18 de abril de 2011

Hitler, comedor de alfombras, El Pacto de Munich

Fue el autor del famoso "Historia del Tercer Reich" Willian L. Shirer quien popularizó el bulo de que Hitler mordía alfombras cuando se ponía nervioso e histérico. Sin duda, este tipo de autores popularizaron este tipo de comportamiento alocado en Hitler, cuando en realidad Hitler se solía comportar siempre correctamente y con mucho dominio de sí mismo. Veamos el famoso pasaje de Shirer:

- Hitler se hallaba en un estado de nerviosismo intenso. Aquella mañana yo le había visto pasar, caminando a grandes zancadas, para ir a inspeccionar su yate, amarrado a la orilla del río. Me pareció agitado por un tic nervioso. Su hombro derecho subía y bajaba de manera mecánica y continua, mientras su pierna izquierda se distendía bruscamente. Tenía los ojos orlados de enormes ojeras y parecía estar al borde de un derrumbamiento nervioso. "Teppichfresser", murmuró mi compañero alemán, un director de periódico que detestaba en secreto a los nazis. Me contó que, desde hacía varios días, Hitler se encontraba en tal estado de frenesí a causa de la cuestión checa, que más de una vez había perdido el dominio de si mismo tirándose al suelo y mordiendo el borde de la alfombra, de donde procedía la expresión de "comedor de alfombras" que yo había oído aplicada al Führer (en voz baja naturalmente), la víspera, en el hotel Dreesen, durante una conversación con algunos chupatintas a las órdenes del Partido.


Bien, Shirer fue uno de los primeros historiadores que difundieron rumores como si se trataran de hechos. Es revelador que Shirer acepte sus impresiones como si fueran pruebas. Es absolutamente impensable que una persona como Hitler, que sentía pánico al ridículo, que detestaba desnudarse en público y que tenía una educación y unos modales muy correctos, fuera capaz de lanzarse al suelo a morder alfombras. Cuesta mucho imaginar una situación así y de haber existido tendríamos pelos y señales de semejantes escenas contadas por testigos. Si Hitler, en privado y en solitario fuera capaz de morder alfombras, nunca lo sabremos. Pero en público jamás.


Bien, centrados en el Pacto de Munich, comenzamos con la descripción que nos ofrece Joachim Fest:

- Hitler había hecho incapié en una reunión conjunta inmediata, por cuanto pretendía irrumpir el 1º de octubre en el país de los sudetes, con más decisión que nunca. Con el fin de ponerse de acuerdo con Mussolini, le salió al encuentro en Kufstein; y parece ser que en aquellos momentos estaba todavía indeciso de si hacer o no fracasar la conferencia prevista, con el fin de conseguir por la fuerza el triunfo total. En todo caso, sobre un mapa facilitó a Mussolini todas las explicaciones necesarias respecto a la guerra relámpago que pretendía desencadenar contra Checoslovaquia y la siguiente campaña militar contra Francia. Solo esforzándose mucho se mostró dispuesto a postergar tales intenciones, por el momento, pero no dejó que quedasen dudas flotando:

- O bien la conferencia resulta un éxito en un espacio de tiempo corto, o bien la solución será conseguida mediante las armas.



Para David Irving, Hitler no estaba tan seguro de querer una guerra contra Checoslovaquia:

- A las once de la mañana -tres horas antes de la hora tope fijada para Hitler en su ultimátum- Mussolini telefoneó a su embajada berlinesa para anunciar que acababa de recibir un mensaje de los británicos y quería tiempo para considerarlo, ¿estaría dispuesto Hitler a ampliar veinticuatro horas más el plazo del ultimátum?

El Forschungsamt se adelantó a anunciar esta petición. Ribbentrop puso mala cara. Göring, intensamente consciente de la debilidad de su fuerza aérea contra Gran Bretaña, le acusó de desear la guerra. Hitler los hizo callar a los dos.

- ¡Nadie desea la guerra! -gritó, tal vez el único indicio que dejó escapar de que todo había sido una baladronada desde el primer momento.


El pacto devolvía a Alemania los ex territorios alemanes de los Sudetes, en los que casualmente se hallaban situadas las más importantes defensas fronterizas de Checoslovaquia, que de ese modo se quedaba prácticamente indefensa. Pero el asunto de Munich dejó a Hitler con mal sabor de boca y acusó a Göring de cobardía a sus espaldas.

- La próxima vez -amenazó- actuaré tan rápido que ninguna viejecita tendrá tiempo de protestar.

El biógrafo Ian Kershaw, en su afán de desprestigiar a Hitler, prefiere dar crédito a William Shirer, a quien cita en su biografía. Evidentemente no cita la cuestión de las alfombras, pero sí cita el estado de nerviosismo de Hitler en la crisis checa. Por otra parte, Kershaw es más partidario de la corriente belicista de Ribbentrop y da crédito a la tesis de que Hitler prefería la guerra que el famoso pacto:

- Ribbentrop había abogado por la guerra hasta el último minuto. Se le había robado su ocasión de humillar a los ingleses... y aumentaba su indignación el hecho de que Chamberlain hubiese sido vitoreado en su recorrido a través de Munich en un coche descubierto como si se tratase del héroe del momento, el verdadero salvador de la paz en Europa. El estado de ánimo de Hitler se había modificado de un día para otro. La impresión que había dado de estar gozando de su triunfo sobre las potencias occidentales se había desvanecido la mañana siguiente. Parecía pálido, cansado y enfermo cuando Chamberlain le visitó en su apartamento de Prinzergentenplatz para presentarle una declaración conjunta en la que Alemania e Inglaterra acordaban que no habría más enfrentamientos bélicos entre ellas.


Para Kershaw "Munich no fue ningún gran motivo de celebración. Tenía la impresión de que le habían arrebatado el triunfo mayor que estaba seguro que habría logrado con una guerra limitada con los checos, que había sido su objetivo todo el verano.

Sin embargo, Hitler dijo en 1942:

- Recibo actualmente de Hacha los más efusivos testimonios de simpatía. No los publico para no dar la sensación de que necesitamos del apoyo de un vencido.

John Toland hace referencia en su biografía sobre el asunto:

- En el Dreesen, corrió la voz entre varios periodistas de que el Führer estaba tan perturbado por la crisis de Checoslovaquia que se dejaba caer al suelo y mordía el borde de la alfombra. El rumor surgió a raíz del comentario de un ayudante de Hitler que dijo que el jefe estaba tan furioso que "se comía la alfombra". Esta expresión popular alemana fue tomada al pie de la letra por algunos corresponsales norteamericanos, que habrían tenido que traducirla por "se subía por las paredes". Semejante ingenuidad divertía  a los ayudantes de Hitler, que pocas veces habían visto a Hitler fuera de control. Cuando perdía los estribos, lanzaba ocasionalmente peroratas de una media hora; pero, por lo general, sus estallidos eran de corta duración. "Yo estuve presente e unos cuantos de esos arranques -escribió Wiedemann-, y todo lo que puedo decir es que no eran diferentes de las crisis de cólera de otros hombres con mal genio y poco autocontrol".

12 comentarios:

  1. Hitler fue un gran hombre, sobre él se ha vertido la eterna mentira sionista.

    Hitler nunca tuvo planes de conquista mundial.
    Hitler nunca inició un boicot contra otras potencias.

    En 1889 en Ginebra, los sionistas del sanedrín escribieron los conocidos "Protocolos de los sabios de Sión".

    En 1933 el pueblo de Judea declaró la guerra a Alemania, con un boicot enorme.

    Aquí la portada del periódico:
    http://3.bp.blogspot.com/_w147bdT1GSM/S_-pHOeNHVI/AAAAAAAAAeQ/cPDtNJ5NmPY/s1600/judea_declares_war_on_germany.jpg


    Un saludo y adelante con el blog.

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  2. Buena entrada, como siempre, sólo añadír que fue precisamente en éste día 20 de abril de hace 123 años cuando nació el hombre mas importante de los últimos siglos y probablemente de toda la história

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  3. Alles Gute zum Geburtstag mein Führer!

    También muchas felicidades a todos los que vemos y sentimos a Adolph Hitler de una manera muuuuuuy distinta a como lo hace el resto de aborregados y lobotomizados ciudadadanos de este triste y sionizado mundo.

    ¡Un abrazo!

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  4. Excelente post, Nacho.

    Hoy es 20 de Abril ... para muchas personas, este es un día común y corriente,
    pero para los que estudiamos a Adolf Hitler, es muy importante.
    Año a año se le descalifica de la peor manera, y somos pocos los que tratamos
    de que sea visto de una forma diferente, pero sin negar los errores que cometió.
    Ya no hay discursos, ni desfiles, y menos celebraciones en las calles. Ya no hay
    pequeños que vayan a cantarle al Onkel Führer "Feliz Cumpleaños", pero él está ahí, en el recuerdo de miles de personas.

    Un saludo a todos.
    Fernanda.

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  5. Hola a todos, en especial, a Nacho.

    Hoy, 20 de abril del 2011, se cumplen 122 años del nacimiento del Führer. Un tanto disfrazado, pero ya lo conmemoré en mi perfil de facebook...

    Cuanto más aprendo sobre él, más lo comprendo y admiro. En fin... Felicitaciones por el blog, Nacho.

    Un gran saludo a todos.
    Iván
    P.D.: Señor Lobo: son 122, no 123 :-)

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  6. No se si es este el lugar para plantearte esta cuestión.

    El caso es que, en el blog de Rosa Sala Rose, la autora de "Diccionario crítico de mitos y simbolos del nacismo", ésta dedicó un comentario a explicar de donde proviene la frase atribuida a distintos nacis, sobre aquello de sacar la pistola cuando se oye la palabra cultura, te lo recomiendo.
    http://rosasalarose.blogspot.com/2011/01/la-cita-nazi-favorita-de-los.html

    Yo quería preguntarte si tu sabías cual es el verdadero origen de la siguiente frase atribuida a Goebbels: "Una mentira repetida muchas veces se convierte en una verdad", y si es posible como alguién dice, que en realidad esta hubiera sido dicha por Goebbels para explicar la propaganda bolchevique, y no como siempre se cita, como ejemplo de como se debía actuar.

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  7. Jeeves, por más que he buscado, nunca he encontrado que esa frase se pueda atribuir a Goebbels. Es repetida hasta la saciedad en Internet atribuyéndola al ministro de propaganda y siempre que puedo, insisto en preguntar de dónde ha salido. Nunca me contestan. Mucho me temo que se trate de otra mentira. Tengo alguna biografía de Goebbels y nunca la he visto citada por el ministro.

    La famosa frase de la pistola se suele atribuir a Göring, pero tampoco es suya.

    Como vemos, se trata de frases populares que se han atribuido a los nazis sin ningún fundamento.

    En todo caso, cuando alguien quiere argumentar algo y suelta la frasecita atribuyéndola a los nazis, parece que queda muy bien. Pero si le preguntas de dónde lo ha sacado te dirá que no tiene ni idea. Es algo muy común.

    En todo caso, volveré a mirar en mis libros una vez más. Me temo que sin éxito

    Saludos

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  8. Gracias por tu respuesta Nacho.

    Si lees el árticulo de Rosa Sala, verás que la famosa frase del revolver y la cultura, tiene su origen en una obra de teatro del poeta nazi Hanns Johst, obra dedicada al Freikorps Alber Leo Schlageter. Curiosamente el contexto de la frase en la obra de Johst es totalmente opuesto al que se suele presentar cuando se hace la cita bastante deformada. Pues en realidad la frase que pone Johst en boca de uno de sus personajes, tiene la intención de ridiculizar la brutalidad del mismo por su desprecio a la cultura, o sea que en realidad es una critica de un nacionalsocialista, a la fuerza bruta carente de respaldo "espiritual".

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  9. Con todo respeto, pregunto: ¿qué intención tenía el gobierno de Chamberlain acerca de la declaración conjunta sobre que Inglaterra y Alemania no volverían a estar en guerra?. Recordemos que menos de un año después de Munich, el propio Chamberlain quebrantó esa declaración.¿Cayó Hitler en "la trampa"?, ¿no hay duda de la sinceridad de ambos al firmar esa declaración?. Si el Pacto de Munich resolvió el asunto de los Sudetes, ¿acaso no previeron ambos que las reivindicaciones territoriales y poblacionales alemanas no se terminarían en los Sudetes?.

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  10. En un libro leí que itler quería parecer cabreado y se echo agua a la cara para parecer cabreado. Creo que era el libro de un historiador ingles donde comparaba a Hitler y Stalin.

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  11. En un libro de Historia sobre la II Guerra Mundial que daba el periodico el Mundo decía que en las municipales de mayo de 1938 de Checoeslovaquia los candidatos nazis obtenian el 90% de los votos en las zonas de los Sudetes. ¿Es cierto?.

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  12. SOBRE MÚNICH

    Creo fervientemente que los Acuerdos de Múnich favorecieron más a los belicistas, es decir, a los aliados que a Hitler. ¿Por qué? Porque éstos sabían perfectamente que, más temprano que tarde y, al no ponerse de acuerdo con los polacos (también envalentonados por éstos) por el Corredor polaco y por la Ciudad "libre" de Dánzig, Hitler caería en la trampa. Y también creo que con el Pacto Germano-Soviético, que posibilitó frontera común entre Alemania y la URSS, Hitler cayó en una segunda trampa, y definitivamente mortal.

    La TRAMPA de las trampas la pusieron los verdaderos titiriteros que, a través del Tratado de Versalles y de otros tratados, desmembraron al Imperio austrohúngaro y al Imperio otomano. Y que también crearon estados artificiales (conflictivos) como Checoslovaquia, Yugoslavia, etc.. Pero la "frutilla del postre" fue el II Reich, ya que no sólo se le robó un cuarto de su territorio continental y todo su territorio de ultramar, sino también, y lo más IMPORTANTE, el país quedó partido en dos mitades desiguales y con Polonia como obstáculo entre ambas, impidiendo así la unión entre alemanes. Nada fue hecho por ingenuidad e ignorancia de los aliados, ya que el nuevo mapa europeo le posibilitó a los verdaderos titiriteros de la Gran Guerra, mediante la Declaración Balfour, sentar las BASES para futuros y mayores conflictos que permitirán a futuro la implantación de un mesiánico Estado. De allí los grandes "robos territoriales" (liberar las zonas bíblicas) a los otomanos, como Palestina bajo "tutela" británica.

    Estos planes mesiánico-geopolíticos son tan siniestros y perversos como el Plan Kalergi, también elaborado por las mismas e "incomprendidas blancas palomitas" de siempre.

    CONCLUSIÓN: Hitler no tuvo la culpa de caer en las trampas mencionadas, porque las mismas ya estaban puestas por los lacayos aliados desde 1919. Y cualquier otro patriota alemán como Hitler, al tratar de unir a su nación, también habría caído en las mismas. Hitler (u otro como él) ya estaba condenado desde su asunción.

    ¡¡¡TODO ESTABA FRÍAMENTE CALCULADO!!!

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