16 de mayo de 2009

Göring Mi Marido

He terminado de leer Göring Mi Marido. Se trata de una edición limitada de 1500 ejemplares y ciertamente el libro no ha tenido mucha difusión ni publicidad, a pesar de lo atractivo que es, además de estar presentado en una buena edición. Lógicamente no hay que esperar de este libro críticas a Göring sino todo lo contrario. Emmy Göring defiende a su marido con uñas y dientes y, por supuesto, tuvo todo el derecho del mundo a hacerlo. Al terminar el libro, la sensación que transmite la señora Göring es de la gran bondad de Hermann Göring y de las tremendas injusticias que se cometieron con él. Por supuesto, eso no es incompatible con haber sido el segundo personaje del III Reich. Son sus memorias y ella lo cuenta todo bajo su punto de vista. Así que nadie se espere ni una sola crítica a Hermann Göring, aunque sí alguna hacia Hitler y su III Reich, cosa lógica teniendo en cuenta la terrible situación en la que se encontró la familia Göring al final de la guerra y durante la terrible postguerra.
Me gustaría centrarme primero en lo que se refiere a Hitler y después comentar algo más respecto a Göring, siempre a traves de la perspectiva de Emmy Göring. Ella separa dos personalidades distintas en Hitler: una primera, con un Hitler tremendamente simpático y con ganas de devolver la dignidad al pueblo alemán y otra a partir del estallido de la guerra en el que nos presenta a un Hitler inaccesible. Emmy simplifica esto en esta frase:

"Su humor era fácil y natural y su cordialidad y optimismo eran todavía desbordantes. Por ello vería como tragedia la evolución de su caracter pasado el tiempo. Bien es verdad que el exceso de trabajo que su cargo le imponía habría tenido mucho que ver en ello."



Así veía Emmy al Hitler antes de la toma del poder:





"No se puede decir que el espectador advirtiese en él nada anormal, nada que guardase relación con el presunto poseso, con el energúmeno. Era tan sólo un hombre que sabía lo quería y que estaba seguro de alcanzar su objetivo. Poseía una constancia y una tenacidad que había acreditado ya en el año 1932. Era un convencido de su propio mesianismo, de que tenía y que podía salvar a Alemania y que a ello estaba llamado."



A pesar de que Hitler se sentía en la obligación de salvar a Alemania, no por ello dejó de lamentarse en muchas ocasiones las molestias que le ocasionaba su tremenda fama. Según Emmy a Hitler no le gustaba que le presentaran como a un semidios (esto ya lo hemos visto en este blog) pues "es bien sabido que tal endiosamiento repugnaba a la condición íntimamente modesta de Hitler. Lo digo porque más de una vez pude darme cuenta de que tantos cuidados y tan extremadas precauciones le ponían nervioso". Esto lo dice Emmy por las medidas de seguridad a las que sometían a Hitler. Así que a Hitler le gustaba relajarse en casa de los Göring y solía decir:



- Qué aliviado se siente uno al entrar aquí a descansar un rato!. Todo el día estoy oyento voces de hombres junto a mi. Se que me quieren y se preocupan por mi, pero ustedes no pueden imaginarse lo fatigoso que esto se hace.


Otros detalles de la vida privada de Hitler:
- Me parece obligado dejar aquí constancia de que Hitler, ni en la esfera privada, ni más tarde en la Cancillería del Reich, ha pretendido nunca imponerles a sus invitados un régimen vegetariano, sino que por el contrario les hacía servir con largueza y sin apartarse de los menús tradicionales. Ni siquiera le halagaba que el correligionario político por él invitado a tal o cual restaurante pidiese un plato de verduras o legumbres por no desentonar del mismo Hitler, que normalmente se los hacía servir.




Otro aspecto del caracter de Hitler nos lo cuenta Emmy con la siguiente anécdota. Helmut Brückner, primer ayudante del Führer durante muchos años, sufrió un accidente y resultó gravemente herido. Hitler acudió al hospital para seguir el proceso de su ayudante y mientras esperaba por las salas del hospital no dejaba de pasear arriba y abajo. Tenía los ojos arrasados por las lágrimas y no dejaba de lamentarse "¡Mi buen Brückner! ¡Quiera Dios sacarle con bien de la operación!". En esta anécdota encontramos a un Hitler sensible que se preocupa por los suyos de una manera muy humana.
En boca de Hitler tenemos también una frase que pronunció y que le resultaría fatídicamente premonitoria:
- Hay que ver las cosas inverosímiles que la gente cree; a veces dan crédito a noticias e informaciones en las que no hay una palabra de verdad. ¡Qué tonterías no dirán un día los periódicos sobre nosotros y nuestra labor cuando ya no estemos en vida para rectificarlas!...
Resulta interesante algún comentario que hace Emmy sobre la guerra. En especial cuando asegura que Hitler declaró la guerra a Rusia "basándose en numerosos informes que le persuadieron de la inminencia de una invasión preparada por los rusos. De ahí la calificación de guerra preventiva que le dio a su ataque a Rusia.". También habla Emmy sobre otros aspectos de la guerra, como la huída de los ingleses en Dunquerque. Para Emmy esta claro que Hitler pudo aniquilar al ejército inglés si se lo hubiera propuesto pero que les permitió la retirada para "no cercenar la oportunidad de llegar todavía a una alianza con los ingleses". Durante mucho tiempo aun después de estallada la guerra, Hitler no quiso admitir una guerra con los ingleses. "Hitler se comporta como si la guerra con Inglaterra no existiera; para él no hay tal guerra."
Finalmente el libro de Emmy trata sobre la distancia que se tornó más grande entre Hitler y Göring a medida que avanzaba la guerra. A pesar de todos los reveses, Hitler nunca destituyó a Göring sino in extremis y motivado seguramente por una confusión y la precipitación de los acontecimientos finales.
La última parte de libro resulta realmente penosa de leer por la compasión que provoca la terrible situación de los Göring al final de la guerra. Son realmente emotivos los pasajes que relata Emmy sobre el encarcelamiento de su marido y la nueva situación a la que tienen que someterse ella y su hija. Al final uno se queda con la sensación de que Hermann Göring fue una persona bonachona, de muy buen caracter, muy buen esposo y padre de familia y al que su esposa defiende con uñas y dientes durante todo el libro. Y, por supuesto, ella estuvo en su derecho de hacerlo. Es recomendable leer el libro bajo esa premisa. Volveré al libro en próximos posts para tratar otros aspectos interesantes.

12 comentarios:

  1. Hola Nacho, yo tb me lei y acabé el libro de Emmy hace varias semanas.
    Coincido contigo sobre lo interesante de su lectura y la infinidad de anécdotas y hechos que relata, así como la desmitificación de varios pasajes de la Historia dados por veraces (pej. el incendio Reichstag).
    Entiendo que Emmy haga una defensa a ultranza de su marido, es normal y no reprochable.
    Ahora bien; aún a riesgo de equivocarme, hay relatos que no me convencen o no me los creo:
    1.- A finales de 1944 Goring y Goebbles fueron juntos a ver a Hitler, y le manifestaron que la guerra estaba perdida. Trataron de convencerle, sin éxito, de capitular. Lo siento pero no me lo trago. Speer tb declararía lo mismo en Nuremberg (otro que se pasa de listo)
    2.- Goring y su esposa, ayudaron a infinidad de judíos a salir del país o procurarles protección dentro del Reich. Sabiendo que era el nº 2 del gobierno, dudo mucho que lo hiciera. Quizás Emmy si, sobre todo a sus amigos del mundo teatral, pero Goring me extraña
    3.- No menciona para nada en todo el libro, los supuestos expolios acerca de las obras de arte. No dice nada sobre las colecciones privadas de arte, pinturas y esculturas, que tenían en Carinhall.
    4.- Tampoco menciona que su marido ordenó volar por los aires Carinhall, para que no cayesen en manos aliadas.
    5.- Si que cuenta, lo cual demuestra, creo yo, la extravagancia de su marido, el pequeño zoo que tenían en casa. Sobre todo los leones, vamos, que como si fuesen perros, un animalito doméstico de compañía de lo más normal. OK, cuando crecían los donaban al zoo de Berlín.
    6.- En la despedida con su mujer, en la cárcel de Nuremberg, le dijo:"a mi no me cuelgan". Estaba rodeado de policías militares, no creo que esa frase haya tenido lugar. De ser así, Goring habría estado mejor vigilado y no hubiese podido ingerir el cianuro que acabó con su vida. Me parece un poco treatero por parte de Emmy.

    Pero en fin, hay muchas cosas que estoy de acuerdo o me parecen veraces.
    Hay que recordar que Goring, sometido a pruebas en Nuremberg, tuvo el coeficiente intelectual más alto de todos los procesados. Se defendió a si mismo, fue la estrella indiscutible del proceso y asumió toda la responsabilidad de lo ocurrido. No se suicidó por cobardía o miedo a la horca, yo creo que fue por honor.
    En conclusión: Comprad el libro y que cada uno saque sus propias conclusiones de lo que es cierto o no.

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  2. Nacho!! Se me olvidaba, sabes algo acerca de la vida de Edda Goring? Sigue viva? A que se dedica?
    Otra pregunta más: hay alguna biografía acerca de Heydrich? No encuentro nada sobre él.
    Ya se que tu blog gira en torno a la figura de Hitler, pero a mi tb me fascina, no solo su estudio, sino tb la de los hombres que lo acompañaron y crearon el III Reich.

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  3. Pedroboso:
    Coincido contigo en tus apreciaciones. Los comentarios de Emmy si es cierto que a veces resultan un poco "teatreros" pero cada uno cuenta su vida como mejor le parece. No cuenta nada de la colección de arte de su marido, ni de sus aficiones al lujo, ni sus extravagancias. Es evidente que Emmy pasó mucho de ese tipo de detalles. A mi también me ha llamado la atención lo de los leones. Ya lo sabía. Pero no hay que olvidar que Göring fue uno de los primeros en hacer leyes de caza y protección de los animales que después han resultado muy válidos. Eso sí, yo estoy en desacuerdo con la caza, aunque parece que Göring respetaba mucho una forma de cazar más "ética". Recuerda el episodio que menciona Emmy cuando los italianos les prepararon una cacería sangrienta y que a los Göring les molestó tanto.

    Personalmente (esto lo he dicho públicamente en más de una ocasión y se me ha malinterpretado hasta la exageración) yo no hubiera condenado a muerte a un personaje como Göring. Porque se trata de uno de estos personajes históricos de tremenda importancia y que hubiera ayudado mucho a conocer mejor la historia del III Reich. En todo caso, la manera de burlar la horca por parte de Göring me pareció fabulosa.

    Emmy Göring vivió en Munich junto a su hija, ciudad en la que murió en los años 70. Su hija sigue viviendo en Munich y siempre ha defendido a su querido padre. Nunca habla con la prensa. La mujer ya tiene 71 años. Resultaría muy interesante oírla hablar. Pero no me consta que lo haya hecho.

    Saludos

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  4. Hola Nacho. Como siempre interesante e instructivo post, aunque me dirijo a ti, para conocer tu opinión acerca de otro libro de un gran escritor: Norman Mailer, del que he leído casi todas sus obras.
    Me refiero a “Castillo en el bosque” publicado por Anagrama, creo que fue la obra póstuma de Mailer, y aborda la infancia y adolescencia del Führer, vista desde un agente especial enviado por Himmler, para recopilar información, al pueblo natal de Hitler.
    ¿Lo has leído?, ¿qué te ha parecido?, ¿es casi todo ficción?.
    Mi novia me lo regalo ayer y tengo ganas de empezarlo esta noche.

    Saludos y gracias.

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  5. Kaiman: conozco al escritor Norman Mailer pero no me interesa su visión sobre Hitler porque le trata como un diablo y un monstruo. No creo que desde esa perspectiva se pueda escribir nada coherente ni acercarse a la verdad. Se trata de una novela, así te recomiendo leerla con la prudencia que eso conlleva. Puede que te entretenga, pero debes entender que para Mailer, Hitler representa una especie de monstruo.

    De todas formas es lo que ocurre con las novias y amigos: como saben que nos gusta el tema, van a una librería y cogen algo en donde aparece una svastica o el nombre de Hitler. Lo hacen de buena fe, pero siempre compran algo raro, je je... no se lo tengas en cuenta...

    Saludos

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  6. Kaiman: para la infancia de Hitler el único libro que lo trata de forma decente es "Hitler, mi amigo de juventud". Está editado en Ediciones Nueva República, aunque seguro que puedes encontrarlo en edición antigua de Luis de Caralt por iberlibro. Son las vivencias del amigo de infancia de Hitler, desde que eran pequeños hasta su separación en Viena. Más adelante, durante el gobierno de Hitler, se volvieron a ver. El autor tras finalizar la guerra creo recordar que estuvo preso en una campo de concentración aliado por haber sido amigo de la infancia de Hitler (se da a entender que desde el momento que se separó de Hitler sobre los 20 años en Viena no se volvieron a ver hasta un día muchos años después).

    Hay una biografía de Göring escrita por David Irving, ha sido editada por ediciones Anaya (la de los quioscos). El problema es que no me termino de fiar, acabo de leer las memorias de Otto Skorzeny editadas por esta misma editorial y hay una nota a pie de página que parece insinuar que hay ciertas cosas donde uno no se puede fiar el todo (en la página 137 del segundo volumen dice textualmente "Nota del editor: Los párrafos acerca del posible desarrollo de las armas V los escribió el autor en 1948 y se mantuvieron en su forma original también en la presente edición"). Enviaré una carta o correo electrónico preguntando si han sido modificadas ciertas cosas.

    En el "experimento Goebbels", un documental tomando en base los diarios de Goebbels (está muy bien hecho, ni a favor ni en contra: neutral) se hacen bastantes referencias a Goebbels.

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  7. Pompeyo:
    Gracias. Ya conozco el libro de Kubizek. El libro resulta interesante. Curiosamente son pocos los biógrafos de Hitler que lo toman en cuenta. Creo que lo van a reeditar. La biografía de Göring de Irving también la he leído. Lo de fiarte o no. Creo que resulta muy agobiante tener que fiarse o no. Al final resulta estresante porque lees con mucho desinterés. A los que hemos leído algo sobre el tema, las mentiras evidentes las distinguimos casi a la primera. En todo caso, creo que se nota cuando un autor quiere desacreditar o quiere ser neutral. Desgraciadamente en este mundo editorial, existe mucho listillo.

    Conozco también las memorias de Skorzeny. También hay gente que las ha desacreditado. Como ves, resulta un agobio hacer caso a todo el mundo.

    Si los editores te dicen algo, estaría bien que nos lo comentaras.

    Saludos

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  8. Inspirado por el sugestivo título, he comenzado a leer este libro y he de deciros que mi decepción ha sido notable. Esta novela de ficción raya en ocasiones el absurdo.

    La trama de esta señora resulta muy curiosa. El Libro nos presenta básicamente a un Goring que a pesar de ser designado el sucesor del Fuhrer, estaba en un amplio desacuerdo con el régimen. En todos y cada uno de los capítulos narra los desvelos de esta dama por proteger a los judíos amenazados por el régimen. Al parecer les prestó todo tipo de ayudas… administrativas, económicas, judiciales e incluso protección física. Esto le llevaría a grandes enfrentamientos con los jerarcas nazis, incluido Hitler. A pesar de esta actividad pro-judía por todos conocida, el Fuhrer le nombraría primera dama. Su marido Goering, no solo estaba de acuerdo con ella si no que desviaba fondos para la protección de los judíos. En 1941 cuando Hitler le nombro su sucesor en su testamento, lo primero que hizo Goering fué decir a su mujer – Felicita a tus amigos judíos, pronto ningún hombre en Alemania vivirá bajo el terror -.

    Según su versión el pobre canciller era ninguneado por el partido en pleno. Intentó inspeccionar los campos de concentración en alguna ocasión, pero le impidieron la entrada los guardias de la puerta, Goering agacho la cabeza y se marcho del lugar. Soldaditos de remplazo de las SS intervenían sus conversaciones y llegaban a cortar la línea para ¡corregirlas! Goering no dudaba en criticar al Fuhrer en privado. ¿Y por qué aguantaba todo esto? Pues ganar tiempo para salvar más gente.

    Por supuesto de la guerra con Rusia se enteró casi por la prensa (el jamás fue partidario de ninguna guerra, ni esta ni otras), así que cuando supo de la guerra del este le espetó al Fuhrer - la responsabilidad de este error recaería exclusivamente usted -.

    Un cuento en el que no faltan el reparto de zapatos entre los necesitados, la protección de alguna asociación de residencias para ancianos… donde siempre los beneficiarios eran o judíos o gente no afiliada al partido. Llama también la atención la montaña de ocasiones en que se define como apolítica, incluso así le llamaba su marido. A mí me recuerda el clásico refrán que dice; excusa no pedida…

    A Hitler le describe como un trastornado que basculaba desde la extrema cordialidad, simpatía, brillantez y emotividad, al odio visceral y la violencia cuando simplemente escuchaba en una conversación la palabra judío. Son divertidas sus descripciones de esta transfiguración. Trata al personaje desde la perspectiva que últimamente se está poniendo más de moda, la crítica creíble. Como las exageraciones pasadas ya no las cree nadie, se mezclan pasajes humanos y descripciones positivas de algunos rasgos menores de Hitler para crear una falsa sensación de objetividad, que da paso a deformaciones hiperbólicas que parecen de este modo creíbles. Al estilo del Hundimiento.

    Goering fue uno de los hombres de los que no existe constancia, hiciera un solo reproche a su Fuhrer. Que planto cara al tribunal que le juzgó y se mantuvo fiel y altivo como pocos. Un soldado condecorado y reconocido héroe de guerra, militar y militarista hasta el final. No creo que se sintiera en absoluto satisfecho con esta fábula escrita por su segunda mujer.

    Lo único que merece la pena del libro son las anécdotas huérfanas de contenido político, único motivo por el que podría recomendar una lectura con muchísimas reservas a un lector iniciado en la materia. Detalles de la vida cotidiana de los protagonistas que se han de entresacar de la tediosa narración de las peripecias humanas y laborales de esta señora, que se hacen pesadísimas en algunos momentos.

    Saludos.

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  9. Manuel, muchas gracias por tu excelente crítica. Estoy de acuerdo contigo. Sin embargo yo excuso a la señora Göring ya que se encontraba en una situación muy precaria. Solo le faltaba a la mujer el haber publicado un libro defendiendo a Hitler, en una época en la que hacerlo era imposible. Como bien dices, el libro solo merece la pena por las anécdotas que cuenta. Evidentemente los favores que dice haber hecho a los judíos no resultan muy creíbles, aunque habría que contrastarlos, cosa difícil me temo.

    Saludos

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  10. ¿Se menciona al hermano de Goring casado con una checa y que defendió a perseguidos con fuerza?. Eso no le libro de dos años de cárcel por nazi y acabo alcoholizado. Si el hermano defendió a judíos. Hace posible esa actitud a la familia. De todas forma si Goring defendió a judíos. Alguno pudo hablar bien en el proceso de Nuremberg, ¿Alguién sabe algo?.

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  11. La lectura de estos comentarios me suscita la reflexión de qué mueve a la gente que demanda este tipo de informaciones, y no tengo clara la respuesta pero, desde luego, no creo que sea el conocimiento de la historia, pues el método empleado ( testimonios de personas más o menos próximas, pero subjetivos y de escaso interés una vez que se dispone de todos los datos históricos significativos), es evidente, no es el apropiado. Quizá lo que se pretenda es profundizar en la naturaleza del ser humano, tratando de estudiar las personalidades y encontrar explicación a lo que sucedió, en cuyo caso sí podrían resultar relevantes determinadas anécdotas cotidianas, más o menos triviales. Pero opino que esta aproximación, para que pueda tener algún valor, no puede estar desprovista del rigor lógico pero tampoco del principio ético y moral, consustancial al hombre, pues de lo contrario se convierte en un ejercicio estéril o, peor aún, curiosidad malsana, es decir, morbo. Por suerte o desgracia, no sabemos lo que pasaba exactamente en cada momento por la cabeza de esas personas, pero es fácil suponer que en su esfera privada pasarían por personas normales, incluso serían amantes maridos y padres de familia, lo cual no les impediría, por cualquiera de los mecanismos estudiados en psiquiatría, planificar las mayores atrocidades encerrados en sus salones con sus colaboradores como si estuviesen tratando de ganado en una feria y luego, los encargados de ejecutarlas personalmente, también recurrirían a algún medio psicológico de descargo de su responsabilidad. En cualquier caso, la memoria y el respeto a las víctimas creo que deberían primar, aunque es mi oopinión. Hay ocasiones en la vida en las cuales, no teniendo nada que aportar, lo mejor es guardar un prudente silencio. En cuanto a la seducción que produce en algunos el mal y su aparente enaltecimiento por parte de cineastas y literatos en el tratamiento que le profesan, la pura realidad: No hay nada de extraordinario en ello, es burdo y banal, lo cual solo entienden algunos necios subyugados por su influjo cuando se les aplica el antídoto: Sufrirlo ellos mismos en sus propias carnes. Recomiendo lecturas más elevadas como la obra de Josef Conrad o Curzio Malaparte, por citar dos excepcionales autores.

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  12. Herman Goering es tio de mi madre, acá en Chile existimos muchos familiares de el. La verdad para nosotros no es algo muy bueno lo que el hizo, pero creo que si hizo mucho en la segunda guerra mundial q es lo q nos hace sentir orgullo...
    Solo eso...

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