28 de octubre de 2008

Hitler y el vegetarianismo


Continuo con el vegetarianismo de Hitler que, ciertamente, da para mucho. Las primeras noticias sobre el vegetarianismo de Hitler las encontramos de la mano de su amigo de juventud, Kubizek, concretamente en su libro "Adolf Hitler, Mi Amigo de Juventud".  Las memorias de Kubizek son la única referencia que tenemos sobre la juventud de Hitler. Aunque también debemos tener reservas en cuanto a su absoluta veracidad, lo cierto es que son una fuente muy rica en cuanto a acontecimientos y situaciones de la juventud del Führer. Se me ocurre que Hitler, como amante de Wagner que era, abrazó el vegetarianismo al igual que el conocido músico. Pero aunque Kubizek indique que Hitler ya era vegetariano con 16 años, lo cierto es que cuando se inició la Primera Guerra Mundial, le tuvo que ser absolutamente imposible seguir esa dieta a Hitler ya que no estaba en condiciones de exigir un rancho especial para él. Acabada la guerra Hitler se encontró con el mismo problema puesto que Hitler comía prácticamente siempre como invitado en muchos hogares en donde tampoco pudo exigir su dieta vegetariana. Sin embargo, sí existe un consenso en cuanto a que Hitler se hizo extricto vegetariano a la muerte de su sobrina Geli Raubal en 1931. A partir de entonces Hitler tuvo un cambio de actitud y no volvió a probar la carne. Además, por aquel entonces Hitler ya estaba en condiciones de tener sus propios cocineros. Dejemos al propio Führer que hable al respecto:

"En la época que comía carne yo sudaba mucho. Bebía cuatro vasos de cerveza y seis botellas de agua en el transcurso de una reunión ¡y conseguía perder nueve libras! Cuando me hice vegetariano, un sorbo de agua de cuando en cuando me es suficiente. El consumo de carne disminuye en el instante en que el mercado presenta más variedad de verduras y a medida que cada uno puede ofrecerse el lujo de los productos tempranos. Supongo que el hombre se ha vuelto carnívoro porque en la época glaciar le obligaron a ello las circunstancias. Le incitaron también a hacer coer los alimentos, costumbre que tiene hoy, como se sabe consecuencias perniciosas... He vivido maravillosamente en Italia. No conozco país que más exalte. La cocina de Roma, ¡qué delicia!"

"Si propongo a un niño que escoja entre una pera y un trozo de carne se precipita sobre la pera. Habla su atavismo".

De la mano de dos de sus secretarias tenemos también abundantes anécdotas sobre su vegetarianismo. Traudl Junge nos dice:

"El Führer  intentaba durante la comida que nadie disfrutara de la carne. NO quería convertir a nadie al vegetarianismo, pero de repente se ponía a contar qué horribles son los mataderos: "Cuando el cuartel general estuvo estacionado en Ucrania, mi gente tuvo que inspeccionar el matadero más grande y moderno de allí. Era una fábrica completamente mecanizada, del cerdo a la salchicha, incluido el tratamiento de los huesos y los pellejos. Todo estaba limpio,  y unas chicas muy guapas con botas de goma estaban metidas hasta las pantorrillas en sangre fresca. Sin embargo, muchos se sintieron mal y salieron sin haberlo visto todo. Eso no me puede pasar a mí. Yo puedo contemplar sin problemas cómo sacan de la tierra las zanahorias y las patatas, cómo se recogen los huevos en el establo y se ordeñan las vacas." La mayor parte de los comensales ya estaban tan acostumbrados a estas conversaciones que nadie perdía el apetito. Pero Hitler siempre encontraba una víctima. El impresionable jefe de prensa se puso pálido, dejó el tenedor y el cuchillo y afirmó modestamente que no tenía hambre. A veces, a esta conversación le seguía una pequeña reflexión filosófica sobre lo cobardes que son los seres humanos: los hombres no pueden hacer ni contemplar muchas acciones, pero sacan partido de su conciencia de estas. "

Tambien Junge nos da pistas sobre lo sencilla que era la comida de Hitler:

"Hitler pedía platos simples, zanahorias con patatas y huevos pasados por agua". 

Dejemos hablar ahora a otra de sus secretarias, Christa Schroeder:

"Hacia el mediodía, Hitler llamaba para que le trajeran el desayuno que, durante los primeros años, se componía de un vaso de leche y de un poco de pan de régimen. Más adelante, no comía sino una manzana rayada y, al final, una especie de compota preparada según la fórmula de un médico suizo.

Hitler, muy frugal, prefería sobre todo los platos únicos y tenía una marcada debilidad por las alubias. A continuación, venían los guisantes y las lentejas. No había ninguna diferencia entre lo que él comía y lo que se servía  a los invitados, a excepción de que su comida no había estado en contacto con ninguna carne o grasa. Rechazaba incluso el caldo de carne. La carne le inspiraba literalmente horror. Estaba convencido de que su consumo apartaba de la vida natural al hombre. Cuando discutíamos sobre ese punto, nos citaba el ejemplo de los caballos y los elefantes, animales dotados de una gran fuerza, contrariamente a los perros, animales esencialmente carnívoros, que se agotan rápidamente al hacer un esfuerzo. Para asquear a sus comensales sobre el consumo de carne, le gustaba describir en la mesa cómo un plato de carne representa comer una materia muerta y descompuesta.... Cuando, por el contrario, elogiaba su régimen vegetariano, se lanzaba a eufóricas descripciones sobre el modo en que los elementos habían sido producidos. 

Así pues, creo haber aclarado suficientemente que Hitler fue un vegetariano extricto y que es una fantasía absoluta que su plato favorito fuera trucha asalmonada, como nos han querido vender a través del cocinero belga Jeroen Meus. Me pregunto de dónde coño habrá sacado semejante información.


Fuentes:

Conversaciones sobre la Guerra y la Paz, Adolf Hitler
Hasta el último momento, Traudl Junge
Doce Años junto a Hitler, Christa Schroeder

Fotografía: Hitler de paisano en 1928.




9 comentarios:

  1. Ahora has ahondado incluso más. Deberías plantearte escribir un libro con estos artículos. Ya tienes un comprador.

    ResponderEliminar
  2. Pues la verdad es que sí, aunque dudo que lo publicara alguna editorial ya que lo que vende son otras cosas.

    ResponderEliminar
  3. Gracias. Bueno, en realidad no es dificil acceder a estas anécdotas de Hitler. Podría recopilarlas e intentar publicar un libro. Pero no se si me sentiría muy a gusto porque estoy seguro de que no las iban a publicar a no ser que fueran acompañadas de aspectos de Hitler que no me interesan y de los que existen muchos libros. Lo que esta claro es que todos conocemos al Hitler cruel y no tanto al Hitler humano que, por supuesto, existió. Nunca se llegará a conocer bien a Hitler si no nos esforzamos por conocerle bien. En todo caso no hace falta que escriba el libro... ¡ya lo iré haciendo aquí si me dejan!

    Saludos!

    ResponderEliminar
  4. Muchas gracias, de verdad me fue muy grato poder leer toda su informacion "ES VALIOSISIMA" y pues ya tiene un segundo comprador si llegara a publicar un libro.
    Felicidades Buenisimo Blog

    ResponderEliminar
  5. Gracias a ti, Carlos. Con este blog lo que pretendo no es ensalzar la figura de Hitler. Simplemente pretendo dar a conocer las muchas mentiras, mitos etc en torno a su figura. Me resulta muy incómodo observar cómo muchos historiadores y no historiadores hablan sobre su figura inventando todo tipo de mentiras que, por norma, nadie contrasta. Espero que sea de tu agrado.
    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Frecuentemente escucho decir que hitler no solo era vegetariano, sino que además amaba a los animales (que no es precisamente lo mismo, por ejemplo Thomas Edison, un vegetariano que electrocutaba animales), pero alguien que dice amar a los animales no viste de cuero de los pies a la cabeza, y tampoco pide que prueben capsulas de cianuro con su propio perro (eso se llama vivisección); hay algunas personas que dicen que esta es una muerte rapida de alrededor de 2 segundos, bueno, a estas personas, les recomiendo el documental titulado Earthlings o terricolas: http://www.youtube.com/watch?v=K1hlJ4tKFPw
    Como podrán comprobar aquellos que vean el video, la muerte por envenenamiento con cianuro no es tan rapida como dicen.
    No creo que hitler sea el peor asesino de la historia, tampoco lo considero un genio como hacen algunos aduladores , pero creo que no era tan estúpido como para no saber que el cuero era la piel de una vaca degollada o de las consecuencias del cianuro en un mamífero.

    ResponderEliminar
  7. Anónimo, efectivamente yo también me he hecho esas preguntas en alguna ocasión. Pero hay que tener en cuenta que en la época en vivió Hitler aún no se disponía de los materiales para invierno que hoy en día casi han sustituido a las pieles. En aquella época era difícil encontrar buenas prendas de abrigo que no fueran de piel. Estoy seguro de que si Hitler hubiera vivido en nuestra época, no usaría abrigos de cuero.

    Con respecto al envenenamiento de Blondi. Pues me parece perfectamente comprensible que Hitler no quisiera dejarlo en manos de sus enemigos. Nos podemos imaginar el destino del animal. Matándolo, no solo quiso probar el veneno, sino ahorrarle futuros sufrimientos. Creo que fue una decisión perfectamente comprensible.

    Recibe un saludo

    ResponderEliminar
  8. Buenos días Nacho, muy interesante tu nota. Quería consultarte qué pensás acerca del libro que publicó la chef Dione Lucas "Gourmet Cooking School Cookbook (1964)", donde señala que Hitler era fanático del pichón relleno; también quería consultarte si sabés algo de la prohibición de la revista Observatorio Vegetariano en el año 1933. Tenés idea porqué se hizo esta prohibición si Hitler era vegetariano? Muchas gracias!! Saludos!

    ResponderEliminar
  9. Mariana, Hitler fue vegetariano. Nada más que añadir. Cualquier intento de desacreditarlo al respecto es inútil. Muchos vegetarianos, furiosos porque en su "club" se encuentre el mayor asesino de todos los tiempos, intentan agarrarse a cualquier excusa. Pero lo cierto es que NINGUN colaborador de Hitler le vio levantarse a hurtadillas para ir a la cocina y atiborrarse de pichones o carne. Eso es una gran mentira, como tantas que circulan en torno a la figura de Hitler.

    Vivimos en un mundo en donde el vegetarianismo va ganando mucho terreno y los medios no pueden consentir que Hitler lo fuera y tratan de difamarlo. Pero son todo mentiras.

    Con respecto a la publicación que indicas, no tengo constancia en este momento de su existencia. Pero, sin mirar ningún documento, se me ocurre que fuera prohibida no por el vegetarianismo, sino porque perteneciera a algún grupo político contrario.

    A la hora de analizar a Hitler es muy importante ver qué fuentes sostienen cualquier afirmación. No te fíes de casi nada de lo que se publique y fíate solo de lo que dijeron sus allegados y de sus propios escritos.

    Saludos amiga,

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.