesgaría. Pero si ahora me subo a un avión, con el estruendo y la diferencia de presión, el resultado podría ser catastrófico. ¿Y qué ocurriría si de repente me coge una otitis? ¡Tendrían que tratarme! Habrá peligro de infección en tanto en cuanto la herida siga abierta. Y tampoco puedo decir que haya pasado sin afectarme la cabeza.

- Naturalmente me aguanto de pie, e incluso puedo hablar durante un rato; pero luego, de repente, me tengo que volver a sentar. Hoy no me atrevería a hablar delante de diez mil personas. Un discurso como el que pronuncié aún hace poco en el Obersalzberg, hoy no me atrevería a pronunciarlo, porque es posible que de repente sintiera un mareo y me derrumbara. Un momento como ese puede darse también mientras estoy caminando, de forma que tenga que recobrar la compostura para no dar un paso en falso. Pero, desde luego, si falla todo lo demás haré cualquier cosa; entonces no me preocuparé más, montaré en un avión monomotor y me pondré en el blanco de todos los disparos hasta llegar al frente, de modo que esté allí bien pronto. Eso no me preocupa en absoluto. Pero, por supuesto, lo mejor sería que ya me hubiera recuperado del todo.


- Así que, pese a mi actual estado de salud, estoy trabajando lo mismo que nuestros caballeros en sus agotadoras oficinas de París, etc. pero si no es imprescindible, prefiero mantenerme en este límite, no sea que termine por provocar un colapso; tampoco es necesario llegar hasta ahí. Pero por otra parte, es algo sorprendente, porque este golpe casi ha hecho desparecer mi neuropatía. Todavía siento algún temblequeo en la pierna izquierda, cuando las reuniones duran demasiado; pero anteriormente, esta pierna solía temblarme en la cama misma. Ahora, de repente, con el golpe ha desaparecido casi por completo; aunque con eso no quiero decir que me parezca el remedio más adecuado.
(Hitler y sus generales, Entrevista del Führer con Jodl el 31 de Julio de 1944)


- El feldmariscal Rommel es un gran líder, muy activo en los momentos victoriosos, pero es un pesimista extremo en cuanto asoma una dificultad, por menor que sea.

- Rommel, en determinadas circunstancias, me parece un jefe extraordinariamente audaz y además muy diestro.
(Hitler y sus generales, 31 de agosto de 1944)
- creo que a lo largo de mi vida he demostrado de un modo suficientemente palmario que soy capaz de conseguir éxitos políticos. No hace falta que explique que yo nunca dejaría escapar una oportunidad como esa. Pero, por supuesto, es infantil e ingenuo esperar que una época de graves derrotas militares sea el momento político más conveniente para tener esperanza de lograr algo. Incluso en el año de 1940, después de la campaña francesa, les tendí la mano a los británicos, aun renunciando a todo. .. pero llegarán momentos en los que las tensiones entre los diversos aliados crecerán tanto que surgirá la ruptura, a pesar de todo.


- Porque todo el mundo se puede imaginar que esta guerra no me resulta nada agradable. Hace ya cinco años que estoy aislado del mundo exterior; no he pisado un teatro, no he escuchado un concierto, no he vuelto a ver una película. Vivo exclusivamente para una única tarea: la de dirigir esta batalla, porque se que la guerra no se podrá ganar si no hay detrás una naturaleza fuertemente voluntariosa.
(Hitler y sus generales 31 de agosto de 1944)

8 de febrero de 2009

Hitler y Stalin


Trato el tema de las relaciones entre Hitler y Stalin. No es fácil, desde luego, tratándose de dos encarnizados enemigos. Si tenemos en cuenta que los orígenes del nacionalsocialismo se basan en una oposición clara al bolchevismo y que uno de los puntos fundamentales de la ideología nacionalsocialista es la conquista de territorios del Este para los colonos alemanes llegamos a la conclusión de que el choque entre los dos dictadores era inevitable. Dos personalidades tan inteligentes como Hitler y Stalin debían saberlo. Ocurre que la política previa a la IIGM resulta a veces tan complicada de entender que el pacto entre los dos dictadores hace correr ríos de tinta. Como la IIGM y Hitler se nos ha explicado de forma cada vez más ininteligible por la gran cantidad de suposiciones y nuevas teorías a mi me gusta buscar explicaciones sencillas a los hechos. 

Que Hitler y Stalin se admiraban mutuamente es un hecho constatado. En las Conversaciones de Hitler abundan los halagos:

- Stalin es una de las personalidades más extraordinarias de la historia mundial.

- Poseo un libro consagrado a Stalin. Hay que reconocer que es una personalidad extraordinaria, un verdadero dictador. 

Hitler siguió admirando a Stalin, más cuando al final de la guerra se lamentó de no haber sido tan duro como lo fue Stalin con sus militares. Esto se constató especialmente tras el atentado del 20 de Julio. Por otra parte la obsesión de Stalin hacia Hitler es evidente. Cuando conquistó Berlín su mayor anhelo era capturar a Hitler vivo. Al no conseguirlo su obsesión fue manifestar su desconfianza sobre su muerte o capturar su cadaver. Ya escribí sobre ello anteriormente.

Hitler le dijo a Hoffmann, su fotógrafo, antes de enviarlo a Moscú en agosto de 1939:

- Le pido a usted que me traiga una opinión objetiva sobre Stalin y los que le rodean. Me interesan las cosas que pasan con frecuencia inadvertidas, que otros encuentran insignificantes, pero que muchas veces proyectan luz sobre un hombre, una luz más clara que las de los funcionarios del Ministerio con sus inconformes inconformistas y estúpidos. De modo que a Moscú, Hoffmann, y abra bien los ojos. 

Cuando Hoffmann regresó de Moscú, Hitler le bombardeó a preguntas sobre Stalin: ¿Cuál es su impresión? ¿Qué piensa usted de su salud? ¿Fuma tanto?...

El pacto que firmaron ambos dirigentes resulta increíble. Pero no debemos olvidar que los aliados también firmaron un pacto con Stalin tras el ataque alemán de Junio de 1941. Tan chocante fue el pacto de Hitler como el de Churchill o Roosevelt, quienes odiaban el comunismo. Churchill se excusó diciendo que se aliaría con el mismísimo diablo. ¿Hicieron eso Hitler y Stalin? ¿se aliaron ambos con el diablo? Evidentemente lo hicieron para ganar tiempo. No debemos olvidar las ideologías de ambos dictadores. Hitler no solo quería expandirse hacia el Este sino exterminar el bolchevismo. Y tampoco debemos olvidar que el fin de bolchevismo tenía sus miras a una revolución a escala mundial que fue, por cierto, el origen de las futuras guerras tras el fin de la contienda mundial. Por lo tanto, el enfrentamiento era inevitable.

He buscado en boca de Hitler sus opiniones al respecto:

- La evolución de nuestro conflicto co Rusia demuestra que un jefe de Estado debe saber asumir responsabilidades y comprometerse a fondo cuando una guerra le parece inevitable. En una carta que le encontramos encima al hijo de Stalin, escrita por un amigo suyo, figuraba textualmente la siguiente frase "Deseo ver una vez más a mi Anuschka antes del paseo por Berlín" Si, conforme con su proyecto, a los rusos les hubiera sido posible adelantarse a nuestra acción, es probable que nada hubiera podido detener a sus tropas blindadas ya que la tupida red de carreteras de la Europa central no hubiera hecho más que favorecer su avance. 

- Los rusos hubieran barrido Polonia, y  Alemania, con un ejercito de cien mil hombres, hubiese corrido la misma suerte antes de que nadie se diese cuenta de nada. En París de todas formas hubiesen izado la bandera roja. Europa se ha librado de todo ello, por puro milagro, con un ojo o la funerala. 

A su fotógrafo y amigo Hoffmann le dijo:

- Las circunstancias me han arrastrado a dar el primer paso hacia lo que yo llamo una guerra preventiva. No, déjeme, esto debe ser explicado claramente al pueblo alemán. Era necesario que asestase yo el primer golpe, para impedir que los rusos lo diesen antes. Los otros (los ingleses) no tienen el menor deseo de buscar la paz. He esperado, bien lo sabe Dios, tanto como era posible. Pero hoy, no tenía elección: debía correr el riesgo de una guerra en dos frentes. Ahora bien, fíjese; necesitamos gasolina para nuestra aviación y para nuestro ejército: el ataque a los terrenos petrolíferos en Rusia debe tener éxito a todo precio.

Finalmente le dijo Hitler a su fotógrafo:

- No podía obrar yo de otro modo.

Más opiniones de Hitler en sus Conversaciones:

- Estoy tan poco inquieto en lo relativo a la lucha en el Este,  porque todo lo que allí ocurre se desenvuelve exactamente dentro del marco que me ha parecido siempre deseable.  Son muchos los que pensaban, después de la guerra mundial,  que debíamos mirar hacia las riquezas mineras del Oeste, hacia las materias primas coloniales. Yo he considerado  siempre la posesión del suelo del Este como indispensable para nosotros, y no tengo ninguna razón  para modificar mi punto de vista. (28 de Julio de 1941)

- Nuestro pacto con Rusia no implicó nunca que tuvieramos que adoptar una actitud diferente en consideración al peligro interior. Tomados por sí mismos, nuestros comunistas me son mil veces más simpáticos.  Eran naturalezas robustas. Es una pena que no se quedaran más tiempo en Rusia. Hubieran vuelto completamente curados. 


6 de febrero de 2009

El Ascenso de Hitler

He preparado un vídeo con imágenes de Hitler durante su ascenso al poder. Hay imágenes realmente interesantes, como las primeras películas que se conocen de él, con tan solo 30 años, excursiones en coche por el campo, las tropas de asalto, Hitler viendo unos fuegos artificiales y finalmente los fastos de su subida al poder el 30 de Enero de 1933. 

4 de febrero de 2009

La Traición de Himmler y el fusilamiento de Fegelin


He observado que con la conocida traición del fiel Himmler también existen muchas diferencias, sobre todo en lo referente a la detención y muerte del enlace y cuñado de Hitler, Fegelin. Vamos pues a repasar las siguientes versiones:

La primera conocida es la de Hugh Trevor-Roper en su conocido y desacreditado "Los últimos días de Hitler". Nos dice que en la noche del 28 al 29 de Abril Hitler despojó a Himmler de todos sus pretendidos derechos a la sucesión, escribió su testamento y se casó con Eva Braun. Dice Trevor-Roper que lo primero que hizo Hitler fue ir en busca de Fegelin. Todos conocemos las imágenes de un Hitler histérico que grita "¡Fegelin, Fegelin, Fegelin!" en la película El Hundimiento.  Bien, Trevor sigue equivocándose diciendo que Fegelin fue interrogado por el jefe de la Gestapo, Müller y que admitió que tenía conocimiento de las entrevistas de Himmler con el conde Bernardotte. Trevor-Roper opina que Hitler estaba deseoso de venganza por la traición del Reichsführer y que el fusilamiento de Fegelin se debió solo a eso. Según Trevor, Hitler se sintió aliviado por el derramamiento de sangre. 

Joachim Fest en su biografía de Hitler nos dice que durante la noche del 28 al 29 de abril Hitler fue interrumpido por su criado Heinz Linge y le dio la noticia de la defección de Himmler. La conmoción que sufrió Hitler fue mucho más violenta que todas "las alternativas sentimentales de las últimas semanas" (¿?). "Fue el golpe más fuerte para Hitler que pueda imaginarse".  También Fest nos habla de la necesidad de venganza de Hitler y de la orden de detener a Fegelin. Después Hitler se casó con Eva Braun. En la biografía Fest no dice nada sobre el fusilamiento de Fegelin. Sin embargo en su libro El Hundimiento Fest da más datos sobre Fegelin. Según este libro fueron Bormann y Otto Gunsche quienes convencieron al Führer de hacer un consejo de guerra contra Fegelin. Eva Braun rogó a Hitler que perdonara la vida de su cuñado a lo que este se negó. También Fest dice que Fegelin fue interrogado por Muller. Durante el interrogatorio se conoció la noticia de la traición de Himmler (¿?) y en ese momento decidió el fusilamiento de Fegelin. 

Pasemos a la obra "La Guerra de Hitler" de David Irving. Durante la última semana Hitler apenas había visto a Fegelin. Pero el 28 de Abril los colaboradores de Hitler comenzaron a recibir llamadas telefónicas de Fegelin. Hitler sospechaba que Fegelin estaba emboscado y comentó con Greim la posibilidad de que el Reichsführer SS tolerase esa conducta. A última hora de la tarde Bormann comentó a Hitler la noticia que la radio aliada había dado sobre la deserción de Himmler. Entonces se efectuó un registro de los documentos de Fegelin y se encontraron documentos relacionados con la traición de Himmler así como dos cinturones con soberanos de oro y otras monedas enemigas.  Después Fegelin fue detenido y llevado al búnker. Hitler ordenó a Bormann que fuera incorporado a la lucha en defensa del centro de Berlín. Pero Bormann y Guünsche (el ayudante de Hitler) le convencieron de que si hacía eso Fegelin podría huir "por lo que el Führer ordenó que fuera sumarísimamente juzgado y ejecutado". 

Ian Kershaw, con su habitual falta de respeto a la hora de escribir sobre Hitler, dice que este "aulló" cuando conoció la noticia de la traición de Himmler. Es habitual en Kershaw poner sonidos de animales en la boca de Hitler (algo que a mi personalmente me molesta mucho pues toda su seriedad como historiador se va al garete). Kershaw dice que Hitler mandó llevarle a Fegelin y que le sometió "a un temible ataque verbal", dando a entender que Hitler personalmente interrogó al enlace de Himmler. Esto yo no lo he leído en ningún otro libro así que no le doy ningún crédito. Según Kershaw (sin duda el historiador con menos respeto a su biografiado de todos) dice que Hitler tenía "sospechas paranoicas". Entonces Fegelin fue condenado a muerte por un consejo de guerra.  "Para Hitler fue lo más parecido a una venganza contra el Reichsführer-SS", dice Kershaw.  Y ahí acaba su investigación, para mi absolutamente incompleta y falta de rigor histórico por todos los comentarios personales que hace. 

Sin embargo a mi me gusta ir directamente a las fuentes principales, es decir, a los testigos directos.  Los ayudantes de Hitler, Otto  Günsche y Heinz Linge nos van a dar pistas sobre el caso. La orden de Hitler fue que Fegelin fuera llevado al frente como condena. Günsche se quedó "estupefacto" por lo blanda de la condena. Cuando Günsche fue a ver al Führer para hablar del asunto, se encontró a Eva Braun llorando con fuerza mientras Hitler trataba de consolarla. No olvidemos que Fegelin estaba casado con su hermana. Günsche le explicó a Hitler que Fegelin trataría de huir entonces (en esto coinciden algunas versiones). Entonces la decisión de Hitler fue:

- ¡Que se degrade a Fegelin y que sea entregado a un tribunal! Lo presidirá Mohnke. 

Fue entonces Mohnke quien condenó a Fegelin a muerte y no Hitler. Es habitual leer que la muerte de Fegelin se debió a un deseo de venganza de Hitler, que lo mató por sus ansias de ver sangre. Nuevamente encontramos muchas contradicciones de un hecho histórico. Sin embargo no cabe duda de que Hitler no quiso matar a su cuñado puesto que su idea era enviarlo al frente. Finalmente, la condena a muerte de Fegelin no la dictó Hitler, sino Mohnke. 

1 de febrero de 2009

Interrogatorio a Speer sobre Hitler



Extractos del Informe del ministro Speer a sus interrogadores en Nüremberg:

- Sus conocimientos técnicos y su memoria para los números siempre causaban gran impresión, ya que estas cualidades rebasaban la comprensión de la gente. Sin embargo, siempre que se hablaba de asuntos técnicos, dejaba que hablasen primero los expertos y luego daba su opinión.

- No solía vociferar ni perder la compostura.

- Tuvo hasta el final un absoluto dominio de sí.

- Su círculo admiraba aquella capacidad suya para dominarse.

- Le gustaba en particular, de vez en cuando, hacer viajes en coche de dos o tres días de duración.

- En El Obersalzberg dedicaba más tiempo a cuestiones artísticas, a la arquitectura, y veía muchas películas. Dado que veía dos diarias, muchas acabó viéndolas dos y tres veces.

- Cuesta encontrar otro individuo que resistiera una tensión comparable durante tantos años y que, además, tuviera un médico que probara en él productos farmacológicos de última hora para conservar su capacidad de trabajar y, al mismo tiempo, someterlo a un experimento médico único en su especie.

- Si algo patológico hubo en sus ideas de los últimos años fue esta fe inquebrantable en su buena suerte. Creo que fue un caso de autosugestión.

- Quería ser un político, pero sus métodos de trabajo y sus características eran los de un artista y no los de un político, ymenos aún los de un jefe militar.

- Se expresaba con frecuencia y claridad contra la política, y más aun contra los temas militares. No ocultaba su intención de abandonar los asuntos de Estado, después de la guerra, y construir en Linz una casa grande para pasar en ella el resto de su vida.

- En su opinión sólo había tres profesiones que valieran la pena: arquitecto, militar o campesino, pero político, jamás.

- En su opinión, la grandeza de una época no se medía sólo por sus conquistas políticas. Éstas debían ir acompañadas de conquistas culturales.

- París influyó mucho en sus planes. Conocía bien la ciudad por ilustraciones y libros de arquitectura y cuando fue en 1940 fue asombroso lo bien que sabía orientarse.

- En consecuencia, no daba órdenes y sólo hacía sugerencias (en relación a los artistas)

- A diferencia de Göring y muchos otros, lo hacía por el pueblo. Tenía intención de fundar museos. Las colecciones privadas de de Göring y otros le irritaban porque eran de mucho valor y no tenían derecho a impedir que el público las viera.

- Censuraba los deportes de caballeros que practicaban sus colegas importantes como la caza y las carreras de caballos.

- En cualquier caso, solía repetir, recalcando las palabras, que sus generales habían perdido los nervios y la cabeza, y que sólo gracias a su tenacidad personal no había sido mayor la catástrofe. Creo que en este caso no se equivocaba del todo.

- Hitler fue uno de esos fenómenos históricos inexplicables de la naturaleza que se dan en la humanidad en contadísimas ocasiones.

Fuente: "Interrogatorios. El Tercer Reich en el banquillo" Richard Overy

31 de enero de 2009

Valkiria


Ayer estuve viendo Valkiria. Reconozco que fui con tantos prejuicios que al final no me defraudó tanto como esperaba. Antes de hablar
sobre el papel de Hitler, decir que la película está muy bien producida, como cabía esperar. Resultan realmente asombrosas las localizaciones y lo bien que están conseguidas, a la par que el vestuario. Todo esta cuidado al detalle, hasta las carpetas que se ven en las oficinas. El problema que le veo a la película es que quizá al público no iniciado le pueda resultar algo larga y pesada. No olvidemos que esta película arrastra a las masas por la sola presencia de Tom Cruise. De hecho, me incomodó bastante tener que soportar a grupitos de adolescentes hablando, riendo y comiendo pipas sin parar. Lo digo porque ese público que ve películas de Tom Cruise no es el público que vio El Hundimiento. Precisamente Valkiria me parece que va muy bien en un pack junto a El Hundimiento. En Valkiria aparecen actores precisamente de El Hundimiento. Incluso tuve la impresión (corregidme si no es así) de que aparece muy brevemente la actriz que encarna a Eva Braun en El Hundimiento durante una escena en el Berghof.

Bien, pasamos al personaje que nos interesa, Adolf Hitler. Le da vida el actor David Bamber ( a la izquierda), que es un actor bastante más joven que Bruno Ganz. No sale mucho en la película, aunque lógicamente su figura es determinante. En general he de decir que vuelve a ser una pésima interpretación del Führer. En la película observamos a un Hitler, como siempre, terriblemente serio, casi diabólico. Incluso en la escena en la que más sale, durante una estancia en el Berghof, aparece Hitler tremendamente serio, rodeado de colaboradores como Göring, Himmler, Speer o Goebbels. Esa escena esta rodeada de un halo casi de terror, acrecentada con una música muy tétrica. Ni siquiera ahi, en donde Hitler acudía para descansar y estar en un ambiente relajado, podemos ver sonreír al Führer y vemos a un Hitler muy serio casi rozando el ridículo. Los únicos que ríen son sus colaboradores.

En general hay escenas que me parecen sorprendentes. Los viajes en avión en concreto me resultaron muy efectivas. Precisamente en uno de esos viajes vemos descender a Hitler. El estruendo del avión y la espera que hacen los militares a su llegada es asombrosa.

En definitiva, tenemos una superproducción para el lucimiento de Tom Cruise que no aporta nada en cuanto al tratamiento de Adolf Hitler. Continua con el empeño de diabolizar su figura. Sin embargo, si te gusta ver películas con svasticas y nazis pasarás un rato entretenido. Si queréis ver imágenes, comentarios y trailers de la película os recomiendo la pagina de World War II Freak de Víctor Baldobí

28 de enero de 2009

David Solar


La revista del historiador David Solar, La Aventura de la Historia, dedica un especial a la Segunda Guerra Mundial con el poco original título "Como nunca se la habían contado". El número está dedicado a Adolf Hitler. Bien, como es de esperar no aporta nada nuevo. La II GM es la única guerra que se celebra cada cierto tiempo de forma pomposa. Siempre he recordado celebraciones. Siempre hay alguna excusa válida: el 50 Aniversario, el 60, el 65... ahora el 70...  y así de forma infinita, supongo. Yo no conozco guerra más conmemorada. ¿Por qué se celebra tanto esa guerra y no la I Guerra Mundial? Supongo que porque resulta más atractiva precisamente por Hitler y los nazis. Y porque fue la guerra que configuró en cierta forma el mundo en que vivimos. En todo caso, al final se ha convertido en una guerra tan comercial que resulta aún un negocio muy rentable. 

Bien, el prólogo de la revista lo titula David Solar "Hitler quería la guerra". Pero ¿fue realmente así? La idea de un Hitler revanchista por la derrota de la IGM hace tiempo que esta más que desmontada.  Hitler, no es que deseara la guerra, es que la necesitaba para cumplir sus principios, que es completamente diferente. Hitler nunca habló de hacer la guerra con Occidente.  Es más que sabido que sus planes expansionistas fueron dirigidos siempre hacia el Este, como finalmente ocurrió. Pero para David Solar Hitler soñaba con la guerra desde la Paz de Versalles. ¿Para qué quería una guerra revanchista Hitler en 1939 si ya hacía años que había hecho pedazos el famoso Tratado de Versalles? Es bien sabido que Hitler en 1939 no deseaba la guerra. No por lo menos como sucedió. Sí le doy la razón a Solar en que Hitler "tentó la suerte desde la remilitarización de Renania" Efectivamente a partir de entonces su política exterior consistió en golpes de suerte que le salieron muy bien. Solar dice que Hitler tenía pensado el ataque a Polonia desde siempre. Desde esta perspectiva David Solar anuncia en su revista que irá contando la guerra en 12 entregas durante los próximos 12 meses. 

El próximo artículo de la revista lleva un título a todas luces simple y vulgar: "Hitler El Monstruo". El error de Solar consiste en considerar que Hitler tenía dos caras. Por un lado tenemos al monstruo y por el otro al ser humano amable con sus secretarias y amante de los niños a quienes recibía en su residencia. Solar insiste en que esa doble personalidad existió hasta el fin de la vida del Führer cuando recibió a un grupito de adolescentes de las Juventudes Hitlerianas.  Estoy convencido de que el Hitler humano fue real. Se ha escrito hasta la saciedad que los encuentros de Hitler con niños o que su lado más humano estaba siempre destinado a la propaganda. Esto es una falsedad. Hitler era así: amaba la música, el arte, los animales, la vida sencilla... pretender lo contrario es ponerse una venda en los ojos. Nunca he pretendido defenderle en absoluto de los crímenes de guerra.  Pero tratarle como al mayor monstruo de la historia y pretender que el lado humano de Hitler era falso es, sencillamente, mentir. 

David Solar, en sus infinitas ganas de difamar a Hitler, pone en duda el valor de éste en la I Guerra Mundial  y deja caer en forma de pregunta (sin respuesta, por cierto, como es habitual) que su hoja militar fue mejorada por los nazis. Precisamente no existe duda al respecto sobre el valor de Hitler, no solo durante la I Guerra Mundial sino a lo largo de toda su vida. Lo dicen la mayor parte de sus biógrafos. Hitler recibió en la IGM la Cruz de Hierro de Primera Clase, que como se sabe fue una condecoración de muy difícil consecución. En aquella época precisamente Hitler era un gran desconocido como para tener influencia para recibirla. 

Nos dice también Solar que Hitler poseía una cultura "primaria". Vamos que no se entiende cómo una persona con una cultura primaria devorara libros y más libros (su biblioteca personal contenía miles de volúmenes) y fuera capaz de recordarlos perfectamente y dar hasta los más mínimos detalles de muy diversos aspectos de la vida. 

Al final del artículo David Solar vuelve a poner en boca de Hitler una frase que yo no encuentro por ningún lado: "Que se hunda Alemania porque no es digna de mi". ¿De dónde la ha sacado y, sobre todo, en qué contexto fue pronunciada? Yo estoy más que harto de leer frases que se atribuyen a Hitler y no encontrar por ningún lado la fuente fiable. 

El siguiente artículo que publica Solar en la revista lleva también su característico título "Hitler quiso la guerra". En David Solar tenemos al historiador patrio que escribe sobre Hitler de la manera más manida y facilona, al estilo de los historiadores que surgieron tras la II Guerra Mundial. Escribe a base de clichés y estereotipos. Al punto es esto cierto que incluso se atreve aún hoy afirmar que el incendio del Reichstag fue provocado por los nazis o que ese suceso no esta bien aclarado, algo que ningún historiador serio pone ya en duda. Así que si pretende enseñar la II Guerra Mundial a lo largo de un año con esas premisas... que Dios nos coja confesados. 

25 de enero de 2009

Hitler y la Astrología























Con ocasión del lanzamiento de la Biblioteca Osprey de la II Guerra Mundial el diario El Correo publica un artículo titulado "El tiempo del Hierro" escrito por Manuel Lucena Giraldo. Entre otros interrogantes que parece que la citada biblioteca va a responder (no es así, por cierto) el escritor pregunta: 

"¿Qué podía pensar un mariscal del Reich como Rommel, cuando los delirios de Hitler dictados por sus astrólogos le obligaban a desarrollar una costosa ofensiva en hombres y recursos que sabía condenada de antemano al fracaso?" 

En esta pregunta observamos un respeto absoluto hacia la figura de Rommel y un desprecio total hacia la de Hitler. Bien, esta es la línea oficial que se sigue con Hitler desde su muerte. Lo normal es que se publiquen aspectos sobre Hitler que siempre son mentiras, tópicos y sin contrastar en absoluto. Los que lo escriben saben que nadie les va a molestar. 

Esta vez el bulo trata sobre la astrología y Hitler. Y yo me pregunto: ¿cómo es posible que Hitler perdiera tanto tiempo en reuniones tan largas con su Estado Mayor si confiaba únicamente en sus astrólogos? ¿Cómo es posible que pudiera conducir una guerra durante 6 años solo con los dictados de sus astrólogos? En definitiva, ¿cómo es posible que una persona que confía en los astrólogos pierda tanto el tiempo con reuniones diarias de varias horas? La respuesta es que Hitler no era tan absurdo y tonto como para dejar la guerra en manos de charlatanes astrólogos. 

Si bien es cierto que existe un lado esotérico del nazismo, en donde las SS tienen su máximo exponente, no es menos cierto que Hitler no creía en absoluto en las predicciones de los horóscopos. Reconozco que no he estudiado en profundidad el esoterismo en la SS y no se cuánto hay de mito y de verdad en ello. Pero si sabemos por boca del mismo Hitler que él no creía en absoluto en esas cosas:

- Tampoco hay que dejar de tener en cuenta la influencia de los horóscopos, ese cuento en el cual tanta gente, particularmente los anglosajones, cree a pies juntillas. ¡Hay que ver el daño que causó al Estado Mayor general británico que un astrólogo inglés muy conocido publicase un horóscopo anunciando la victoria final de Alemania! Fue preciso, para calmar la inquietud así suscitada, que los periódicos desenterrasen todos los horóscopos de aquel astrólogo que se habían revelado erróneos, y que los publicasen. Para enjuiciar todo cuando atañe a la superstición, hay que partir de la base de que basta con que un pronóstico sea confirmado casualmente por los acontecimientos, para que el ser crédulo retenga esta única coincidencia, olvidando los cien otros ejemplos en que una predicción no se ha cumplido. La predicción realizada se convierte en artículo de fe y su recuerdo se transmite de generación en generación.

23 de enero de 2009

El Mito del origen judío de Hitler




















Maria Anna Schicklgruber fue la abuela paterna de Hitler. El 7 de Junio de 1837 dio a luz a Alois, padre de Adolf Hitler. Se mantiene en duda quién fue el padre de Alois, citándose a dos posibles padres y a un tercero, que podría haber sido judío y en cuya casa podría haber prestado servicios como criada la abuela de Adolf Hitler. Hans Frank, el abogado de Hitler y posterior gobernador de Polonia, lo testificó así en Nuremberg. Investigaciones posteriores acabaron por invalidar esas teorías y ya no existe ningún biógrafo "serio" de Hitler que asegure que tuvo un antepasado judío.

El mito del origen judío de Hitler se extendió mucho después de la guerra. Ian Kershaw dice que toda esa historia "carece de credibilidad". Kershaw tiene razón cuando asegura que no hay que dar credibilidad a las memorias de Hans Frank porque fueron escritas "mientras estaba esperando al verdugo y pasando claramente por una crisis psicológica".

Sin embargo existen biografías de poca monta, generalmente ediciones baratas que van acompañadas en coleccionables, se regalan en diarios etcétera, en donde el origen judío de Hitler se sigue tomando en serio. Por ejemplo, hace poco compré por muy poco dinero el libro "Adolf Hitler, una vida en imágenes" escrito por María J. Martínez.  A pesar de que los grandes biógrafos ya han abandonado el mito del origen judío de Hitler, asegura que "existe una enorme controversia en cuanto al origen judío de Hitler, no se sabe muy bien si por su carácter de hijo ilegítimo o su posible ascendencia judía".

En muchos estudios sobre Hitler se asegura que el origen del antisemitismo de Hitler se debió precisamente a su ascendencia judía. Tampoco creo que la comunidad judía acepte tener entre los suyos al "mayor monstruo de la humanidad", como ha sido descrito Hitler. Así que con el tiempo esta teoría se está desvaneciendo. 

22 de enero de 2009

Tráiler en español de Valkiria

Ante el inminente estreno de Valkiria, el 30 de Enero (fecha del aniversario de la subida al poder de Hitler) pongo el tráiler en español de la película. Por lo poco que veo de Hitler en el tráiler puedo decir que me espanta nuevamente la caracterización. Estos días estoy viendo las entrevistas que han hecho a Tom Cruise y dice que le hubiera gustado matar a Hitler. Muy original el chico. Estoy convencido de que, de haber vivido en aquella época, no solo no lo hubiera matado sino que probablemente sería un fiel seguidor. De hipócritas esta el mundo lleno. En fin, aquí tenéis el tráiler:

20 de enero de 2009

Hitler y los perros

Hitler en compañía de diferentes perros. Como se sabe, el perro era su animal favorito y le gustaba mucho estar en su compañía. Tanto amaba Hitler a los perros que, en plena guerra, hizo crear una cartilla de racionamiento para los perros.

18 de enero de 2009

Falsificaciones


Existen muchas memorias y libros sobre Hitler que se sabe a ciencia cierta que son falsos y sin embargo continúan vendiéndose y con un cierto crédito. Existe un libro, muy difundido, de Hermann Rauschning llamado 'Hitler Confesiones Íntimas 1932-1934' que se sabe perfectamente que es una falsificación.  Rauschning emigró de Alemania en 1936 y después a Estados Unidos. Su libro es un ajuste de cuentas con Hitler, digamos que una venganza. No lo hizo solo para ganar dinero sino para desacreditar a Hitler internacionalmente. El régimen nazi hizo lo posible para impedir su publicación. No existe hoy ningún historiador que afirme la autenticidad de las frases atribuidas a Hitler en el libro. Todo fueron invenciones de Rauschning. No se trataba de conversaciones auténticas sino de ficciones del autor. Todo se lo inventó Rauschning. Sin embargo ese libro tuvo una importancia en las futuras biografías de Hitler realmente importante.  Yo me compré el libro por curiosidad porque incluso está reeditado no hace mucho por una editorial llamada "Círculo Latino". Incluso en la contraportada del libro la editorial afirma que existe "controversia" en cuanto a su autenticidad y tienen la desfachatez de decir que el libro supone "un documento valioso". Bien, el libro dio pie a numerosas frases atribuidas a Hitler que mucha gente conoce. Veamos algunas de estas falsas frases:

- No capitularemos jamás. Sucumbiremos, quizá, mas arrastraremos a todo un mundo en nuestra caída. 

- En Brasil edificaremos una nueva Alemania. Allí tendremos cuanto necesitamos.

- ¡Qué me importan a mi la ventura o la desgracia de los otros!

- Si el judío no existiera, habría que inventarlo. Necesitamos un enemigo visible, y no sólo un enemigo invisible. 

En fin, confieso que no pude terminar el libro. Con Hitler ocurre un hecho impensable en el mundo de la historia y de las editoriales: que aún a sabiendas de que existen muchas falsificaciones y obras muy dudosas, se siguen publicando con normalidad. También es cierto que existen muchas publicaciones sobre el periodo nazi y, sobre la II Guerra Mundial en particular, que aparecen de forma muy periódica, escritos por supuestos historiadores que apenas han leído nada y están llenos de prejuicios y escriben acerca de Hitler con entera libertad. Y es que con la historia y, con la historia de Hitler en particular, ocurre un hecho innegable: que las mentiras se van acumulando hasta formar una montaña en donde ya es muy difícil aclararse. 

15 de enero de 2009

Pierden la custodia de sus hijos















Heath y Deborah Campbell han perdido la custodia de sus hijos, a los que llamaron Adolf Hitler Campbell, de 3 años, y sus hermanas Joycelynn Aryan Nation Campbell, de uno, y Honszlynn Himmler Jeannie Campbell, de ocho meses.

Esta curiosa familia se hizo famosa hace poco porque un supermercado se negó a confeccionar una tarta con el nombre de su hijo, Adolf Hitler. Por supuesto, hay que estar un poco mal de la cabeza para poner ese tipo de nombres, no solo Hitler... me parece que incluso llamar a alguien Napoleón o Ghandi debe de ser un lastre para quien lo lleva toda su vida. Pero bueno, ese es otro debate. Y más en la actualidad, que existen muchos padres que "coronan" a sus hijos con nombres de muy mal gusto para toda su vida. Personalmente creo que siempre son mejores los nombres de toda la vida, tipo Miguel, Luís, Oscar etc

En todo caso, con esta noticia nos planteamos de nuevo hasta qué punto el nombre de Hitler sigue siendo objeto de polémica. Porque si tu llamas a tu hijo Napoleón o Julio Cesar, no sales en la prensa... y no te quitan la custodia de tu hijo. Al parecer los padres son unos admiradores de Hitler. Claro que me planteo otra cuestión: ¿cuántos admiradores de Hitler tienen hijos y siguen manteniendo su custodia? ¿Se va a quitar la custodia a todos los padres admiradores de Hitler? Me parece que es una locura inacabable. Una cosa es tener mal gusto para nombrar a tus hijos. Y otra cosa es que admires a quien te de la gana y seas padre.

Me temo que nuevamente nos encontramos ante otro caso político que no hace sino añadir más confusión a todo lo que rodea a Hitler. Con ejemplos como este, el nombre de Hitler está más que garantizado durante toda la eternidad. Qué mal lo hacen.

14 de enero de 2009

El Tren de Hitler


Hemos hablado de Hitler y los aviones, de Hitler y los coches... nos queda conocer un poco a Hitler y los trenes. Como se ve, en la vida de Hitler se dan toda clase de medios de comunicación y todos ellos cargados de anécdotas interesantes. Pues bien, el tren de Hitler se llamaba 'Amerika'. El tren estaba formado por doce o quince vagones y tenía dos locomotoras. A continuación varios vagones acorazados con armas antiaéreas. El vagón de Hitler era el primero. En ese vagón había una sala de estar tan grande como tres compartimentos, un dormitorio y un baño. Una gran mesa con ocho sillas presidía la sala.El resto de vagones estaban destinados a sus ayudantes. También había vagones para otros servicios y alojamientos de la escolta del Führer asi como policías, médicos, la sección de prensa etc. Como se ve, el tren de Hitler era un mundo en sí mismo. El tren estaba comunicado mediante radioteléfono y telégrafo hacia el OKW y los diversos ministerios de Berlín. Hitler utilizó ese tren desde la campaña de Polonia. 

Son conocidos también los planes de Hitler para modernizar la red ferroviaria. No hace mucho tiempo el historiador Anton Joachimsthaler encontró los croquis de un gigantesco proyecto que Hitler encargó. Su idea era fabricar un tren con capacidad para más de 1700 pasajeros, teniendo que modificar el ancho de vía, pues en su proyecto la vía alcanzaría los 5 metros de ancho. Este ferrocarril debía unir la Europa de Hitler. 

Otros dirigentes nacionalsocialistas, como Göring y Himmler también disponían de sus propios trenes.

12 de enero de 2009

Las Derrotas de Hitler


Es habitual oír que Alemania perdió la Guerra por culpa absoluta de Hitler. También es habitual oír que todas las batallas que Hitler ganó se debieron a la suerte del aficionado. Las dos teorías, muy extendidas, creo que son excesivas y en parte falsas. A medida que la guerra avanzaba Hitler se fue encontrando con más y más problemas que hacían la conducción de la guerra prácticamente imposible. Se puede afirmar que un merito de Hitler indiscutible fue el conducir una guerra imposible de ganar durante tanto tiempo. De la misma manera que le achacamos las derrotas, las inmensas dificultades que tuvieron los países más poderosos del mundo para derrotarlo, son un mérito de Hitler. Lo cierto es que Hitler estuvo rodeado de enemigos internos. El jefe de la Inteligencia y Contraespionaje, Canaris, estuvo conspirando contra Hitler prácticamente desde el inicio de la guerra. Llegó un momento en que el enemigo conocía a la perfección los planes de Hitler. Esto es tan demostrable como que no fue hasta después del 20 de Julio de 1944, fecha del atentado fallido contra el Führer, cuando Hitler se deshizo de sus militares traidores así como del propio Canaris, que al enemigo le resultó más complicado conocer los planes de Hitler. La ofensiva de las Ardenas sorprendió por completo a los americanos. Pero para entonces ya era demasiado tarde. 

Se afirma que la responsabilidad de Stalingrado recae exclusivamente en la incompetencia de Hitler. Sin embargo Hitler tuvo que retirar de aquel frente siete divisiones porque las tuvo que trasladar a Francia, advertido falsamente de que se iba a producir un desembarco. En muchas ocasiones Hitler no estaba correctamente informado. Ciertamente Stalingrado dejó en Hitler huellas imborrables:

- Tengo que relajarme y hablar de otras cosas, ya que de lo contrario sigo viendo en la oscuridad los mapas del Estado Mayor, y mi cerebro sigue dando vueltas y vueltas, y tardo horas en dormirme. Entonces, si enciendo la luz, puedo indicar con toda exactitud dónde se hallaba cada división en Stalingrado. Y sigo así, hora tras hora, hasta que me duermo hacia las cinco o las seis. 

11 de enero de 2009

Primer Discurso de Hitler tras la Toma del Poder

He recopilado el primer discurso de Hitler, tras las toma del poder el 30 de Enero de 1933 y con traducción al español.  Hitler espera a que el público calle y cuando considera que todo esta listo, comienza el discurso. Los gestos, la entonación de la voz etcétera nos dan una idea de su oratoria. Podemos considerar a Hitler quizá el mejor orador de todos los tiempos. A mi estos discursos me recuerdan en cierta forma a los actuales conciertos de rock por la adoración que sentían los oyentes. Además, Hitler escribía sus propios discursos y los ensayaba concienzudamente. No es de extrañar que este hombre alcanzara el poder.



(Vídeo eliminado de Youtube)

8 de enero de 2009

La Conspiración para matar a Hitler

























Queda poco para el estreno de la película Walkiria, de Tom Cruise. Para ir calentando motores acabo de ver la película protagonizada por Brad Davis, "La Conspiración para matar a Hitler" de 1990. No fue una película para el cine sino para la televisión. La ambientación está muy lograda... excepto cuando se trata de Hitler.  De hecho la imagen que aparece del Führer es patética y falsa. El Hitler de esta película es un Hitler claramente loco, histérico y ridículo. En todos los momentos aparece gritando de forma histérica. Salen frases de su boca a todas luces falsas. Esa ha sido la tónica a la hora de tratar a Hitler en el cine. Quizá el único caso que trató a Hitler de forma más real fue la película "El Hundimiento", a pesar de que contiene también numerosos errores. Nadie se atreve a tratar a Hitler de forma más natural y humana al llevarlo al celuloide. Claro, el director que se atreva sabe que se encontrara con un escándalo tan grande que pueda perder todo el dinero invertido. Por lo tanto, conviene más mentir. No tengo ninguna esperanza en Valquiria de Tom Cruise. La única motivación que tengo es la propia recreación del ambiente de la época que, por lo que he visto, es un tanto exagerado.

5 de enero de 2009

Hitler y Mussolini

En muchas ocasiones se ha escrito que Hitler se inspiró en el fascismo italiano para crear su partido nacionalsocialista. Esto no es cierto porque Hitler ya tenía pensado crear su partido mucho antes de que hubiera oído hablar siquiera de Mussolini. El propio Hitler lo aclara:

- Fue en 1921 cuando oí hablar por primera vez del fascismo. La SA nació en 1920 y sin que tuviese la menor idea de lo que sucedía en Italia.

Las similitudes entre fascismo y nacionalsocialismo no son muchas, a pesar de que en ocasiones se llama fascista a Hitler. Esto es una equivocación absoluta. Si bien ambos simpatizaban con sus causas, es un error llamar fascista a Hitler. Y es que quizá el término "fascista" se ha extendido tanto que incluso se ha deformado. Hoy en día es habitual llamar "fascista" a todo aquel que no nos gusta. Incluso dudo mucho que quien utiliza ese término sepa exactamente de dónde procede. Por ejemplo, lo mismo se llama "fascistas" a los etarras que al PSOE que al PP. Incluso cuando muchos jóvenes dicen luchar contra el fascismo, en realidad están luchando contra el capitalismo actual, que no tiene nada que ver con el fascismo. Muchos se asombrarían al conocer que tanto el fascismo como el nacionalsocialismo o nazismo, tuvieron una base muy sólida en su anticapitalismo. Hitler se pasó su vida despotricando contra los especuladores y capitalistas.

En realidad Hitler siempre admiró a Mussolini y mantuvo hacia él una amistad y lealtad sin limites. Se ha dicho en muchas ocasiones que esa amistad le costó la derrota. Pues bien, cuando se habla de que Hitler no respetaba los pactos con otros países y de que era una persona de poca confianza y traicionera, en su relación con Mussolini observamos todo lo contrario: fue leal a su persona y amigo hasta la muerte.

El rescate que hizo Hitler de Mussolini ha pasado a la historia. Aún hoy se enseña en las academias militares. Precisamente acabo de terminar los dos volúmenes de las memorias de Otto Skorzeny, que fue el liberador de Mussolini.

Hitler veía paralelismos entre los italianos del norte y los alemanes. Opinaba que les unía la misma cultura. Sin embargo no le gustaban los italianos del sur. Hitler siempre tenía buenos recuerdos de sus viajes a Italia. Le gustaba mucho la comida italiana. Incluso Eva Braun procuraba viajar siempre que podía a Italia.

- Hay una diferencia como entre el día y la noche, entre los verdaderos fascistas y los que no lo son... Quizá el Duce se anticipó en un año a la fecha madura para su revolución. Sin duda debió permitir que operaran primero los rojos, que habrían exterminado a la aristocracia. El Duce se hubiese convertido entonces en Jefe del Estado.

Y es que Hitler nunca soportó que el Duce gobernara junto a la monarquía. Solo cuando lo liberó en 1943 el fascismo volvió a sus orígenes más anticapitalistas y gobernó sin la monarquía aunque desde entonces Mussolini fue una marioneta de Hitler.

- Cuando yo estaba con Mussolini, el pueblo gritaba "¡Duce!" "'Duce!" Cuando estaba con el rey gritaban "¡Führer!" "¡Führer!". En Florencia estaba solo, con el Duce y leí en los ojos del pueblo, el respeto y el amor ardiente que sienten por él. La gente del pueblo le miraba como si quisiera comérselo.

- Muchas veces el pobre Duce me da pena. ¡Cuántas culebras debe tener que tragarse! Me parece que yo no lo aguantaría.

Fuente: "Conversaciones sobre la Guerra y la Paz"

4 de enero de 2009

Ideas de Hitler
























Hay que reconocer a Hitler un gran ingenio para suponer el porvenir y para querer hacer más cómoda la vida. En su mente siempre surgían nuevas ideas para una vida más fácil. Muchas de estas ideas las citaba en sus largas conversaciones de sobremesa. Por ejemplo, opinaba que el tiempo de construcción de una casa era demasiado largo. Lamentablemente esto sigue ocurriendo en la actualidad. Para el Führer el tiempo de construcción no debería pasar de los tres meses. Pensaba que la técnica debía ayudar en ese empeño. Las tareas del hogar se le antojaban muy incómodas y quería que el ama de casa debía verse descargada de trabajos que hacen perder el tiempo. Decía que los colegios de los niños debían de estar muy cerca de casa y que la madre no tenía porqué llevarlos personalmente. También le parecía una pérdida de tiempo bajar la basura y subir el combustible. Incluso se le ocurrió que cuando sonara el despertador el café en la cocina empezara a calentarse. También era partidario de que cada casa tuviera su garaje a un precio muy asequible. Todo el estado del bienestar que disfrutamos hoy en día ya fue pensado por Hitler incluso sus pensamientos sobrepasaron lo que hoy conocemos. Realmente hay que reconocerle ese ingenio.